Audi Q7 (2027) - La tercera generación del SUV por excelencia de la marca | Información general

29/10/2026 |Redacción de km77.com (@km77com)

El Audi Q7 es un SUV de 5,06 metros de longitud que compite con el BMW X5 y el Mercedes-Benz GLE. Audi tiene en su actual gama un modelo todavía más grande, el Q9. 

El Q7 está disponible con dos motores Diesel de seis cilindros y tres litros de cilindrada, de 245 y 299 CV, ambos con un sistema de hibridación ligera (por tanto, ambos con etiqueta ECO). El precio de venta parte de 95 630 y 98 500 euros respectivamente (precios y fichas técnicas). A lo largo de 2027, Audi tiene previsto ampliar la gama con dos versiones híbridas enchufables y una de gasolina con hibridación ligera.

Imagen de Audi

El sistema de hibridación ligera del Q7 se llama «MHEV plus». Funciona a una tensión nominal de 48 voltios y cuenta con una batería LFP y un motor eléctrico de 24 CV que es capaz de mover el coche a baja velocidad. La caja de cambios en los motores Diesel es Tiptronic de ocho relaciones, mientras que la tracción total permanente quattro con diferencial central de deslizamiento limitado es de serie.

El mercado de SUV grandes con un motor Diesel microhibridado está ganando cada vez más protagonismo por la ventajosa combinación que propicia la eficiencia de los motores Diesel con los beneficios de la etiqueta ECO. Esta pujanza se está trasladando también al sector de la segunda mano, algo que se observa en la oferta de empresas especializadas como OcasionPlus. En su web podemos encontrar este Audi Q7 de la anterior generación, con el motor TDI de 286 CV (etiqueta ECO), por menos de 72 000 euros. 

Primeras impresiones de conducción

Dentro del extenso equipamiento del Q7 hay opciones que afectan a su dinámica, por eso es importante informar de lo siguiente: la unidad que he probado era un Q7 TDI 299 CV con el acabado Black Line —incluye llantas de 23 pulgadas y neumáticos de 285 mm de anchura y 35 % de perfil en las cuatro esquinas— y el tren de rodaje Sport —incluye suspensión neumática deportiva y dirección en el eje posterior—.

Esta es la mejor configuración de fábrica para quien anteponga el placer de conducción en curva a cualquier otra cualidad. Nunca antes el Q7 se había sentido tan ágil y «deportivo». La suspensión hace un trabajo exquisito reteniendo los movimientos de la carrocería: neutraliza los baches y las inercias en un único acto, sin rebotes ni golpes secos. La dirección es rápida, los frenos soportan muy bien el calentamiento y la rotación extra que da el eje posterior se percibe natural y coordinada con precisión con el tren delantero. La sensación de ir a bordo de un «tanque» grande y pesado que tienes cuando conduces por ciudad desaparece por completo tan pronto empiezas a subir el ritmo en una carretera de curvas.

La contrapartida a estas sorprendentes habilidades dinámicas se encuentra en un confort de marcha «convencional». Que no se me malinterprete, el Q7 es un coche cómodo, pero con el nivel de refinamiento de lo que cabe esperar de un vehículo de su categoría. La rugosidad del asfalto no llega por completo filtrada y se pierde esa sensación de levitar sobre el firme. No lo puedo asegurar al 100 %, pero estoy convencido de que con el tren de rodaje Confort (que también incluye dirección en las ruedas posteriores) y las llantas de 20 pulgadas (con neumáticos 275/50), el rodar será sensiblemente más suave y lujoso.

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El motor Diesel suena como tal y su «melodía» se cuela al habitáculo de forma sutil; un murmullo lejano que no incomodará, salvo a los oídos más delicados o quisquillosos con este tipo de mecánicas. La versión de 299 caballos da una aceleración notable y un consumo en autopista que ronda los ocho litros cada cien kilómetros. La caja de cambios hace su labor con absoluta discreción, como si no existiera.

Primeras impresiones del interior

Habrá quien juzgue las puertas de accionamiento eléctrico como un capricho innecesario. Lo mismo sucedió cuando aparecieron los primeros portones de maletero motorizados, un equipamiento que hoy en día está normalizado incluso en vehículos de rango inferior al Q7. Sea como fuere, te acostumbras rápido al automatismo y te hace la vida un poquito más fácil, especialmente al conductor, al que le basta con pisar el pedal del freno o abrocharse el cinturón para que la puerta se cierre por sí sola.

Para evitar daños en la carrocería, el coche tiene sensores que detienen la apertura de la puerta tan rápidamente como un obstáculo se interponga en la trayectoria; ahora bien, durante el cierre no hay nada que las pare, así que si hay una persona en medio, la golpeará.

