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Škoda Octavia 2013. Detalles como para una boda.

Después de haber mirado y visto el Škoda Octavia con detenimiento, la mejor forma que se me ocurre de resumir el coche es: «no está hecho con mucho dinero, pero sí con mucho mimo». Los materiales del Octavia no son de altísima calidad, tiene una suspensión trasera diferente para las versiones menos potentes, que para las potentes, con el objetivo de reducir costes, no lleva luces, por ejemplo, en los parasoles delanteros, no utiliza los motores más novedosos del Grupo Volkswagen, como el de gasolina con desconexión temporal de cilindros. Íncluso diría, y ahora me meto en terreno pantanoso, que algunas soluciones de diseño exterior no están perfectamente trabajadas, requerirían más dinero para afinar el diseño y dejarlo niquelado. Pero no. En el nuevo Octavia, da la impresión de que todo el tiempo y dinero se ha destinado a los detalles, a hacer la vida a bordo más agradable, a rematar y ajustar bien todo lo que está cerca de los ocupantes. El resto… ¿A quién le importa el resto?

Bueno, la verdad es que el resto sí nos importa a muchos, pero en Skoda tienen la suerte de pertenecer a un grupo grande, como Volkswagen, en que el resto te lo dan todo hecho. Plataforma transversal, con motores, suspensiones, mandos, pantallas… Dentro del Octavia uno se siente como en un Volkswagen Golf, aunque no sé por qué extraño sortilegio sabe que no está en un Golf, sino en un Octavia. En carretera, a la curva se llega  con la misma confianza que con un Golf, mismo tacto de freno, de suspensión, de dirección de motor. Se llega con toda confianza.

La única diferencia con el Golf, una diferencia poco relevante para el 99 por ciento de los conductores me atrevo a decir, es que, al tener una distancia entre ejes mayor que la del Golf, el radio de giro natural del coche es mayor que en el Volkswagen, por lo que a igualdad de sensaciones para el conductor hay que girar el volante más de lo que uno piensa que le va a tocar hacer. No es que sea subvirador, es que gira menos. Por lo demás, es perfectamente predecible incluso cuando se fuerza. (Más información en impresiones de conducción, en km77.com)

En carretera, y en ciudad y en cualquier lado, el Octavia supera claramente al Golf por espacio interior. Es un coche grande por fuera y por dentro. Y como es grande, controlar todas las esquinas puede tener su dificultad. Por eso, con la pantalla táctil de 8 pulgadas tenemos una visión cenital del coche que nos indica la cercanía de los obstáculos alrededor de todo el perímetro del coche.

 

En la misma pantalla, en cualquier momento, tanto en marcha como parado, podemos cambiar los parámetros de regulación de diferentes sistemas. Entre «Normal», «Sport» y «Eco» he notado claras diferencias.

 

 

 

No he tenido tiempo para probarlo con todo detalle y dedicarme a ser probador de coche de carreras. Pero en el modo individual se puede probar a regular…

… la dirección y la respuesta del motor.

Todo en la misma pantalla en la que por arte de magia, cuando acercas la mano, aparecen los menús y donde el sistema de reconocimiento de señales indica la velocidad máxima permitida.

En la parte inferior de la consola central, un cajetín, que puede servir para lo que el propietario quiera, aunque el propio coche te invita a que dejes el teléfono. Pero el teléfono puede ir en otros sitios, si se hace uso de este accesorio que muestran las fotos proporcionadas por Skoda.

Las uniones entre las puertas y el salpicadero suele ser un buen lugar para ver la calidad de los remates y del ajuste. Lado izquierdo.

Lado derecho.

Mirar en la zona de los pedales es como levantarle las faldas al coche. ¡Qué feo!

El botón de arranque para el sistema de arranque y entrada sin llave está escondido, en el lado derecho de la columna de dirección

Dos buenas luces de lectura delante

 

Y un cajetín bien forrado, en el techo, para colocar gafas u otros objetos.

Hay espejito en los dos parasoles, pero ninguno lleva luz incorporada.

Y un hueco especialmente pensado para llevar el chaleco justo debajo del asiento. Un lugar perfecto para el chaleco.

El espacio de acceso a las plazas posteriores es grande.

La zona para introducir los pies es inusualmente amplia. Una ventaja grande para facilitar la entrada y salida del coche a las personas mayores, con poca movilidad.

Luces para los asientos posteriores. Aparentemente, no hay lugar de enganche para red vertical. Es posible que sea opcional cuando se conozca el equipamiento en España.

Con esta foto casi podríamos hacer una adivinanza. ¿De qué coche es esta puerta?

Aspecto cuidado en los rincones.

Reposacabezas y cinturones regulables.

Enchufe de 230 voltios situado en la zona posterior, por encima del túnel central, entre los asientos delanteros.

El gran túnel central, que será útil para las versiones de cuatro ruedas motrices, pero que está presente también en las versiones de tracción delantera. el enchufe queda escondido con su tapa. a prueba de niños.

Tapicería de piel negra.

Y maletero, con multitud de detalles. La bandeja se puede recolocar para llevar objetos altos en el fondo del maletero y..

… colocarla pegada al respaldo del asiento posterior.

Al cerrar el portón la bandeja desciende para permitir la visibilidad a través de la luna posterior. Fíjense también que al otro lado también hay una redecilla. No la volverán a ver, pero ahí está. Se abre y como si fuera una bolsa, se pueden colocar objetos en su interior.

¡Y atención! En un lateral del maletero se esconde una pieza que puede desmontarse. La he descubierto sagazmente. ¿Para qué servirá?

¡Fíjense! Cuando está perfectamente puesta en su lugar ni ocupa sitio ni estorba. Muy bien, pero ¿para qué queremos una pieza que ni ocupa sitio ni estorba?

¡Diantre! Si la sacamos de su escondrijo y le damos la vuelta vemos que tiene velcro en su cara inferior. Y al fondo se ve un paquete de botellas de agua. ¡Parece que tengo una idea!

¡Ajá!

Y para colmo, si en lugar de llevar las botellas sujetas con su soporte que se fija con velcro quiero llevar el agua derramada por el maletero también tengo solución. ¿Sí? Sí. Déle la vuelta a la alfombrilla y lo vera. Para que derrame usted agua y para que ponga sus esquís mojados con la nieve y sus aperos de buceo y labranza. 

Claro. Y perchas para colgar y redes para sujetar. Y ganchos, soportes y separadores…

Y un tirador inefable, inseparable de los Octavia. En su día sustituyó a una cinta de tela que había para cerrar el portón. Y vino para quedarse. Tiene un agujero que según me dijeron sirve para colgar una percha, por si llevas ropa y te quieres cambiar (al acabar de bucear, por ejemplo). Cuelgas tu percha con la ropa y te cambias con comodidad. ¿Lo aprovechará alguien? No lo sé, pero el agujerito está para quien quiera aprovecharlo.


Y otro enganche para facilitarte la vida si necesitas sacar la rueda de repuesto, de emergencia.

Y la cortinilla parasol que si a uno no se lo dicen ni repara que está enrollada justo en el eje de la bandeja que cubre el maletero.

Bandeja multiusos. Por debajo también está aprovechada.

Y llantas y neumáticos. De todo. Como para una boda.

 

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