Dormir dentro del coche es una práctica más habitual de lo que parece. Lo hacen tanto conductores que necesitan descansar durante un viaje largo, como aquellos que han camperizado sus furgonetas o personas que optan por esta solución de forma puntual. En todos estos casos, la duda es recurrente: ¿es legal pasar la noche dentro del vehículo?
La respuesta corta es que sí, pero con matices importantes. En España no existe una prohibición general que impida dormir en un coche correctamente estacionado. Sin embargo, la legalidad depende de cómo se utilice el vehículo y de si se están realizando acciones que puedan interpretarse como acampada, algo que sí suele estar regulado por normativas municipales o autonómicas. Conviene entender la diferencia, porque es precisamente ahí donde está la frontera entre una conducta permitida y una sancionable.
Estacionar y acampar
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dejado claro a lo largo de los años que un vehículo puede considerarse correctamente estacionado siempre que cumpla las normas generales:
- Estar dentro de las marcas viales.
- No invadir la calzada ni la acera.
- No generar riesgos para otros usuarios.
Si el coche está bien estacionado, el hecho de que haya personas en su interior, ya sea descansando o durmiendo, no constituye por sí mismo una infracción.
El problema aparece cuando el vehículo deja de ser un medio de transporte para convertirse en una especie de vivienda temporal. Por ejemplo, desplegar toldos, sacar mesas o sillas, abrir ventanas abatibles que sobresalgan del perímetro del coche o verter líquidos al exterior son acciones que muchas ordenanzas consideran acampada.
Esta distinción se apoya en el Reglamento General de Circulación, que regula el estacionamiento, mientras que la acampada suele depender de normativa local o de espacios protegidos, como parques naturales o zonas costeras. Por tanto, se puede decir que dormir dentro del coche es legal, pero hacer vida fuera de él, normalmente no.
¿Dónde hay más restricciones?
Muchos municipios turísticos han aprobado ordenanzas específicas para evitar la saturación del espacio público, especialmente por el auge del turismo itinerante, como pasa en muchas zonas del Cantábrico. En estas zonas, incluso sin desplegar elementos exteriores, pueden existir restricciones horarias o prohibiciones expresas para pernoctar.
También es frecuente que en espacios naturales se limite el estacionamiento nocturno fuera de áreas habilitadas. No hacerlo puede derivar en sanciones administrativas cuya cuantía varía según la comunidad autónoma.
También es importante el tiempo de permanencia. Un vehículo estacionado durante varios días sin moverse puede levantar sospechas y ser objeto de inspección por parte de la autoridad local, sobre todo si parece estar siendo utilizado como alojamiento habitual.
Factores importantes y uso del vehículo
Más allá de la legalidad, hay factores de seguridad que no deberían pasarse por alto.
Dormir en el coche tras una jornada larga puede ser una decisión prudente si el conductor está fatigado. De hecho, parar a descansar es una de las recomendaciones básicas en materia de seguridad vial. Sin embargo, es fundamental elegir un lugar adecuado: áreas de servicio, aparcamientos bien iluminados o zonas autorizadas ofrecen mayores garantías que lugares aislados.
También debe evitarse mantener el motor en marcha para usar la calefacción o el aire acondicionado durante largos periodos. Además del consumo innecesario de combustible, existe el riesgo de intoxicación si los gases se acumulan.
Otro punto importante es el consumo de alcohol. Aunque dormir dentro del coche tras haber tomado demasiadas copas puede parecer una alternativa responsable, sobre todo si se compara con conducir, la situación cambia si el conductor se encuentra en el asiento delantero con las llaves a mano. Algunas resoluciones judiciales han considerado que existe posibilidad real de conducción, lo que puede acarrear consecuencias legales.
En términos prácticos, por tanto, mientras el coche esté correctamente estacionado y no se altere el espacio público, dormir en su interior es legal. No obstante, conviene revisar siempre la señalización y las ordenanzas del lugar, especialmente en destinos turísticos o entornos naturales. Lo que es válido en un municipio puede no serlo en otro.