He probado los «asientos deportivos plus», los más avanzados. Los asientos son grandes, cómodos, con un sinfín de regulaciones eléctricas y con funciones como calefacción, ventilación y masaje. Es muy fácil encontrarse la postura de conducción óptima. En opción, pagando por el sistema de audio Bang & Olufsen premium con sonido 4D, incluyen altavoces a ambos lados del reposacabezas. Los materiales del salpicadero y los ajustes de las piezas son buenos.

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El despliegue de pantallas y de información puede agobiar a más de uno en un primer momento. Además, el hecho de tener que recurrir obligatoriamente a la pantalla central para regular las salidas de aire resulta francamente frustrante. Quien no esté familiarizado con los sistemas multimedia de Audi, conviene que antes de emprender la marcha navegue un poco los principales menús y configure el coche a su gusto. En cualquier caso, una vez superada la primera impresión, es sencillo comprender la lógica del software y dar con lo que se busca no suele ser complicado.

El salpicadero incluye una luz de interacción dinámica de ancho completo. Se trata de una tira LED que permite al vehículo comunicarse con los pasajeros mostrando animaciones de bienvenida o diferentes tipos de avisos (por ejemplo, de los asistentes a la conducción). El techo panorámico está dividido en nueve secciones cuyo nivel de opacidad se puede regular de forma individual, e integra 78 LED para iluminar el habitáculo.

De serie, el Audi Q7 cuenta con cinco plazas. En opción se pueden añadir dos asientos adicionales en una tercera fila; además, por primera vez se ofrece la posibilidad de elegir dos asientos individuales en la segunda fila. Por lo tanto, el SUV está disponible en configuraciones de cinco, seis y siete plazas. 

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En las plazas de la fila central hay mucho espacio, particularmente en altura hasta el techo. Estos asientos disponen de regulaciones eléctricas en desplazamiento longitudinal e inclinación del respaldo. El acceso a los asientos de la tercera fila resulta un poco más sencillo que en el anterior Q7 porque el hueco de paso es más grande (con todo, exige una cierta agilidad). Para que un adulto vaya cómodo en estas plazas, los que van en la fila central deben sacrificar un poco de espacio para las piernas, algo que no será mayor problema para personas de hasta 1,80 metros de estatura aproximadamente. 

El maletero tiene una capacidad de 806 litros con cinco plazas, cifra que se incrementa hasta los 2075 litros si se abate la segunda fila. La versión de siete plazas ofrece 722 litros con la tercera fila plegada y 1980 litros en configuración biplaza.

Diseño, equipamiento y otros detalles

La estética del Audi Q7 sigue algunas pautas vistas en modelos como el Audi Q6 e-tron, con unos faros divididos en dos secciones. Las funciones principales de iluminación se aglutinan en el módulo inferior. El Q7 puede equipar en opción unos faros con tecnología Matrix LED digital, los cuales cuentan con unos módulos micro-LED que permiten proyectar patrones de luz: según Audi, «las funciones de guía de luz de los faros Matrix LED digitales, conocidas como luz decarril y luz de orientación, están más integradas con los sistemas de asistencia. El Q7 muestra información de apoyo de los sistemas de asistencia directamente en el campo de visión del conductor, lo que mejora significativamente la seguridad vial».

Hay pilotos de tipo OLED que permiten crear patrones de luz con efecto tridimensional y función de comunicación (pueden alertar al resto de usuarios de accidentes y averías; en situaciones críticas muestran una firma estática especial con símbolos de advertencia). Hay un total de ocho firmas lumínicas para los faros y pilotos. Los intermitentes delanteros y traseros tienen una función novedosa de proyección en el suelo para avisar de forma más clara a otros conductores, ciclistas y peatones de la próxima maniobra.

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Entre otros elementos de equipamiento hay doble cargador inalámbrico para smartphones con estándar Qi 2.2., el citado sistema de sonido Bang & Olufsen con 22 altavoces y 1360 vatios, el asistente de conducción adaptativo plus (que incluye el control de crucero adaptativo y el centrado de carril), la función de estacionamiento guiado y el asistente de emergencia. Este último detecta la inactividad del conductor, indicándole mediante señales visuales, sonoras y hápticas que retome el control; de no obtener respuesta, detiene gradualmente y de forma segura el vehículo, desplazándose hacia el arcén si está situado junto al carril actual.

La suspensión estándar por muelles puede reemplazarse por una suspensión neumática Comfort o una suspensión neumática Sport (deportiva) 30 milímetros más baja. La oferta de llantas va de las 20 pulgadas a las 23 pulgadas. Los frenos delanteros tienen unos discos de 400 milímetros con pinzas fijas de seis pistones; los traseros son de 350 milímetros.

El Audi Q7 se fabrica en Bratislava (Eslovaquia). Esta es la tercera generación. La primera generación del Audi Q7 estuvo a la venta entre 2005 y 2015 y la segunda, de 2015 hasta 2026 (todas las informaciones del Audi Q7 publicadas en km77).