Renault Mégane (2012) | Impresiones de conducción

22/04/2013 |Alfonso Herrero y Pablo David González

Hemos probado en profundidad las versiones «Energy dCi 130 S&S» y «Energy Tce 115 S&S» y brevemente la «Energy dCi 110 S&S». Todas llevan un sistema de parada y arranque automático del motor(Renault lo llama «S&S») durante las detenciones que funciona adecuadamente. Es suave al arrancar el motor y suficientemente rápido.

Energy dCi 130 S&S

Es uno de los motores Diesel más satisfactorios en la actualidad por su bajo nivel de vibraciones y ruido. La fuerza con la que empuja es muy dependiente de la entrada en acción efectiva del turbocompresor. Por debajo de aproximadamente 1800 revoluciones por minuto la respuesta al acelerador es lenta y de poca intensidad. Esto es más evidente que en el caso del Honda Civic 1.6 i-DTEC de 120 CV y del Toyota Auris 120D de 124 CV. Por encima de 1800 rpm, la fuerza de empuje se incrementa rápidamente y es necesario disminuir la presión sobre el pedal del acelerador para que el rápido aumento de la aceleración no moleste al resto de ocupantes.

El Mégane dCi 130 ha necesitado 7,5 segundos para acelerar desde 80 hasta 120 km/h. Es un valor muy bueno y próximo al de vehículos más potentes como un BMW 118d con cambio automático de 143 CV (7,2 s) y un Audi A3 Sportback 2.0 TDI de 150 CV (7,1 s). También sobresalen sus valores de recuperación en quinta y sexta velocidad, 9,0 y 10,6 segundos respectivamente (tabla comparativa de prestaciones). El citado A3 Sportback de 150 CV necesita en estas mediciones 11,4 y 16,3 segundos, mientras que un Honda Civic 1.6 i-DTEC requiere 10,5 y 13,8 s respectivamente. Estos resultados son probablemente debidos a que los desarrollos de transmisión de la quinta y sexta marcha del Mégane son más cortos (ficha comparativa).

En el recorrido de consumo habitual de km77 —un trayecto de 143 km por autovía con fuertes pendientes buscando una media real de 120 km/h— ha necesitado 5,9 litros cada cien kilómetros —consumo real una vez corregido el error del ordenador—. Es un resultado normal para un coche de su tamaño y potencia. Un Toyota Auris 120D consumió 5,8 l/100 km, mientras que un Mercedes-Benz Clase A 200 CDI de 136 CV con cambio automático utilizó 5,6 l/100 km. El Honda Civic 1.6 i-DTEC gastó 5,3 l/100 km.

En la prueba de frenado de 120 a 0 km/h ha recorrido 53,5 metros, una distancia en la media de la tabla comparativa de frenada. Un Volkswagen Golf con el motor Diesel de 150 CV frenó en 51,3 metros, mientras que un KIA cee'd 1.6 CRDi VGT de 128 CV recorrió 54,9 metros. En cualquier caso, el tacto del freno es bueno y permite dosificar la fuerza de frenado con facilidad y hacer detenciones suaves.

Energy Tce 115 S&S

Este motor de gasolina tiene un funcionamiento suave y silencioso en una utilización a ritmo normal y responde rápidamente a cada movimiento sobre el acelerador. Sin embargo, no es un motor muy bueno por su respuesta. Así, por ejemplo, no tiene el empuje del motor 1.4 TSI de 122 CV del Grupo Volkswagen, sobre todo a bajo y alto régimen. La capacidad de aceleración de, por ejemplo, un Audi A3 con ese motor es superior (tabla de prestaciones).

Si lo comparamos con el motor tricilíndrico del Ford Focus (1.0 EcoBoost de 100 ó 125 CV), la aceleración es similar en los dos modelos. El Focus solo tiene ventaja en el dato de recuperación desde marchas largas, ya que se beneficia de unos desarrollos menos largos, sobre todo en sexta velocidad. En el Mégane, en una conducción normal, sin buscar cambios de ritmo grandes, es frecuente tener que recurrir a la quinta o incluso a la cuarta para obtener una respuesta ágil.

El Toyota Auris HSD de 136 CV (híbrido) acelera menos —en este modelo no se pueden medir recuperaciones— y un Hyundai i30 con el motor 1.6 GDi de 135 CV (atmosférico) es igual acelerando pero mucho más lento recuperando (tabla comparativa).

Renault ha homologado un consumo de 5,3 l/100 km para esta versión del Mégane con cualquier carrocería. Es un consumo muy bajo. En nuestro recorrido de consumo, descrito más arriba, gastó 7,1 l/100 km, algo menos que el Focus y el Auris. El Audi A3 1.4 TFSI de 122 CV ha sido el mejor: es el más rápido y el que menos ha gastado. En la tabla siguiente es posible consultar las prestaciones y el consumo medidos por km77.com de los modelos mencionados anteriormente:

Datos de prestaciones y consumo. Mediciones de km77.com
Modelo
Aceleración 80-120 km/h (s)
Recuperacion 4ª 80-120 km/h (s)
Recuperacion 5ª 80-120 km/h (s)
Recuperacion 6ª 80-120 km/h (s)
Consumo combustible (l/100 km)
Audi A3 1.4 TSI 122 CV
6,6
8,2
10,9
13,9
6,1
Ford Focus 5p 1.0 EcoBoost 125 CV
8,1
9,8
12,4
16,6
7,3
Hyundai i30 1.6 GDi 135 CV
8,1
12,9
19,1
32,5
--
Renault Mégane 5p 1.2 TCe 116 CV
8,1
10
13,7
17,2
7,1
Toyota Auris HSD (136 CV)
120
8,9
--
--
7,2

Energy dCi 110 S&S

Este motor Diesel de 1,5 litros de cilindrada y 110 CV es una alternativa por potencia al de gasolina 1.2 Tce de 116 CV. Reemplaza al de idéntica cilindrada y potencia que tenía el modelo anterior, pero es distinto —tiene muchas de las soluciones técnicas que lleva el motor de 1,6 litros Diesel—.

Tiene una respuesta al acelerador sobresaliente y su conducción es placentera, tanto en ciudad como en carretera. Por su calidad de funcionamiento puede ser uno de los mejores motores Diesel de potencia parecida que actualmente hay en el mercado. Por su buena respuesta al acelerador, incluso, puede ser preferible al 1.2 Tce.

A igualdad de carrocería y equipamiento, esta versión es unos 2300 € más costosa que la de gasolina Tce de 116 CV. Esta diferencia es grande y quizá no compense pagar a todo el mundo, sobre todo si no se realizan muchos kilómetros al año —para sacar provecho de su menor consumo—.