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Desgaste en diente de sierra: qué es y por qué se da

El tipo de desgaste de la banda de rodadura puede proporcionar indicios sobre el estado de la amortiguación, la alineación y la presión de inflado. Más allá del desgaste uniforme natural por kilometraje, hay patrones de erosión irregular que alteran las propiedades dinámicas del vehículo. Uno de los más frecuentes y molestos para los conductores es el denominado desgaste en diente de sierra.

Este fenómeno suele manifestarse a través de un zumbido o rumorosidad que aumenta con la velocidad y que puede confundirse con el ruido producido por un rodamiento deteriorado.

Dinámica de la huella de contacto

Para comprender el origen del desgaste en diente de sierra, tenemos que examinar el comportamiento cinemático de los bloques de caucho individuales que componen la banda de rodadura cuando entran y salen de la huella de contacto contra el asfalto.

A medida que la rueda gira, los bloques de goma entran y salen continuamente de la huella de contacto. Al entrar en contacto con el asfalto, cada bloque se deforma por efecto de las cargas verticales y longitudinales. Durante la salida de la huella, estas deformaciones se recuperan y pueden generar pequeños desplazamientos relativos entre el caucho y el pavimento. La repetición de este fenómeno hace que uno de los bordes de cada bloque se desgaste más rápidamente que el otro.

Este frotamiento cíclico y repetido millones de veces erosiona en mayor medida el borde de salida de cada bloque de goma en comparación con el borde de ataque. Como resultado, los tacos individuales adquieren un perfil inclinado en forma de cuña o rampa. Si se desliza la palma de la mano sobre la banda de rodadura en el sentido de giro de la rueda, la superficie se percibe suave. Sin embargo, al pasarla en sentido inverso, se aprecian claramente los resaltes y escalones afilados característicos de una hoja de sierra.

Factores determinantes

El desgaste en diente de sierra puede aparecer tanto en los neumáticos delanteros como en los traseros, aunque es relativamente frecuente encontrarlo en el eje trasero de algunos turismos.

Una determinada combinación de convergencia, caída y rigidez de los elementos de la suspensión puede generar pequeños deslizamientos de la huella sobre el asfalto que hacen que unos bordes de los bloques se desgasten más que otros. Asimismo, unos amortiguadores deteriorados pueden favorecer movimientos verticales excesivos de la rueda y contribuir a intensificar el desgaste irregular.

Para prevenir o retrasar la aparición de desgastes irregulares, puede ser recomendable rotar periódicamente los neumáticos, siempre que el fabricante del vehículo lo permita y siguiendo sus intervalos recomendados. En neumáticos no direccionales, cuando el fabricante permite la permutación en cruz, esta puede ayudar a repartir y uniformizar el desgaste entre las distintas ruedas. En neumáticos direccionales, normalmente la rotación se limita al intercambio entre los ejes delantero y trasero manteniendo cada neumático en el mismo lado. Mantener la presión de inflado correcta según la carga y verificar la alineación del eje trasero son medidas complementarias indispensables para garantizar una rodadura homogénea.

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