DENZA Z9GT (2025) - Un Shooting Brake de lujo que puede recargar a 1500 kW | Información general

08/04/2026 |Pablo David González (@PD_Gonzalez)

El DENZA Z9GT es un turismo con una carrocería de estilo familiar de cinco puertas y más de cinco metros de longitud. Por estillo de carrocería lo más parecido es un BMW i5 Touring y un Porsche Taycan Sport Turismo. Por dimensiones, otras posibles alternativas son el Mercedes-Benz EQS, el Porsche Panamera, el Tesla Model S y el Xiaomi SU7. Hay dos versiones, una híbrida enchufable de 775 CV (DM) y otra eléctrica de 1156 CV (EV), por 101 000 y 115 000 euros respectivamente (fichas técnicas).

La versión eléctrica tiene tres motores, uno delante de 313 CV y dos detrás, uno por rueda, con una potencia unitaria de 421 CV. La batería es una de tipo «Blade» de segunda generación con 122,49 kWh de capacidad que se puede recargar en corriente continua a una potencia impresionante, de 1500 kW; eso sí, cuando BYD —propietaria de DENZA— instale sus puntos de carga FLASH Charging en nuestro país (en los próximos 12 meses pondrá en funcionamiento unos 3000 en toda Europa). Los tiempos de carga facilitados por DENZA no son menos espectaculares: 5 minutos para pasar del 10 al 70 %, 9 minutos para pasar del 10 al 97 % y 12 minutos para completar el paso del 20 al 97 % si la temperatura ambiental es de -30 ºC. La autonomía homologada de esta versión es de 600 km.

El Z9GT híbrido enchufable (DM en la terminología de DENZA), tiene cuatro motores. Uno de combustión —gasolina ciclo Miller, cuatro cilindros, 2.0 litros, turbo y 173 CV— y tres eléctricos —uno delante de 272 CV y dos detrás de 252 CV cada uno—. La batería es una LFP de 63,82 kWh de capacidad (más que la de muchos coches eléctricos) que también admite recargas a una potencia enorme (aunque la marca no ha comunicado el dato exacto). De hecho, los tiempos de espera proporcionados por DENZA son los mismos que los de la versión eléctrica: 5 minutos para pasar del 10 al 70 %, 9 minutos para hacerlo hasta el 97 % y 12 minutos para completar el tramo del 20 al 97 % cuando la temperatura ambiental es de -30 grados. La autonomía en modo eléctrico es de 203 km según el ciclo WLTP.

Un dato curioso que DENZA da sobre el Z9GT es que los motores posteriores de la versión eléctrica pueden girar a un máximo de 21 000 rpm, mientras que los del DM llegan a 20 000 rpm. El Z9GT EV tiene una masa de 2875 kilogramos, acelera de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 270 km/h. La masa del Z9GT PHEV es un poco más baja, 2740 kilogramos, y sus prestaciones un poco peores: 0-100 km/h 3,6 segundos y 260 km/h de velocidad punta.

Tecnología nunca vista

Las dos versiones disponen de dirección en las ruedas posteriores, como muchos modelos de su categoría. Pero DENZA ha dado una vuelta de tuerca a esta tecnología permitiendo que cada rueda trasera pueda girar con independencia una de la otra. Es decir, una puede torcer hacia la derecha y otra hacia la izquierda. De esta manera, en el Z9GT la dirección trasera no solo sirve para reducir el diámetro de giro (que es de tan solo 9,24 metros, menor que el de un Renault 5 E-TECH), sino también para realizar funciones muy poco comunes en el mundo del automóvil.

Una de estas funciones recibe el nombre de «Crab Walk», o marcha de cangrejo en español. Consiste en que, a baja velocidad, las dos ruedas traseras tuercen en el mismo sentido que las delanteras, hasta un máximo de 15 grados. Esto hace que el coche avance en diagonal. En los modelos de Audi, BMW, Mercedes-Benz y Porsche con un sistema de ruedas traseras directrices, las ruedas posteriores siempre tuercen en sentido contrario a las delanteras por debajo de unos 60 u 80 km/h.

