Tesla ha comenzado a desplegar en Europa Grok, un asistente de inteligencia artificial integrado directamente en el sistema de infoentretenimiento de sus vehículos. La función llega a través de la versión de software 2026.2.6 y se instala sin coste, mediante actualización inalámbrica (OTA), una tecnología que el fabricante ha convertido en uno de los pilares de su estrategia de producto.
El despliegue inicial alcanza a mercados como Reino Unido, Irlanda, Alemania, Suiza, Austria, Italia, Francia, Portugal y España, con la previsión de ampliarse progresivamente a otros países. La integración supone un paso más en la evolución del vehículo conectado, ya que el coche deja de ser solo un medio de transporte para convertirse también en una plataforma digital capaz de interactuar con el conductor de forma avanzada.
Grok ha sido desarrollado por xAI, la compañía de inteligencia artificial también impulsada por Elon Musk. Se trata de un sistema diseñado para responder preguntas en tiempo real y abordar temas muy diversos, desde cuestiones técnicas hasta contenidos culturales o educativos. Sin embargo, su papel dentro del ecosistema Tesla no se limita a replicar el comportamiento de un chatbot convencional.
Esta tecnología comienza a integrarse en determinados modelos de la marca en Europa. En concreto, los conductores de Model Y, Model 3, Model S y Model X que cumplan los requisitos técnicos podrán descargar gratuitamente el sistema. Para su descarga, Tesla exige contar con una suscripción premium de datos o, en su defecto, una conexión Wi-Fi estable para completar la descarga y utilizar el asistente. Sin acceso a internet, la herramienta no puede funcionar.
¿Qué funciones añade Grok?
Dentro del vehículo, Grok actúa como un asistente conversacional capaz de ejecutar tareas útiles para la conducción cotidiana. En este sentido, puede:
- Iniciar rutas mediante comandos de voz.
- Modificar destinos durante el trayecto.
- Sugerir puntos de interés cercanos.
De esta manera, se reduce la necesidad de que el conductor tenga que interactuar con la pantalla táctil del coche, algo especialmente relevante en materia de seguridad.
El sistema también es capaz de consultar el manual del propietario para resolver dudas sobre el funcionamiento del coche, interpretar determinadas alertas del cuadro de instrumentos y ofrecer recomendaciones relacionadas con el uso o el mantenimiento. Todo ello mediante una conversación natural, disponible en varios idiomas.
La lógica detrás de esta evolución es que cuanto más intuitiva sea la interacción con el vehículo, menor será la distracción potencial del conductor. No obstante, como ocurre con cualquier asistente por voz, su eficacia dependerá tanto de la precisión del reconocimiento como de la rapidez de respuesta.
Personalización y perfiles
Uno de los rasgos diferenciales de Grok es el nivel de personalización. El sistema incorpora distintos modos de uso que van más allá del asistente general. Puede actuar como profesor de idiomas, guía educativo o narrador de historias, e incluso ofrecer experiencias orientadas a la relajación o la meditación.
También existen perfiles pensados para públicos específicos. Por ejemplo, modos dirigidos a niños con juegos de preguntas o cuentos, así como otros orientados a usuarios adultos. A ello se suman varias personalidades de voz (optimistas, calmadas o más formales) que permiten ajustar el tono de la interacción según las preferencias del usuario.
Este enfoque responde a una tendencia creciente en la industria tecnológica, para convertir la inteligencia artificial en una experiencia adaptable, capaz de ajustarse a distintos contextos de uso dentro del mismo vehículo.
Con la llegada de Grok a Europa, Tesla refuerza esa idea de vehículo definido por software, en el que la inteligencia artificial empieza a ocupar un papel central en la relación entre conductor y máquina.
