En la actualidad, el BMW M2 Coupé es la opción más accesible (desde 97 500 euros) y menos potente (480 CV) dentro de la gama M de BMW. Sin embargo, también es probablemente la opción más purista, ya que es el único modelo M que puede elegirse con cambio manual, una característica que valoran los conductores que no quieren que el coche lo haga todo.
Tomando como base este modelo, BMW lanzará en julio de 2026 el M Performance Track Kit, específicamente desarrollado para quienes participan habitualmente en tandas en circuito. Se trata de un conjunto de componentes homologados para su uso en carretera abierta al tráfico, pero diseñados para mejorar el apoyo aerodinámico.

El Track Kit actúa principalmente sobre dos áreas clave: la aerodinámica y la suspensión.
Más carga aerodinámica
En el paragolpes delantero hay un labio inferior de fibra de carbono que integra un splitter ajustable manualmente. Este elemento se complementa con una toma de aire situada bajo el radiador de aceite y con difusores laterales en los extremos del paragolpes. Además, se añaden pequeños apéndices aerodinámicos extraíbles (en función de si el vehículo se usa en carretera o circuito) situados en la parte delantera de las aletas, que recuerdan a los winglets utilizados en algunas motos de competición.
El componente más llamativo del kit es, no obstante, el alerón posterior ajustable manualmente, inspirado en el que emplean los modelos de competición como el BMW M4 GT4 y el BMW M4 GT3.
Este alerón es móvil: en modo circuito puede retrasarse 50 milímetros para maximizar su eficacia aerodinámica. En Street Mode permanece retraído y no supera las dimensiones permitidas de la carrocería. Además, permite regular el ángulo de ataque en dos posiciones y cuenta con una luz de freno integrada.
El resultado es un incremento del apoyo a alta velocidad —aunque BMW no ha facilitado cifras concretas de carga aerodinámica— y una mejora del equilibrio entre ambos ejes.
Suspensión roscada
La segunda gran modificación afecta a la suspensión. El sistema original se sustituye por una suspensión roscada con amortiguadores regulables en rebote y compresión, copelas ajustables y posibilidad de variar la altura de la carrocería hasta en 20 milímetros.
Este conjunto permite adaptar con mayor precisión el comportamiento del coche a las características de cada circuito y al estilo de conducción del usuario, además de reducir el centro de gravedad.
BMW M2 CS: sistema de escape M Performance
Paralelamente, BMW ha presentado un nuevo sistema de escape M Performance para el BMW M2 CS (530 CV). Según la marca, optimiza el flujo de los gases y realza el sonido característico del motor de seis cilindros en línea, permitiendo además seleccionar distintos niveles de sonoridad.
Este sistema no solo proporciona un tono más intenso (indispensable para quien le gusta atraer miradas), sino que también reduce el peso en aproximadamente 8 kilogramos respecto al escape de serie. Los terminales de este escape están acabados en fibra de carbono y titanio.