Otra función es la llamada «e³ Parking» y hace que el coche pivote sobre una de sus ruedas delanteras. Para conseguirlo, el vehículo bloquea una rueda delantera (la del otro lado queda libre) y las ruedas las traseras tuercen ligeramente hacia afuera (el eje trasero gana momentáneamente ángulo divergencia). Entonces, una rueda trasera gira en un sentido, la otra en el contrario y el coche comienza a describir un arco con su centro en la rueda delantera bloqueada. Con esta función, el Z9GT puede estacionar en línea automáticamente en un hueco que solo sea 11 centímetros más largo que el coche.

La dirección trasera independiente no solo sirve para ayudar en tareas de aparcamiento, también es aspectos relacionados con la seguridad durante la conducción. Lo hace cerrando el eje trasero, es decir, incrementando el ángulo de convergencia. El efecto de incrementar la convergencia es una ganancia en estabilidad en línea recta y en frenadas. También reduce la tendencia del vehículo a sobrevirar en curvas. Esta capacidad para jugar con el ángulo de convergencia también es de utilidad a la hora de mantener el control del vehículo ante un infortunio, por ejemplo, un reventón de un neumático a alta velocidad. DENZA dice que el Z9GT puede manejar una situación de este tipo sin problema a velocidades de hasta 180 km/h.

Interior

El habitáculo del Z9GT es el de un vehículo de lujo. En el salpicadero hay hasta cinco pantallas, de gran calidad y resolución, con gráficos modernos movidos fluidamente por un chip desarrollado por la propia BYD (que no es tan potente como el Snapdragon 8295 que utiliza, por ejemplo, el Xiaomi SU7). El sistema de audio cuenta con 20 altavoces y lo suministra es especialista francés Devialet.

Sorprende, para bien, que en un vehículo moderno haya una buena cantidad de mandos mecánicos. Los encontramos en las puertas (para las ventanillas y los retrovisores), en el volante y en la consola central (selector del cambio, de los modos de conducción, etc.). En la consola central hay, además, dos superficies para la carga por inducción de teléfonos móviles y, debajo del reposabrazos central, una nevera cuya temperatura mínima de funcionamiento es de -6 ºC.

Las puertas (las cuatro) tienen un mecanismo de apertura eléctrico y todos los asientos (excepto el central de la fila posterior) disponen de calefacción, ventilación y masaje. Los delanteros disponen de multitud de ajustes eléctricos, como es habitual en esta categoría de vehículos. Los traseros también cuentan con ajustes eléctricos para la regulación de la inclinación del respaldo y la extensión de la banqueta. Además, detrás del reposabrazos central se esconde una segunda nevera.

Al maletero se accede a través de un portón con accionamiento eléctrico. No sabemos su volumen. Los respaldos de los asientos traseros son abatibles. La plaza central no se puede tumbar en las unidades que lleven instalada la nevera posterior. Delante hay un segundo maletero, pero solo en el Z9GT EV. En el Z9GT PHEV ese espacio lo ocupa el motor de combustión. Más información en las impresiones del interior

Otros datos de interés

Está fabricado sobre una plataforma conocida como e³ que se caracteriza, entre otras cosas, por una construcción de tipo Cell to Body. Cell to Body quiere decir que el chasis del coche se diseña con un espacio especifico para alojar las celdas de la batería, de manera que estas forman parte integral del vehículo. Esto supone un ahorro de material (y por tanto de peso) y de espacio con respecto a la construcción más tradicional en la que un paquete de celdas, con su estructura de protección incluida, se atornilla al chasis.

La suspensión delantera es de tipo paralelogramo y la trasera de tipo multibrazo. Los muelles son siempre neumáticos con doble cámara y amortiguadores de dureza variable. En el mercado chino, el Z9 también se ofrece con muelles metálicos. 

La longitud de la carrocería difiere ligeramente entre las dos versiones. La del Z9GT EV es de 5,18 metros y la del Z9GT es de 5,20 (5180 y 5195 mm para mayor precisión). La anchura y la altura son idénticas —1,99 y 1,50 m respectivamente—, así como la distancia entre ejes —3,13 m—. Además del Z9GT, existe también el Z9, la variante de carrocería de estilo berlina que, por el momento, no llegará a Europa.