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Michelin Primacy 3. Presentación

Michelin ha presentado su nuevo Primacy 3, un neumático de gama media disponible para llantas de 15 a 18 pulgadas, con códigos de velocidad H, V, W e Y, y distintas anchuras, lo que suma un total de 38 variantes diferentes. Estará a la venta a partir de febrero de 2012 y reemplazará a los Primacy HP.

Como podréis imaginar, en Michelin prometen que es más seguro, ecológico  duradero que el anterior. Y, por supuesto, mejor que los del “enemigo”. Y recurren a unos ensayos realizados por TÜV SÜD Automotive e IDIADA para confirmar sus afirmaciones. Concretamente a unas pruebas de frenado en seco, en mojado y de adherencia en curva mojada. Lo que confirman estas empresas es que, comparados con cuatro neumáticos de la competencia, los Primacy 3 son capaces de detener el coche en 2,2 metros menos circulando a 100 km/h con el suelo seco, en 1,5 metros menos si está mojado y vamos a 80 km/h. También dicen que proporcionan mayor adherencia lateral sobre mojado (equivalente a 3 km/h extras en una prueba que se realiza a 90 km/h). Los ensayos se han hecho con neumáticos de dos medidas: 205/55 R 16V y 225/45 R 17W.
Todo lo anterior está muy bien y hay que creérselo. Pero como de incrédulos está lleno el Mundo, Michelin me llevó a Valencia, al circuito de Ricardo Tormo (Cheste), donde habían hecho un montaje curioso. Una zona exterior del circuito estaba decorada al más puro estilo “hollywoodiense”: rascacielos, gasolinera, panadería, etc. transformaban una llanura asfaltada en una pequeña ciudad.

Pero antes de seguir con el circuito retrocedo en el tiempo unas pocas horas. Cuando me desperté a las siete y me asomé por la ventana del hotel, me di cuenta de que sólo iba a poder satisfacer como mucho un 66,6% de mi curiosidad. Estaba lloviendo y el suelo lleno de charcos, así que la prueba de la frenada en seco se me antojaba complicada de llevar a cabo. Eso viendo el vaso medio vacío. Viéndolo medio lleno era evidente que, aunque reventase la tubería de los sistemas de aspersión, las dos pruebas en mojado se iban a poder realizar sí o sí.

En el circuito, y tras la rueda de prensa, nos reparten en tres grupos. Me toca el rojo, teniendo que aguantar a mi lado al pesado de David Ayala, de motorgiga.com J. Nuestra primera prueba, la adherencia en curva mojada. La prueba consistía en dar vueltas a una rotonda-plaza con un Clase E. Bueno, con dos, uno con las Michelin Primacy3 y otro con ruedas de otro fabricante (había uno con Pirelli P7 Cinturato y otro con Goodyear EfficientGrip). Antes de montarme me enseñaron un vídeo en el que las imágenes comparaban como, al aproximarse al límite de adherencia, había que hacer menos correcciones con el volante con los Michelin. De ahí al coche.
Regulo el volante, el asiento, arranco y salgo a la plaza. El instructor me dice que vaya en segunda y que el límite de adherencia está en unos 60 km/h. Doy tres vueltas, el Clase E quiere iniciar el subviraje a un poco más de 60 km/h. Paro. Me monto en el otro Clase E con las otras ruedas. Repito la operación. Pues bien, sí, eso que estáis pensando… no noté nada. Y si lo llegué a notar fue más por autosugestión (o vídeo sugestión) que por otra cosa. Y lo que se notaba era tan poquita cosa…¿Manos de árbol?, ¿culo de madera? No digo que no

Acabada la primera prueba, llega el turno de la frenada en mojado. El mismo aparato que utilizamos en km77.com para medir las prestaciones en las pruebas iba a ser el encargado de dar fe de que los Primacy 3 frenan más y mejor, concretamente de 80 a 0 km/h. Los rivales eran esta vez  Bridgestone y Continental.

Tras la demostración del monitor llega mi turno. Me subo en el Volkswagen Passat. Arranco, llegó a una pequeña rotonda en la que se da media vuelta (ya sabéis, “en la..próxima roootonda..abandooone en la…tercera salida”), saliendo a fondo en segunda para alcanzar unos 100 km/h al llegar a la zona mojada (bueno, en este caso la más mojada…), donde se frena con todas las fuerzas del mundo mundial. Y eso hice, frenar con toda mi fuerza, con todo mi zapato del 44, con toda su suela mojada que se deslizó cual cervatillo sobre un lago helado canadiense hasta meterse en el hueco que hay entre el pedal del freno y el que sirve para todo lo contrario. Que me hiciese daño no fue lo malo, lo malo fue escuchar a David muerto de risa. Nos reímos tanto que tuvimos que explicar en inglés a nuestro monitor francés lo amigos que somos, sin traducirle los insultos, claro 😀
Como una de las ventajas de estas pruebas (y de los videojuegos) es que si la lías no le haces daño a nadie ni te lo haces tú, me dejaron repetir. Y esta vez, tras secarme bien la suela en la alfombrilla, frené decentemente. David lo hizo mejor que yo, como no cabe esperar menos de un tío que se había levantado a las seis para irse a correr en esa mañana lluviosa. Repetimos la frenada con otro Passat, esta vez con neumáticos Michelin, y ambos conseguimos frenar en una distancia menor (alrededor de un metro, si no recuerdo mal).

Y de la frenada en seco nada os puedo contar por la no comparecencia de seco. A cambio os enseño un vídeo (grabado en los días anteriores, sin lluvia) para que os hagáis una idea de cómo fue esta jornada.

La explicación que da Michelin a estas mejoras son los componentes con los que se fabrica el neumático, un nuevo dibujo de la banda de rodadura y, sobre todo, una especie de laminillas (de 0,2 mm) que ha colocado entre los tacos del neumático que disminuyen su deformación y consiguen que disminuya menos la superficie de contacto con el asfalto.  Han construido cerca de 25 000 prototipos del neumático (sí, veinticinco mil).

Algo que me pareció curioso fue los datos de siniestrabilidad obtenidos por la universidad alemana de Dresde durante diez años, en los que analizó 20 000 accidentes. Son los siguientes:
–          El 70% de los accidentes ocurren sobre asfalto seco.
–          El 60% en ciudad y a baja velocidad.
–          El 75 % en rectas, de los cuales el 80% de las veces el suelo está seco.
–          El 25 % restante en curvas, la mitad con asfalto mojado.
–          El 99% de accidentes en carreteras mojadas suceden cuando hay muy poco agua en la calzada.

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