Tracción total. Sistema por el cual todas las ruedas pueden transmitir la fuerza del motor. Se conoce también como «cuatro ruedas motrices» (en oposición a «dos ruedas motrices») o «4x4» (en oposición a «4x2»), números con los que se indica cuántas ruedas tiene el vehículo y cuántas de ellas son motrices.
Tracción total
permanente. Es aquélla en la que las cuatro ruedas están
engranadas continuamente a la transmisión. Un sistema de
tracción total permanente implica un diferencial «central»
(situado entre los ejes delantero y trasero), que a donde llega
primeramente la fuerza del motor.
Este diferencial divide la fuerza del motor entre
los ejes delantero y trasero (como un diferencial delantero lo hace
entre las ruedas delanteras de cada lado), y permite girar independientemente
a las ruedas de un eje con relación a las del otro.
Tracción total conectable.
Es aquélla en la que la las ruedas de un eje no siempre están
engranadas con las del otro Hay dos sistemas de tracción
total conectable: manual o automático. Si es manual, un mando
sirve para engranar el eje que lleva fuerza a las ruedas que no
son motrices normalmente. Si es automático, hay distintos
tipos de dispositivos que llevan a cabo esa operación, cuando
las ruedas a las que llega la fuerza del motor pasan de un cierto
nivel de deslizamiento.
Son sistemas de tracción total conectable los que tienen un acoplamiento viscoso central (el deslizamiento de un semieje arrastra al otro) o un embrague automático (un dispositivo que embraga las ruedas que no siempre son motrices a las que reciben la fuerza del motor).
Artículo
técnico e imágenes sobre los distintos tipos de
tracción total.
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