Mazda MX-5 Superlight prototipo (2009) | Información general

15/09/2009 |Enrique Calle

Este prototipo está basado en el MX-5. Es más ligero que cualquier otro MX-5 y gasta menos combustible. Mazda no tiene prevista su comercialización.

Para reducir el peso, el MX-5 Superlight no tiene techo, marco de parabrisas ni capota (su altura es sólo 1,11 m). Tiene silueta de barqueta, como un Lotus 2-Eleven. Para eliminar las turbulencias que puede provocar el viento cuando se conduce a cierta velocidad, Mazda ha colocado unos arcos justo detrás de los asientos (imagen), como en los fórmulas de carreras, también sirven para proteger a los ocupantes en caso de vuelco.

Para que sea ligero, no tiene plásticos que recubran la parte interior de las puertas o guarnecidos (imagen). Incluso algunas partes del sistema de transmisión están sin ocultar (imagen). Respecto a cualquier otro MX-5, también se ha eliminado el material aislante. Para restar más peso, Mazda ha prescindido de aire acondicionado, sistema de ventilación, sistema de sonido o espejos retrovisores exteriores (en su lugar tiene uno sobre el salpicadero, imagen, que da un ángulo de visión grande).


Como los coches de carreras, el motor se arranca mediante un botón que hay en el centro del salpicadero, y además, hay dos mandos para cortar el suministro eléctrico y de combustible.

Los asientos son de tipo bacquet, fabricados en fibra de carbono. Están tapizados con el mismo tipo de piel que el volante, el pomo del cambio de marchas y la palanca del freno de mano. Los cinturones de seguridad son de cuatro puntos de anclaje.

El peso de este prototipo es de 995 kg sin conductor; es decir, 1.070 kg en condiciones de homologación (que es el peso que tomamos como referencia en km77.com). La versión equivalente que está a la venta, un Mazda MX-5 1.8, pesa 1.150 kg.

Tiene un motor de 1,8 l de cilindrada y 126 CV, el mismo del MX-5 menos potente que se vende. Mazda ha hecho ciertos cambios en su sistema de admisión y de escape, para que tenga sonido propio de un motor de mayor cilindrada.

Su consumo es 6,3 l/100 km en condiciones de homologación y puede acelerar hasta 100 km/h en 8,9 segundos. Un Mazda MX-5 1.8 de producción consume 7,0 l/100 km y hace la misma medición de aceleración en 9,9 segundos.


Tiene cambios en la suspensión para que la carrocería esté 30 mm más cerca del suelo que la de cualquier otro Mazda MX-5. Los amortiguadores son Bilstein B16 y los muelles Eibach.

Otro cambio en el chasis está en los discos de freno delanteros (que son de mayor tamaño) y en las pinzas (son fijas y de cuatro pistones).
 
Tiene unos neumáticos 205/45 R17. Las llantas son las que utiliza el Mazda MX-5 con motor de 160 CV, que actualmente está a la venta. Mazda dice que estas llantas son muy ligeras; cada una pesa menos de 8 kg.