|
El programador de velocidad activo (ACC) (funcionamiento de este dispositivo) se puede utilizar a velocidades entre 30 y 200 km/h. Hay cinco intervalos para seleccionar la distancia con el vehículo precedente. Sólo está disponible en la versión V8 por 2.200 €.
El radar del programador de velocidad también es utilizado por el servofreno de emergencia. Tiene tres modos de funcionamiento: si el coche se aproxima por detrás a otro coche en movimiento y el conductor no reacciona, una luz roja de advertencia parpadea en el parabrisas. Al mismo tiempo, se oye una señal sonora.
Si aumenta el riesgo de colisión a pesar de la advertencia, se activa la asistencia en el frenado. Para acortar el tiempo de respuesta, las pastillas de freno se acercan a los discos y aumenta la presión del circuito de frenos (aunque el conductor no pise el pedal del freno con mucha fuerza).
Finalmente, si el conductor frena bruscamente, las luces de freno parpadean para avisar a los conductores de detrás. También se activan las luces de advertencia de peligro («warning») si además la velocidad baja de 30 km/h. La sensibilidad de este dispositivo se puede regular en el menú de configuración del coche según tres niveles.
El sistema de detección de obstáculos en el ángulo muerto («BLIS», Blind Spot Information System) Volvo ya lo ha incorporado al XC90. Con ayuda de cámaras al lado de los retrovisores exteriores, el sistema registra la presencia de otro vehículo en el ángulo muerto del lateral del coche. En esta situación se activa una luz de aviso al lado del retrovisor para alertar al conductor. Este dispositivo cuesta 640 € y puede ir en cualquier versión del S80.
El S80 también tiene un sistema («IDIS», Intelligent Driver Information System) que puede evaluar la situación para mostrar o no algunas informaciones y, de este modo, evitar distraer al conductor.
Al comprobar ciertas funciones del coche como los movimientos del volante, del pedal del acelerador, control de indicadores y frenado, puede evaluar la complejidad de la situación. Si considera que no es el momento oportuno puede relegar la información (por ejemplo una llamada telefónica o un mensaje de texto) para otro momento. Saab emplea un sistema parecido.
El «PCC» (770 €) es una función que, mediante un mando a distancia, proporciona información que en ciertas situaciones podría ser importante para la seguridad del propietario del coche.
Pulsando la tecla «i» del mando, a una distancia máxima de 100 m, el sistema hace una comprobación y, mediante un código de colores, informa al propietario si las cerraduras están bloqueadas (una luz verde), la alarma se ha activado (una luz roja) o si hay alguién dentro del coche (dos luces rojas); esto último es posible porque hay un sensor de actividad cardiaca en el vehículo. Volvo advierte en el manual del coche que en lugares con mucho ruido o donde haya vibraciones intensas este sensor puede fallar. Nosotros lo hemos probado en la calle, en una zona con mucho tráfico y funcionó correctamente.
Hay un paquete opcional llamado «zona interior limpia» (70 €) , que elimina del aire interior las partículas que puedan producir alergia. Cuando se desbloquea el coche con el mando a distancia, el habitáculo se ventila automáticamente durante más o menos un minuto, si la temperatura exterior es superior a 10º C. Este aire filtrado cumple, según Volvo, con la certificación de la asociación sueca de alergia y asma. Los materiales decorativos y otros componentes del interior se han seleccionado para minimizar las emisiones de sustancias dañinas. |