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Ford cambia de rumbo en Europa

Ford Europa nuevos modelos

La marca estadounidense lanzará siete nuevos modelos hasta 2029 y recupera las mecánicas híbridas

Ford ha dado un giro importante a su estrategia europea. La compañía ha confirmado el lanzamiento de siete nuevos modelos hasta 2029 y ha despejado el futuro de su planta de Almussafes, en Valencia, donde fabricará desde 2028 un nuevo SUV, un Bronco adaptado al mercado europeo. La decisión supone además un cambio relevante en la política de electrificación de la marca, que abandona su idea de vender únicamente coches eléctricos en Europa a partir de 2030.

La nueva ofensiva de producto llega en un momento delicado para Ford en Europa. La marca ha perdido cuota de mercado en los últimos años, mientras fabricantes chinos como BYD o MG ganan terreno con rapidez gracias a una oferta de eléctricos e híbridos más competitiva.

Almussafes gana oxígeno con el nuevo Bronco europeo

El anuncio del nuevo modelo de la familia Bronco supone una inyección de esperanza y estabilidad para la fábrica valenciana de Ford. La planta solo produce actualmente el Kuga y atraviesa una etapa complicada, con parte de la plantilla —cercana a los 4000 trabajadores— afectada por ERTE y Mecanismo RED.

El Ford Kuga, fabricado en la planta de Almussafes

El nuevo modelo será un SUV compacto robusto y «multienergía», lo que significa que contará con diferentes tipos de motorización. Ford ha confirmado que la producción arrancará en 2028 y que el coche llegará al mercado previsiblemente a finales de 2029.

El Bronco europeo formará parte de una gama de cinco nuevos turismos para el mercado europeo. Según la estrategia presentada por la compañía, dos serán completamente eléctricos y tres utilizarán tecnologías híbridas o de combustión electrificada. Entre ellos habrá un pequeño eléctrico del segmento B, un SUV eléctrico compacto y dos crossover multienergía.

Uno de esos modelos es el nuevo Fiesta. Ford ya anunció a finales de 2025 que iba a lanzar un modelo eléctrico basado en el Renault 5. De hecho se fabricará en la planta de Renault, junto con el 5 y el Nissan Micra.

La decisión tiene especial relevancia porque Ford había apostado hace pocos años por una electrificación total de su gama europea antes de 2030. Ahora la compañía considera que el mercado no está preparado para avanzar tan rápido y defiende una transición más gradual.

Ford busca recuperar terreno frente a las marcas chinas

La ofensiva de producto también responde al deterioro comercial de Ford en Europa. La marca vendió algo más de 426 000 coches en el continente durante el último año, lejos del más de un millón de unidades que matriculaba hace una década. Su cuota europea cayó hasta el 2,8 % durante el primer trimestre de 2026.

Además del cambio tecnológico, Ford intenta recuperar identidad propia en Europa tras la desaparición de modelos históricos como el Fiesta o el Mondeo. La compañía incluso trabaja en un sucesor indirecto del Fiesta mediante una colaboración con Renault para desarrollar pequeños eléctricos más asequibles.

El antiguo Ford Fiesta

El contexto competitivo también explica el cambio de estrategia. Los fabricantes chinos están creciendo con rapidez gracias a vehículos eléctricos baratos, mientras que muchos clientes europeos siguen demandando híbridos y motores de combustión electrificados. Ford considera que obligar al mercado a adoptar únicamente eléctricos podría ralentizar la renovación del parque móvil.

La marca estadounidense también reforzará su división de vehículos comerciales Ford Pro con dos nuevos modelos, incluida una nueva Transit eléctrica urbana y una versión extrema de la Ranger orientada a trabajos exigentes.

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