Saab 9-3 Sport Sedán 2.2 TiD 6 vel. (2002) | Información general

13/05/2004 |Juan Manuel Pichardo

El Saab 9-3 2.2 TiD está disponible opcionalmente con cambio de seis velocidades. Esa opción cuesta 300 € y me parece muy recomendable, ya que no le quita nada al coche y beneficia mucho el confort (hace menos ruido en marcha constante) y el consumo.

Para quien normalmente utilice el coche en carreteras rápidas a un ritmo constante, la reducción de consumo que proporciona es apreciable porque el régimen del motor baja un 18 por ciento. A 120 km/h el motor gira a 2.650 rpm en quinta, y a 2.250 en sexta. Pese a ello, no cabe esperar que la reducción de consumo compense la diferencia de precio con relación a la caja de seis velocidades antes de 75.000 Km., en el mejor de los casos.

La velocidad máxima que declara Saab es la misma (200 km/h), pero el de cinco velocidades la alcanza a 4.425 rpm, muy por encima del régimen de potencia máxima. El de seis velocidades, por el contrario, alcanza esos 200 km/h en sexta a 3.750 rpm, lo que quiere decir que podría superar esa velocidad cuando las condiciones fueran mínimamente favorables.

El hecho de tener más marchas no mejora la aceleración ni la recuperación, ya que las cinco primeras marchas tienen los mismos desarrollos en los dos casos. Hemos repetido las prestaciones, no obstante, y los resultados han sido prácticamente iguales a los que obtuvimos con la versión de cinco marchas.

Con relación a otras berlinas de este tamaño, precio y potencia, las cualidades del 9-3 por las que me parece recomendable son su relación entre estabilidad y confort, la impresión de calidad que da por el tacto de sus mandos y materiales de recubrimiento, y por la suavidad del motor en marcha constante (al acelerar vibra y hace ruido).

Lo deben descartar quienes quieran las mejores prestaciones en este nivel de potencia (la diferencia entre el 9-3 y ellos no es grande, pero existe), el consumo más bajo o quienes necesiten unas plazas traseras amplias.

Hay berlinas más baratas e incluso mejor equipadas, pero con un grado de calidad aparente que me parece inferior (lo cual no indica nada acerca de la fiabilidad). Por ejemplo, un Opel Vectra tiene el mismo motor y control de estabilidad de serie (que el Saab no tiene), y cuesta menos.

También hay otros modelos que, sin tener una calidad muy superior ni mucho más equipamiento, cuestan más, como un Volvo S60 2.4D, un Jaguar X-Type 2.0D o un Audi A4 1.9 TDI.