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Mercedes-Benz Clase C. Detalles

Acabamos de publicar la prueba del Mercedes-Benz C 220  CDI BlueEFFICIENCY en km77.com, concretamente la versión Diesel 220 CDI BlueEFFICIENCY de 170 CV, con el cambio automático de siete marchas «7G Tronic Plus».
Entre las novedades del Clase C de 2010 está la pantalla del cuadro de instrumentos, en el interior del velocímetro. Antes era monocroma y ha sido reemplazada por una en colorines y con mayor definición, como la que tienen los hermanos mayores del Clase C.

Con esa pantalla y con los mandos en el volante es posible configurar los dispositivos de ayuda a la conducción como los asistentes de aviso de cambio de carril involuntario, el de detección de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores y el de pérdida de atención, además del ESP, entre otros. También se configura la iluminación (diurna, comming home, ambiental), se visualiza la información del ordenador de viaje o se manejan las funciones más simples del equipo de sonido y el teléfono.
La unidad de pruebas tenía el nuevo navegador de  Becker, una opción más asequible que el habitual de Mercedes-Benz (cuesta la tercera parte, algo menos).  Va en una cajita, se instala simplemente insertando el módulo en un zócalo para tal fin que hay en la guantera.

Su funcionamiento es correcto, cierto es que no funciona tan bien como el navegador que le triplica en precio, pero cumple con su misión de llevarnos al punto de destino. Las imágenes se muestran en la pantalla que hay en la consola, la misma que se usa para la radio y el teléfono. Pueden ser en dos dimensiones, tres dimensiones y algo intermedio que MB llama 2,5 dimensiones y que en otras marcas aparece como «panorámico»:

En esa pantalla hay un nuevo gráfico que muestra en consumo medio cada minuto.

Las marcas que venden coches caros, porque sí, es caro, tienen detalles que son menos habituales en otros de menor precio. El Clase C tiene todos los cajones recubiertos de goma, felpa o incluso de una especie de moqueta fina. Otro ejemplo son los anclajes Isofix, aunque en otros modelos de Mercedes  van ocultos tras una elegante tapita (imagen) —solución que también emplean otros fabricantes—, en este caso la solución empleada es más simple: en vez de quedar a la vista llevan un protector de plástico. Es cierto que en otros coches no hace falta porque los anclajes van más adentro, pero es igual de cierto que suele ser más difícil atinar para enganchar la silla.

También hay algún detalle mejorable: la pieza de plástico negro que oculta de la vista los cables y otras piezas bajo el salpicadero está mal ajustada (parece que falta por poner un tornillo.

Este Clase C tiene sistema de parada y arranque automático del motor. El coche tiene dos baterías, una oculta por un plástico bajo el capó y otra bajo el piso del maletero. Ambas son de 12 V. La primera desempeña la misma función que la batería de cualquier otro coche normal. La otra se utiliza exclusivamente para el sistema Start&Stop.

En la foto superior, en el rectángulo grande, aparece la batería auxiliar. En los pequeños, la batería normal (que no se ve) y una pieza de plástico roja que, al deslizarla, da acceso a una conexión metálica. Esta conexión va cableada hasta la batería y sirve para poder arrancar el coche con unas pinzas ya que no hay acceso directo hasta la batería.

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