Opel Corsa (2006) | Impresiones de conducción

11/11/2009 |Alfonso Herrero

El Corsa con motor Diesel 1,3 CDTI de 90 CV es mejor en carreteras rápidas que en lentas o en ciudad. Cuando se trata de ganar velocidad, el peso se deja notar (el del Corsa de cinco puertas con este motor es 1.265 kg); en cambio, cuando está lanzado no tiene muchas dificultades para mantener la velocidad.

No es un motor tan agradable como el del Toyota Yaris D4-D (prueba de este modelo) o el del Renault Clio dCi (prueba de la versión de 105 CV) pero sí es algo más suave y menos ruidoso que el del Volkswagen Polo 1.9 TDI. Nos ha parecido que al Corsa le cuesta menos salir desde parado que al Grande Punto con el mismo motor (prueba). Según nuestras mediciones, el Opel que hemos tenido ha sido más lento en todas las pruebas que el Grande Punto.

Este motor de 90 CV da al Corsa unas prestaciones inferiores a las de otros modelos semejantes. Por ejemplo, acelera menos que un Peugeot 207 1.6 HDi de 90 CV y que un Toyota Yaris D4D de 90 CV. Tampoco tiene una capacidad de recuperación buena.

En autovía es capaz de mantener una velocidad media de 136 km/h con un consumo de 6,6 l/100 km. En ciudad (con mucho tráfico) y alrededores, un consumo que se puede considerar como representativo en esas circunstancias alcanza poco más de 7 l/100 km.

El cambio de seis velocidades acoplado a este motor tiene un manejo muy bueno. Las marchas entran con facilidad y se puede cambiar con rapidez. Los recorridos entre marchas son normales.

En determinadas circunstancias puede ser interesante optar por ese motor turbodiésel, además de por su consumo, porque en carretera resulta menos ruidoso que el de gasolina equivalente por potencia, un 1,4 l de 90 CV.

El Corsa con motor Diesel 1,3 l CDTI de 75 CV también es mejor en carreteras rápidas; una vez lanzado, es capaz de mantener una velocidad de crucero moderada sin dificultades. En carreteras lentas o en ciudad le cuesta mucho ganar velocidad y adelantar rápidamente.

La versión con este motor resulta recomendable si tenemos previsto realizar muchos kilómetros por autovía o por carreteras de doble sentido en las que no sea necesario adelantar con frecuencia. No resulta adecuado si se va a circular con mucha carga, para eso es preferible la versión de 90 CV.

El motor Diesel de 75 CV tiene una respuesta relativamente buena y cierta fuerza desde apenas 1.500 rpm. Además, aunque la potencia máxima se obtiene a 4.000 vueltas, sigue subiendo de régimen suavemente con una relativa fuerza hasta 4.500 rpm.

No obstante, da al Corsa unas prestaciones lentas. Según nuestras mediciones, acelera menos que otros modelos con un tamaño y un motor de potencia semejantes, como un Citroën C3 y un Peugeot 206 con el motor 1,4 l HDi de 68 CV. Tampoco tiene una gran capacidad de recuperación; comparativamente, es mejor en quinta que en cuarta marcha.

El ruido del motor es notable en cualquier circunstancia. Si realizamos un viaje largo a 120 km/h (3.000 rpm), el ruido es elevado y puede convertirse en molesto.

Lo mejor del Corsa Diesel de 75 CV es que tiene un consumo muy bajo. En un recorrido de 280 km por autovía , con el control de velocidad programado en 128 km/h (unos 122 km/h reales), ha consumido tan sólo 5,2 l/100 km.

Está unido a un cambio manual de cinco velocidades, con una quinta marcha de 40 km/h. Los desarrollos del cambio son adecuados, aunque se echa en falta una sexta velocidad para reducir el régimen de giro y el ruido del motor a una velocidad alta.

Con el motor 1,4 l de gasolina tiene una respuesta al acelerador que inicialmente parece buena, pero nunca consigue dar una aceleración intensa, aunque se llegue a un régimen alto (algo que no hace con facilidad). Sus prestaciones pueden decepcionar. Nos parece poco recomendable, sobre todo habiendo una alternativa como el 1,3 l CDTI de 90 CV.

