Con la llegada del frío, la lluvia y las primeras nevadas, conviene comprobar si los neumáticos de nuestro coche están preparados para circular en condiciones invernales. Sin embargo, no todos los marcajes que aparecen en el perfil del mismo ofrecen las mismas garantías. Aunque las siglas M+S siguen siendo habituales, el pictograma 3PMSF es el que acredita que un neumático ha superado unas pruebas normalizadas de rendimiento sobre nieve. Una diferencia que todavía desconocen muchos conductores españoles.
¿Qué significa M+S y en qué se diferencia del 3PMSF?
Durante años, el principal indicativo que llevaba a pensar que un neumático era apto para circular sobre nieve era el marcaje M+S (Mud and Snow; barro y nieve en español). Este símbolo, todavía presente en numerosas cubiertas de turismos, SUV y todoterrenos, identifica neumáticos cuyo diseño se considera adecuado para circular sobre barro o nieve.
El problema es que el marcaje M+S no exige superar unas pruebas normalizadas de adherencia sobre nieve. Es el fabricante quien declara que el neumático cumple las condiciones necesarias para incorporar estas siglas. Por eso, pueden encontrarse tanto en neumáticos de invierno como en algunos modelos de cuatro estaciones.
El símbolo 3PMSF (Three Peak Mountain Snowflake), representado por una montaña de tres picos con un copo de nieve en su interior, ofrece una garantía diferente. Para poder llevarlo, el neumático debe superar unos ensayos específicos de rendimiento sobre nieve establecidos en el Reglamento n.º 117 de las Naciones Unidas.
Por tanto, mientras que el M+S es una declaración del fabricante, el 3PMSF acredita que el neumático cumple unos requisitos mínimos de rendimiento sobre nieve mediante pruebas normalizadas.
Un símbolo que todavía desconocen muchos conductores
La diferencia entre ambos marcajes no está demasiado extendida entre los conductores españoles. Según un estudio elaborado por The Cocktail para la Agrupación de Fabricantes de Neumáticos (Afane), presentado en octubre de 2026, tres de cada cuatro encuestados afirman no haber visto nunca el pictograma 3PMSF y solo el 6 % asegura conocerlo.
Sin embargo, cuando se les ofrecen varias respuestas posibles, el 82 % identifica correctamente su significado. Es decir, que muchos conductores son capaces de reconocer el significado del distintivo cuando se les explica, aunque no lo identifiquen inicialmente.
¿Qué pruebas debe superar un neumático para obtener el 3PMSF?
Para conseguir la certificación 3PMSF, el neumático debe demostrar que ofrece un rendimiento sobre nieve superior al de un neumático de referencia normalizado, denominado SRTT (Standard Reference Test Tyre).
En los neumáticos destinados a turismos existen dos métodos de ensayo:
- Prueba de frenado sobre nieve: se mide la capacidad del neumático para reducir la velocidad del vehículo al circular sobre nieve y se compara con la del neumático de referencia. Para superar el ensayo, debe alcanzar un índice mínimo de adherencia de 1,07, es decir, el equivalente a un resultado al menos un 7 % superior al de referencia.
- Prueba de tracción sobre nieve: se mide la fuerza que puede transmitir el neumático al suelo mediante un ensayo de tracción por giro sobre nieve compactada. En este caso debe obtener un índice mínimo de 1,10, es decir, el equivalente a una capacidad de tracción al menos un 10 % superior a la del neumático de referencia.
Basta con superar uno de estos dos ensayos para obtener la certificación 3PMSF en los neumáticos de turismo. Los requisitos y métodos aplicables pueden variar en función de la categoría del neumático, como ocurre con los destinados a vehículos comerciales, camiones y autobuses.
Esta homologación proporciona una garantía objetiva de rendimiento sobre nieve, pero no significa que todos los neumáticos 3PMSF tengan las mismas prestaciones ni que ofrezcan idéntico rendimiento sobre hielo, asfalto seco o mojado.
