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BMW ActiveE. Un eléctrico muy suave.

Hasta que he conducido el BMW Active E, nunca había llevado un coche con un funcionamiento tan suave, y tan sencillo de llevar con suavidad, en el rango de velocidades entre cero y 20 kilómetros por hora.

Es el rango de velocidad de los atascos y tener un coche cómodo y suave en estas situaciones, en tráfico urbano y en atascos, es una bendición.

Hasta ahora, los cambios automáticos, que son cómodos en estas situaciones, no son particularmente suaves. Lo escribí en esta entrada titulada «Cambio automático y punto muerto«. Los cambios manuales, con embrague y punto muerto fácil de utilizar para el conductor, son más suaves, pero más incómodos.

EL BMW ActiveE tiene lo mejor de los dos mundos. La suavidad del manual y la comodidad del automático. Más que eso, tiene más suavidad que el manual, porque el motor no vibra y más comodidad que el automático.

El BMW ActiveE se conduce prácticamente con un solo pedal, el del acelerador. En algunos coches eléctricos se produce esta combinación de acelerador y freno que propugnaba yo en este escrito hace unos años: «Coches de un solo pedal«. Mi sensación es que en el BMW ActiveE, el sistema no retiene tanto al levantar el pedal del acelerador como en el MINI E («MINI E. Casi de un solo pedal«), pero retiene lo suficiente como para que en la mayoría de ocasiones de conducción normal en la que se actúa con antelación no sea necesario pisar el freno.  Existe un pedal de freno para ser utilizado por si ocurren imprevistos y también por si se ha calculado mal y es necesario frenar un poco para detener el coche. Pero salvo excepciones, se conduce únicamente con el pedal del «acelerador», que retiene notablemente al levantar el pie.

Esta elevada retención obliga a acostumbrarse y a no levantar completamente el pie del acelerador para decelerar. Para reducciones significativas de la velocidad, que en cualquier otro coche llegaríamos a tocar el freno en marchas largas, en el BMW ActiveE es necesario mantener pisado ligeramente el pedal del acelerador, porque de lo contrario la deceleración es excesiva. Requiere práctica, pero una vez acostumbrado al monomando, resulta mucho más cómodo.

(El consumo en nuestro recorrido de unos 40 km fue de 22,2 kWh cada 100 kilómetros.)

No tuve la oportunidad de conducir detrás de ningún otro BMW Active E para saber si al levantar el pie del acelerador se encienden las luces de freno. Tengo que preguntarlo, que se me olvidó, pero supongo que sí, porque los coches que viajan por detrás sólo pueden alcanzar esas deceleraciones pisando el freno y para ellos sería una sorpresa grande una deceleración de este calibre sin que se encendieran las luces.

La respuesta del motor del BMW Active E es agradable. Funciona con mucha suavidad en todo momento y cuando sube de revoluciones emite una suerte de silbido agudo que no sé si puede llegar a resultar molesto en una carretera a velocidad mantenida por encima de 120 km/h. En el recorrido que nos preparó BMW, prácticamente urbano, no hubo posibilidad de mantener esa velocidad.

El único detalle que le queda por pulir a BMW relacionado con la suavidad son unos pequeños tironcillos que se producen a muy baja velocidad. Entre 0 y 3 kilómetros por hora, calculo que serían, parece que el coche no tiene claro si debe detenerse o acelerar. Se producen tanto al liberar ligeramente el pedal del acelerador como al pisar ligeramente, en los últimos metros antes de la parada.

Un detalle magnífico del BMW ActiveE es que a muy baja velocidad libera a las ruedas de todo movimiento inducido. Las deja ir «a vel»a, con lo que la detención se produce de forma mucho más suave en los últimos centímetros. De ese problema me quejaba yo con los cambios automáticos en el artículo enlazado arriba y en BMW lo han resuelto perfectamente en el ActiveE.

Esta suavidad lo convierte en un coche ideal para hacer de chófer en ciudad, por ejemplo en un taxi. Los pasajeros apreciarán la suavidad con la que son llevados y las propinas debieran ser mayores. Quien no dé propina es que no tiene sensibilidad en el culo, que es donde se notan los coches (Eso dicen los pilotos, por lo menos).

Ficha técnica del BMW Active E

Longitud/Anchura/Altura (mm): 4360/1748/1438

Distancia entre ejes (mm): 2660

Peso en vacío (kg): 1815

Capacidad del maletero (l): 200

Motor eléctrico.

Potencia máxima (CV): 170

Par máximo (Nm): 250 (Desde parado)

Batería de acumuladores de ion litio

Capacidad (kWh): 32

Peso (kg): 450

Tiempo de carga (h): 4-5

Prestaciones

Consumo (kWh/km): 0,12

Aceleración de 0 -100 (s): 9,0

Velocidad máxima (km/h): 145

Autonomía (km): 160

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