Audi R8 Coupé (2015) | Información general

11/05/2016 |Mario Garcés (@mgarces83) y Pablo David González (@PD_Gonzalez)

La segunda generación del Audi R8 (información del R8 de primera generación) tiene un motor V10 de gasolina de 5,2 litros de cilindrada disponible con dos niveles de potencia: 540 y 610 CV, que corresponden a las versiones R8 V10 y R8 V10 Plus respectivamente. La primera está a la venta por 194 770 euros y la segunda por 218 070 euros (precio, equipamiento y ficha técnica). Desde mediados de 2016 hay disponible una versión descapotable denominada R8 Spyder. Más adelante, en una fecha aún sin concretar, habrá una versión eléctrica (más información del R8 e-tron).

En mayo de 2016, Audi pone a la venta una edición especial del R8 V10 Plus de 610 caballos denominada «selection 24h», cuyo nombre «es un homenaje a los notables logros conseguidos por Audi en las carreras de resistencia». La producción está limitada a 24 unidades y por el momento no hay precio para España (en Alemania su coste es 229 000 €). Su equipamiento de serie incluye elementos que son opcionales en la gama R8: dirección dinámica y faros láser. Las carcasas de los retrovisores, la cubierta del motor y las molduras del salpicadero son de fibra de carbono —elementos que son opcionales en el V10 Plus—. Las prestaciones son las mismas del V10 Plus. 

Otros elementos que distinguen al R8 V10 Plus «selection 24h» son la «tapicería todo en cuero napa fina» (opcional en el resto de la gama) y el listón de fibra de carbono en los umbrales de las puertas (de serie son de aluminio en los otros R8). Una característica exclusiva de esta edición son las luces de entrada en las puertas, que proyectan el logotipo «Audi R8» sobre el pavimento. El color de la carrocería es gris Suzuka, en combinación con elementos en colores Negro Mythos y Rojo Misano. El logotipo «R8 24h» aparece en diversos elementos de la carrocería y del habitáculo. Según Audi, algunos de estos y otros elementos decorativos estarán disponibles para todos los R8 en la gama de accesorios Audi exclusive.

El motor del Audi R8 está colocado entre el habitáculo y el eje trasero, es atmosférico, tiene inyección directa y un sistema de lubricación de tipo cárter seco. En su variante de 540 CV permite acelerar de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 320 km/h. En la de 610 CV dichas cifras son, respectivamente, 3,2 segundos y 330 km/h. Para esta última versión Audi da además la aceleración de 0 a 200 km/h: 9,9 segundos —un Porsche 918 Spyder tarda 7,3 s, un Ferrari 458 Speciale 9,1 s y un Ferrari 488 GTB, 8,3 s, por ejemplo—. En ambos casos, la caja de cambios es automática de doble embrague (S tronic) y la tracción en las cuatro ruedas (quattro). Su carrocería mide 4,42 metros de longitud y es más ligero que su predecesor.

Hemos conducido el R8 V10 Plus de 610 CV en el circuito de Montmeló y el R8 V10 durante una semana en uso normal. Es un deportivo que se lo pone muy fácil al conductor para ir rápido en recta y en curva, que tiene una excelente capacidad de tracción y cuyas reacciones dinámicas son muy progresivas. Creemos que es una buena opción para aquellos que quieran un vehículo tremendamente veloz, pero que no demande una especial habilidad al volante para poder aprovechar gran parte de su potencial —más información en las impresiones de conducción—.

El R8 V10 Plus es unos 15 000 € más barato que el Lamborghini Huracán LP 610-4, modelo con el que comparte motor, y tiene unas prestaciones prácticamente idénticas —ficha técnica comparativa—. El McLaren 650S —650 CV— y el Porsche 911 Turbo S —581 CV— aceleran un poco más rápido de 0 a 100 km/h —ficha comparativa—. Por su parte, el R8 V10 —540 CV— es más rápido que un Jaguar F-Type R Coupé y un Mercedes-AMG GT S, pero más lento que un Porsche 911 Turbo —ficha comparativa—.

La caja de cambios automática es de doble embrague y siete velocidades, no hay posibilidad de una manual. Está colocada justo por detrás del motor y dispone de función «Launch control» —para obtener la máxima aceleración posible desde parado— y de avance por inercia —a velocidades superiores a 55 km/h, al levantar el pie del acelerador, abre los dos embragues para que el coche circule sin el freno que supone la retención que da el motor—.

