SsangYong XLV (2016) | Impresiones del interior

05/09/2016 |Pablo David González (@PD_Gonzalez)

La segunda fila de asientos del SsangYong XLV es espaciosa y en ella dos adultos de 1,85 metros de estatura caben holgadamente detrás de otros dos de la misma altura. No obstante, según nuestras mediciones, en un Citroën C4 Picasso, en un Toyota Verso y en un Volkswagen Touran hay 3 centímetros más de espacio para las piernas, mientras que en un Toyota Prius+ y en un Volkswagen Golf Sportsvan hay hasta 5 cm más. Además, en todas las alternativas citadas la fila posterior se puede desplazar longitudinalmente, mientras que en el XLV no es posible.

La anchura entre puertas (medida a la altura de los hombros) es 132 cm. Es el valor más bajo que hemos medido entre sus alternativas. En un Ford C-MAX hay 5 cm más y frente a un C4 Picasso y un Touran la diferencia es de 10 cm. Ocurre todo lo contrario con la altura libre hasta el techo, medición en la que el XLV es claramente superior a sus rivales. Tabla comparativa de mediciones del interior.

Los ocupantes de las plazas traseras no tienen salidas de aire a la altura de la consola central (están por debajo de los asientos delanteros). Sí disponen de un plafón en el techo (imagen), de huecos en las puertas (caben botellas de medio litro; imagen), de un reposabrazos central (imagen) y de unas tiras elásticas en el respaldo de los asientos delanteros (imagen). Estas tiras son menos útiles que los habituales bolsillos porque no sirven para transportar objetos pequeños (se caen, no quedan bien sujetos). En las plazas laterales están los anclajes ISOFIX. Como se ve en esta imagen y en esta otra, si se colocan dos sillas el espacio que queda entre medias es pequeño.

 

Los respaldos de la segunda fila se pueden reclinar siete grados hacia atrás. También es posible abatirlos completamente hacia delante (en dos partes, 60:40), con el fin de incrementar el espacio de carga. Con ellos en esta posición, el suelo del maletero queda enrasado (imagen). Si se avanza el asiento del pasajero lo máximo posible, hay unos 180 cm entre el respaldo de este asiento y el extremo más alejado del maletero. 

El dato de volumen de maletero que habitualmente dan los fabricantes es el del que queda por debajo de la cortinilla, un valor que SsangYong no da para el XLV. Según nuestras mediciones, el espacio de carga del XLV tiene una anchura mínima de 106 cm, una profundidad de 81 cm y una altura (hasta la cortinilla) de 38 cm. En un Toyota Verso medimos 101 cm de anchura, 87 de profundidad y 46 de altura. En un C4 Picasso estos valores son, respectivamente, 117, 90 y 55 cm, mientras que en un KIA Carens son 102, 91 y 34 cm.

SsangYong dice que el volumen del maletero del XLV es 720 litros con las dos filas de asientos en posición de uso y si se utiliza el espacio disponible hasta el techo. Es paradójico que SsangYong dé este dato y que el XLV no tenga ningún punto de anclaje en el techo para colocar una red de separación de carga. Una red es este tipo es vital para evitar que los objetos que sobrepasan el borde superior de los respaldos traseros salgan lanzados hacia los pasajeros en caso de frenazo o accidente.

En cualquier caso, el maletero del XLV es aprovechable y tiene soluciones para mantener la carga sujeta y ordenada. En las paredes laterales hay una serie de cintas elásticas, ganchos y perchas, así como una toma de 12 voltios en la parte izquierda y un plafón de iluminación en la de la derecha (imagen). Bajo el piso del maletero (que puede aguantar una carga máxima de 60 kg) hay una bandeja con huecos de diverso tamaño para llevar objetos pequeños (imagen). Debajo de esta bandeja se encuentra la rueda de repuesto opcional de emergencia (las dimensiones del neumático son 125/80 R16). El borde de carga del maletero está situado a 78 cm del suelo, que es mucho.

El puesto de conducción, al igual que ocurre en el SsangYong Tivoli, tiene algunos detalles a los que hay que acostumbrarse para conducir con comodidad. Por ejemplo, el volante tiene regulación en altura, pero no en profundidad y esto obliga a algunos conductores a adelantar la posición habitual del asiento, llevando las piernas más flexionadas, o bien, a retrasar dicha posición, teniendo que estirar los brazos para llegar al volante; por otro lado, a aquellas personas que se sienten lejos del volante y con el asiento en su posición más baja, puede que su codo les roce con el reposabrazos que hay entre los dos asientos al insertar las marchas pares.

El asiento del conductor tiene ajuste en altura (excepto en el nivel básico Line), el del pasajero no. En ambos casos los reposacabezas se pueden regular en altura y en cercanía a la cabeza. Con el nivel de equipamiento Limited, el volante y los dos asientos delanteros tienen un sistema de calefacción, que en el caso de los asientos es posible regular en dos niveles de intensidad (imagen de los mandos con los que se regula).

Hay muchos huecos portaobjetos, algunos de ellos con un fondo de goma, como el que hay frente a la palanca del cambio (imagen) y el que queda por encima de la guantera (imagen). Esta última es de buen tamaño y está iluminada, pero no ventilada (imagen). Los materiales con los que está recubierto el habitáculo no tienen un aspecto lujoso, pero son agradables al tacto y están correctamente ajustados. El polvo y la grasilla de los dedos se hacen rápidamente visible a los poco minutos de limpiar el plástico negro brillante que ocupa la mayor parte de la consola central. Lo mismo ocurre con la pantalla del sistema multimedia que, además, es imposible de leer cuando la luz del sol incide directamente en ella.

La comentada pantalla mide 8,0 pulgadas, es táctil y tiene unos gráficos de calidad mediana. Su respuesta al tacto es buena, aunque en ocasiones el sistema operativo es lento ejecutando los procesos. El manejo de algunas funciones, como el de la navegación, resulta engorroso por la abigarrada presentación de los iconos en los menús. Esto hace que su manejo distraiga mucho de la conducción.