Desde mayo de 2026, los neumáticos M+S ya no sustituyen a las cadenas en España
Una de las novedades más importantes en la normativa española llegó con la Orden PJC/528/2026, de 26 de mayo, que modificó el Reglamento General de Vehículos y que entró en vigor el 30 de mayo de 2026.
Hasta entonces, los neumáticos identificados únicamente con el marcaje M+S podían utilizarse como alternativa a las cadenas en las condiciones previstas por la normativa. Desde la entrada en vigor de la modificación, para utilizar neumáticos especiales como alternativa a las cadenas en condiciones de nieve es necesario que incorporen también el pictograma 3PMSF.
En los turismos, los neumáticos deben estar instalados en las cuatro ruedas para cumplir las restricciones de circulación por nieve mediante este sistema.
Esto no significa que los neumáticos M+S estén prohibidos. Pueden seguir utilizándose con normalidad, pero el marcaje M+S, por sí solo, ya no es suficiente para sustituir a las cadenas cuando las condiciones de la vía obligan a utilizarlas o a montar neumáticos especiales homologados.
Por eso, antes de viajar a una zona en la que pueda nevar, conviene comprobar qué símbolos aparecen en los neumáticos y consultar las restricciones que puedan establecer las señales de tráfico o los agentes.
Neumáticos de invierno, de cuatro estaciones y de verano: ¿cuáles son mejores sobre nieve?
El pictograma 3PMSF no es exclusivo de los neumáticos de invierno. También aparece en numerosos modelos de cuatro estaciones, conocidos como all season o all weather. Para entender qué opción conviene en cada caso, es importante distinguir entre los principales tipos de neumáticos.
Neumáticos de invierno: están diseñados específicamente para funcionar a bajas temperaturas y en condiciones invernales (agua, hielo o nieve). Su compuesto mantiene mejor la elasticidad con el frío y su dibujo incorpora numerosas laminillas que favorecen la tracción y la frenada sobre nieve. Son especialmente adecuados para quienes circulan habitualmente por zonas frías o con nevadas frecuentes, aunque pueden presentar un desgaste superior cuando las temperaturas son elevadas.
Neumáticos de cuatro estaciones: buscan un equilibrio entre el uso en invierno y en verano. Los modelos que incorporan el símbolo 3PMSF han superado las pruebas de homologación sobre nieve y permiten evitar el cambio estacional de neumáticos. No obstante, su rendimiento depende del modelo concreto y no necesariamente iguala al de un neumático de invierno especializado en condiciones extremas.
Neumáticos de verano: están desarrollados principalmente para ofrecer un buen rendimiento sobre asfalto a temperaturas moderadas y elevadas. Su compuesto y su dibujo no están optimizados para circular sobre nieve. Aunque algunos puedan llevar el marcaje M+S, eso no demuestra que hayan superado las pruebas exigidas para obtener el 3PMSF.
Por tanto, no basta con fijarse en la denominación comercial del neumático. Si se busca un neumático preparado para circular sobre nieve y que pueda sustituir legalmente a las cadenas en España, hay que comprobar que lleva el pictograma de la montaña de tres picos con el copo de nieve.
El 3PMSF no garantiza las mismas prestaciones en todos los neumáticos
Aunque el símbolo acredita un nivel mínimo de rendimiento sobre nieve, no todos los neumáticos 3PMSF ofrecen la misma capacidad de frenado, tracción o control del vehículo. También existen diferencias importantes entre modelos sobre asfalto seco y mojado, por lo que conviene consultar pruebas comparativas independientes antes de elegir.
Además, ningún marcaje sustituye al mantenimiento adecuado. La profundidad del dibujo, la presión correcta y el estado general de los neumáticos siguen siendo fundamentales para conservar la adherencia. Sobre nieve, también es necesario adaptar la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar maniobras bruscas.
En definitiva, para saber si los neumáticos de nuestro coche están preparados para el invierno, debemos buscar el pictograma 3PMSF y no conformarnos con las siglas M+S. Este distintivo permite comprobar que la cubierta ha superado unas pruebas específicas de rendimiento sobre nieve, algo especialmente importante cuando las condiciones meteorológicas complican la conducción.