Comparativamente, resulta más agradable el 1,2 l de gasolina de 80 CV que el 1,4 de 90 CV. El 1,2 l tampoco es un motor que brille en la carrocería del Corsa, pero creo que puede ser más atractivo porque sube de régimen con más rapidez y, en una conducción normal, no parece claramente más lento que el de 90 CV.

El Corsa 1.7 CDTI de 125 CV da unas prestaciones rápidas y tiene una respuesta buena. Lo que también tiene es un sonido a Diesel muy marcado (aunque no vibra en exceso), mayor que el 1.3 CDTI de 90 CV. El ruido que emite es evidente incluso a velocidad sostenida.

Dado que el Corsa 1.7 CDTI de 125 CV es muy ruidoso a velocidad baja y sus prestaciones son las de un coche hecho para viajar por carretera, no tiene mucho sentido adquirirlo para una utilización principalmente por ciudad.

El Corsa puede tener dos tipo de suspensión, una normal y otra más dura. La suspensión más dura es la que tiene de serie la versión «Sport» (sólo disponible con tres puertas) y forma parte de un paquete de opciones en la versión «Cosmo» (junto con las llantas de 17").

Con la suspensión normal es un coche confortable. Se desenvuelve bien en las carreteras rápidas, como autopistas y autovías, y resulta algo torpe en las más lentas por los movimientos que llega a tener la carrocería. Para un uso normal, la suspensión más blanda nos parece más recomendable, aunque hay que acostumbrarse a un notable balanceo si se va a conducir rápidamente por curvas.

Debiodo a este balanceo que puede tener la carrocería y porque no parece particularmente ágil, la forma de moverse del Corsa con esa suspensión normal recuerda más a coches como el Suzuki Swift y el Toyota Yaris, que a los mejores en este aspecto (como un Ford Fiesta, un Peugeot 207 o un Renault Clio).

Hemos probado un Corsa 1.3 CDTi de 90 CV con el equipamiento «Cosmo», que contaba con la opción de esta suspensión deportiva.

Con ella, es algo más incómodo que con la de serie pero mantiene un buen compromiso entre confort y estabilidad, aunque sin llegar al nivel de un Renault Clio. La suspensión deportiva elimina en parte los eventuales movimientos de cabeceo y balanceo que puede tener la carrocería y da más precisión en las curvas.

Entra bien en las curvas lentas y no subvira en exceso. Con esta suspensión deportiva se puede provocar un deslizamiento de las ruedas traseras al decelerar (no hace falta hacerlo repentinamente) con el coche apoyado. Este movimiento se produce con más facilidad y resulta más evidente que en otros utilitarios recientes. Cuando sucede no es excesivamente brusco, al menos en seco (en un Toyota Yaris lo es más). Esta versión llevaba unos neumáticos Continental Premium Contact2 de medidas 195/55 R16.

La dirección de los Corsa 1.3 CDTi de 75 y 90 CV no nos ha terminado de gustar. No informa con precisión sobre cómo pisa el coche; en este aspecto las hay mejores, como la del un Peugeot 207 o un Volkswagen Polo. A pesar de ello, nos ha parecido claramente mejor que la que lleva el Fiat Grande Punto (por tacto y por que no está tan asistida), modelo con el que comparte algunos elementos de la estructura.

La dirección es tan sensible al inicio del giro que cualquier irregularidad o movimiento del conductor provocan que se desvíe ligeramente.

El Corsa Sport tiene una dirección diferente. Para conseguir el mismo giro de las ruedas, hay que girar menos la dirección de esta versión que la de un Corsa con otro nivel de equipamiento (más información). Esto puede ser una ventaja para maniobrar o para callejear por ciudad (donde se puede doblar alguna esquina sin soltar las manos del volante). En carreteras con curvas de radio muy amplio, la dirección del Corsa Sport no aporta una ventaja significativa en relación a la normal.