Las baterías sólidas parecen ser el futuro de la movilidad eléctrica y la gran esperanza para atraer a los consumidores reacios. Sus prestaciones invitan a pensar que pueden dar rendimientos similares a los depósitos de combustible. En esta transición, las baterías semisólidas son como el vehículo híbrido: una fase intermedia de mejora antes de llegar al objetivo. MG ha anunciado la producción en serie de la «MG SolidCore Battery». No es la primera marca en usar una batería de este tipo, pero sí la primera en hacerlo a «gran escala».
Habrá que esperar eso sí para su llegada a Europa, ya se espera que a finales de 2026 comience a comercializarse con el MG4 Urban (aunque ha sido anunciado recientemente con baterías de tipo LFP). Posteriormente se prevé que también llegue su versión SUV, el MG 4X. Se espera que la producción de estas baterías baje los costes energéticos, por lo que la rentabilidad también será clave y los precios no deberían ser elevados.
La diferencia entre los tipos de baterías se basa en los electrolitos que permiten la generación de energía. Estos son clave para el movimiento de los iones de litio entre los electrodos. Las que se usan actualmente, bien de NMC o de LFP, se denominan líquidas porque los electrolitos se encuentran en ese estado. Las semisólidas tienen gran parte de los electrolitos sólidos (en el caso de la de MG un 95%), aunque aún necesitan una pequeña parte líquida. Por tanto, las baterías sólidas tienen los electrolitos en ese estado al 100%, algo que se estima que pueda estar disponible para 2027-2028.
Movilidad iónica tridimensional
Esa es la clave en el rendimiento de la batería «MG SolidCore». La estructura de la batería de MG es de espinela de manganeso. Esto permite una movilidad iónica en las tres dimensiones, a diferencia de las baterías líquidas actuales que permiten ese movimiento en una o dos.
Su fabricación corre a cargo de la empresa QingTao Energy; la división de ingeniería de MG trabaja conjuntamente con ella en su diseño e integración.
Esa diferencia permite, según datos de MG, una respuesta de la potencia un 20% más rápida y cargas un 15% más veloces en condiciones de frío extremo. Además, en el modelo MG4, se espera una velocidad de carga de 21 minutos para pasar del 30% al 80%. Todo ello unido a las mejoras respecto a su densidad energética, mayor seguridad y un funcionamiento muy superior en bajas temperaturas de la batería semisólida.
El frío y la seguridad, claves en esta nueva batería «MG SolidCore»
El funcionamiento de los coches eléctricos en frío es un punto de conflicto con los consumidores, ya que pierden autonomía, algo que no ocurre con los coches de combustión. Con las baterías semisólidas MG espera mejorar su retención de energía en un 13,8% frente a las líquidas actuales. Además, aseguran que en temperaturas de -20 ºC mantienen más del 90% de su capacidad.
En cuanto a la seguridad, ese 95% sólido permite reducir drásticamente su posibilidad de incendios. No obstante, al mantener un pequeño porcentaje líquido, los riesgos seguirán existiendo, aunque en menor medida. MG asegura que ha puesto a prueba la batería sin entrar en problemas en rangos de temperatura de -30 ºC y hasta más de 1000 ºC.
