Enfrentamos al CUPRA Raval Endurance y al MINI Aceman SE , dos eléctricos compactos con diferentes características
El CUPRA Raval Endurance y el MINI Aceman SE compiten en el mismo segmento de eléctricos compactos con personalidad, pero apuntan a compradores distintos. El Raval, fabricado en España, prioriza la autonomía y el espacio. El Aceman, desarrollado por MINI junto a Great Wall Motors, tiene un matiz deportivo, orientado a quien le gusta conducir en curvas a buen ritmo, aunque sea a costa de la comodidad.
El CUPRA Raval Endurance parte de 33 780 euros y el MINI Aceman SE de 34 040 euros en sus versiones menos equipadas (ficha comparativa de las versiones), una diferencia pequeña.
Prestaciones y autonomía
En potencia gana el Aceman: tiene 218 CV y 330 Nm, frente a 211 CV y 290 Nm del Raval. Esa ventaja no se traduce en más aceleración, ya que ambos pueden pasar de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos. El Aceman solo se impone en velocidad máxima, con 170 km/h frente a los 160 km/h del CUPRA.
El Raval homologa un consumo de 13,7 kWh/100 km, algo menor que los 14 kWh/100 km del Aceman, y monta una batería de 52 kWh útiles por los 49,2 kWh del MINI. El resultado es una autonomía WLTP de 445 km para el Raval y 403 km en el caso del Aceman. También pesa menos: 1685 kg frente a los 1785 kg del MINI.
El Raval también carga más rápido. Admite hasta 105 kW y pasa del 10 al 80 % en 24 minutos, mientras que el Aceman se queda en 95 kW y necesita 31 minutos para el mismo tramo. En corriente alterna ambos cargan a 11 kW y completan una carga total en 5,5 horas.
Un maletero mucho mayor en el CUPRA Raval
Las dimensiones exteriores son parecidas, ya que el CUPRA Raval mide 4,05 metros de longitud y el MINI Aceman, 4,08 metros, apenas 3 cm más. Ambos tienen 5 puertas y 5 plazas. Hay una gran diferencia en el maletero: el Raval tiene 441 litros frente a 300 en el Aceman. En las plazas traseras, el Raval ofrece 65 cm de espacio para las piernas, 133 cm de anchura entre puertas y 95 cm hasta el techo. El Aceman tiene 66 cm para las piernas, 125 cm de anchura entre puertas y 96 cm de altura. Es decir, la mayor diferencia entre los dos es la anchura. No obstante, en ninguno de los dos coches hay sitio para que tres ocupantes vayan cómodos. El acceso a la segunda fila del MINI es incómodo porque las puertas son pequeñas y no abren en un ángulo grande. Entrar a las plazas posteriores del MINI es más sencillo.
El interior del Raval es vistoso, con materiales y texturas por encima de la media del segmento, recubrimientos blandos en la parte superior del salpicadero y en las puertas delanteras, y una instrumentación de 10,5 pulgadas junto a una pantalla de infoentretenimiento de 12,9 pulgadas. La consola central y el salpicadero son voluminosos y restan algo de sensación de amplitud delante, aunque hay espacio para ocupantes de estatura elevada.
El Aceman comparte salpicadero con el MINI Cooper, con un diseño lleno de detalles curiosos y una pantalla central redonda de 9,4 pulgadas y tecnología OLED, desde la que se gestiona casi todas las funciones del coche. Es vistosa y de buena calidad. Como en el caso del CUPRA, para sacar todo el partido al sistema multimedia hay que dedicar un tiempo de aprendizaje. El salpicadero y la consola central del MINI son piezas menos voluminosas que en el CUPRA. Por este motivo, los ocupantes delanteros tienen mayor sensación de amplitud.
Conducción: comodidad frente a agilidad
Al volante, el Raval tiene un planteamiento dinámico sin llegar a comportarse como un deportivo. Encadena cambios de dirección con agilidad, su dirección tiene un punto de firmeza adecuado y la suspensión mantiene bien sujeta la carrocería en curva sin resultar incómoda. El tacto del freno es demasiado sensible y no siempre fácil de dosificar con precisión. La transición entre frenada eléctrica e hidráulica, en cambio, está muy bien resuelta.
El Aceman reacciona con más rapidez en curva, con un eje trasero vivo y un balanceo muy contenido. Ese carácter tiene un precio: la suspensión es más bien dura y transmite con claridad las irregularidades del asfalto, tanto en ciudad como fuera de ella, y a partir de cierta velocidad se suma el ruido de rodadura de los neumáticos.
¿Cuál elijo?
El CUPRA Raval tiene sentido para quien necesite un eléctrico compacto que funcione también como coche principal. Más autonomía, más maletero, carga más rápida y una conducción ágil sin renunciar a la comodidad. Es la opción razonable para quien cargue equipaje con cierta frecuencia o quiera hacer viajes sin necesidad de planificar mucho las paradas.
El MINI Aceman SE tiene sentido para quien priorice una conducción de tacto deportivo. A cambio, hay que asumir un maletero claramente más pequeño, una autonomía más corta y una suspensión más dura.
Si quieres más información de estos dos modelos, estas son las informaciones que tenemos publicadas en km77: prueba del CUPRA Raval y prueba del MINI Aceman.