El consumo medio homologado es 11,8 l/100 km en el caso del R8 V10 y 12,4 l/100 km en el del R8 V10 Plus —ficha comparativa con las versiones equivalentes del R8 2013—. Estos consumos son superiores a los que tienen las alternativas citadas unos párrafos más arriba. Ambas versiones del R8 tienen Stop&Start y un sistema llamado «cylinder on demand», que desconecta cinco de los diez cilindros cuando la demanda de par es baja.

El sistema de tracción total permanente quattro tiene cambios importantes con respecto al que utiliza el Audi R8 anterior —hay más detalles en la información técnica—. La dirección tiene asistencia eléctrica y la suspensión está hecha de aluminio y, opcionalmente, puede tener control electrónico de la dureza de los amortiguadores —Magnetic Ride—. Los discos de freno pueden ser de hierro o de tipo carbocerámico.

El conductor puede elegir entre cuatro modos de conducción: comfort, auto, dynamic e individual. Cada uno de ellos tiene una configuración específica que determina la intensidad de la respuesta del motor a la presión sobre el acelerador, el funcionamiento de la dirección, el cambio y la tracción, así como el funcionamiento de la suspensión en caso de tener instalada la opción de amortiguadores de dureza variable. El modo «individual» permite hacer una mezcla personalizada de los ajustes.

Hay una opción llamada «performance mode» que supone, primero, la instalación de un sistema de escape diferente, más ruidoso y, segundo, la posibilidad de variar el funcionamiento del control de estabilidad y tracción según tres programas predefinidos —dry, wet y snow; sin esta opción, una pulsación corta desactiva el control de tracción y una pulsación larga, además, el de estabilidad—. Ambos elementos —escape y funcionamiento de los controles electrónicos— se controlan con sendos botones en el volante. Así, el volante pasa de tener el aspecto que se ve en esta imagen a tener el que se ve en esta otra imagen.

El habitáculo es pequeño, pero la amplitud está bien optimizada para que dos adultos de talla y corpulencia normal entren sin agobios. La calidad de los materiales del salpicadero y de las puertas es elevada y la sensación general es la de un coche bien construido. Aunque hay pocos huecos y son más bien pequeños, el que hay delante del selector del cambio permite dejar en él un teléfono móvil, unas llaves y una cartera. La instrumentación se ve en un panel digital de 12,3 pulgadas, cuya información es legible incluso cuando los rayos del sol inciden directamente sobre ella. Como en el Audi TT 2014, no hay una pantalla en el centro del salpicadero para el manejo de las diferentes funciones del vehículo. El botón de arranque está en el volante.

En los faros de serie Audi ha utilizado ledes para realizar todas las funciones de iluminación. En opción hay disponible un sistema de iluminación láser parecido al que Audi estrenó en la edición limitada R8 LMX.

De acuerdo con el comparador de seguros de coches km77.com, la única compañía que ofrece cobertura para un hombre de 42 años con un R8 V10 Plus que viva en Madrid, esté casado, tenga una plaza de garaje individual y recorra menos de 15 000 km al año, es Mapfre. Esta aseguradora pide 4411 euros al año por la póliza del citado coche. 

Audi R8 e-tron

La versión eléctrica Audi R8 2015 se pondrá a la venta hacia la segunda mitad del año 2015. Tiene dos motores eléctricos que suman una potencia máxima conjunta de 462 CV (cada uno tiene 231 CV). No sabemos la colocación de estos motores ni qué ruedas mueven.

Los motores eléctricos toman la energía de una batería de iones de litio con una capacidad de 92 kWh y una densidad energética de 154 Wh/kg. Las celdas que componen la batería están distribuidas longitudinalmente por el túnel central y transversalmente por detrás del habitáculo. Es la misma disposición que se utiliza en el prototipo Audi R8 e-tron —basado en el R8 de 2013— sobre el que el fabricante ha estado desarrollando esta tecnología —imagen de la batería en dicho prototipo—.

La autonomía es 450 kilómetros y la batería se puede recargar completamente en menos de dos horas. El Audi R8 e-tron puede pasar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. La velocidad máxima está limitada a 210 km/h, aunque se puede pedir que esté límite se sitúe en 250 km/h.