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Nissan NP300 Navara. ¿Muelles o ballestas (con truco)?

Nissan ha presentado en Zaragoza el NP 300 Navara a prensa española. Anteriormente lo había hecho internacionalmente en Mallorca. Para que los periodistas lo probásemos trajo una flota numerosa del NP300.
Una de las novedades de este modelo es que Nissan ha decidido ponerle muelles en la suspensión trasera. No es el primer pick-up que tiene (Land Rover y Ssangyong los pusieron antes) pero sí es el primero entre las pick-up más vendidas.

Suspensión de muelles . En primer plano se ven la barra estabilizadora y la Panhard


Las ballestas son un conjunto de hojas de acero de distinta longitud apiladas longitudinalmente. Este sistema se emplea en los pick-up por su robustez y bajo coste. Además permite prescindir de otros elementos adicionales, salvo el amortiguador. También hay algún turismo con ballesta, pero es de material compuesto y va colocada transversalmente (actualmente el Corvette y los Volvo S90 y XC90; imagen de la ballesta del XC90).

Suspensión de ballestas. El único elemento adicional es el amortiguador.


La suspensión de muelles helicoidales que utilizan Nissan en las versiones de doble cabina del NP300 Navara ahorra peso (5 kg por rueda) y mejora el confort y las reacciones del coche en carretera y pista. No sé qué resultado dará cuando se circule cargado dado que no he tenido la oportunidad de probarlo en estas condiciones.

Esta era la configuración de las versiones de doble cabina…


 

…y esta otra las de la versión King Cab, que es la que tiene ballestas. Todas con ese cofre en la caja.


En la presentación conduje un Navara con carrocería doble cabina y uno King Cab. Por tanto, uno con muelles y otro con ballestas. El segundo sólo lo conduje por asfalto en autovía, donde se notaba que el eje trasero rebotaba más que en la versión de muelles. Pero esta apreciación tiene truco (o trampa): las versiones con ballestas llevaban un cofre en el maletero, algo que no ocurría en las de muelles. Podría haber sido una decisión estética (al igual que todos los King Cab eran de color marrón). Pero la casualidad desapareció cuando me dio por abrir un baúl: estaba lleno de sacos de tierra. ¿Atrezo? Eso pensé hasta que abrí un segundo cofre y me encontré lo mismo. Parece ser que alguien quiso «camuflar» las reacciones de la suspensión de ballestas añadiendo peso en la zona de carga.

Y dentro de este cofre es donde estaban los sacos de tierra. De esos que se venden en las tiendas de jardinería.


Esto sólo lo cuento para que los lectores cojan con pinzas siempre nuestras impresiones sobre los coches que probamos. No sólo nos podemos equivocar, que seguro que en ocasiones nos pasa, también pueden darse circunstancias anómalas en las pruebas que falseen lo que puede ocurrir en el coche que compran ustedes.

Alfonso Herrero

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