Fiat Linea (2007) | Impresiones del interior

13/12/2007 |Javier Moltó

El ajuste de las diferentes piezas no es delicado y los plásticos son duros. Aunque hay detalles poco cuidados, como algún tornillo que se deja a la vista o alguna unión entre plásticos muy separada, la terminación es correcta, sin rebabas, sin ruidos y por encima de lo que esperaba encontrar en un coche en el rango de precios del Fiat Linea. Esta sensación de encontrar buena calidad por el precio que se paga la tengo cada vez con mayor frecuencia; ya parece lógico exigir esta calidad por este precio, porque hay más fabricantes que la dan.

Delante de la palanca de cambios hay espacio, poco profundo, para llevar dos latas o una lata y el cenicero. Y por delante de las latas, una cuadrado para dejar la cartera o bultos de tamaño similar. Es un cuadrado de buen tamaño, pero de poca altura y de acceso lejano para conductor y acompañante.

Detrás del freno de mano hay otro espacio para una lata, accesible lejanamente desde los asientos posteriores. Los niños que vayan atados con elementos de sujeción especiales no pueden llegar tan lejos.


El cenicero, movible, también se puede situar en esa posición para las plazas posteriores, o sacarlo del coche. Sobre los aireadores centrales hay una repisita poco profunda, en la que se pueden llevar caramelos o monedas (aunque queda muy a la vista desde el exterior) y frente a la rodilla izquierda del conductor otro cajetín en el que también se puede colocar la cartera o el teléfono móvil si es pequeño. Ninguno de los espacios para dejar objetos está acolchado. Las bolsas de las puertas son poco profundas y por tanto poco útiles, especialmente las de las puertas posteriores, que son muy cortas.

El espacio para las piernas es bueno y se puede introducir los pies bajo los asientos delanteros, incluso en su posición más baja. En espacio longitudinal, está entre los mejores para coches de su tamaño. No es un coche ancho y mucho menos se trata de un coche alto en las plazas posteriores. La curvatura del techo reduce notablemente la altura en los asientos traseros y personas de más de 1,80 metros pueden rozar con la cabeza en el techo.

El maletero tiene una boca de entrada de buen tamaño y es muy ancho cerca de la boca, disposición que facilita la carga de sillitas para niños, por ejemplo. Para abatir correctamente los respaldos de los asientos posteriores es necesario desplegar primero las banquetas, que quedan en posición vertical. De esta forma el respaldo, abatido, queda en posición completamente horizontal, pero no a la misma altura que el piso del maletero. La abertura que queda entre maletero y habitáculo es ancha y poco alta. Se puede acceder al maletero desde el habitáculo con facilidad.

La rueda de repuesto es de tamaño normal en todas las versiones.