Seguro, rápido y económico de consumo y costoso
No
hay muchos monovolúmenes Diesel semejantes al Touran TDI
136 CV en tamaño y potencia (incluso si consideramos monovolumen
al Chrysler PT Cruiser). De los que hay, el Touran destaca por prestaciones
y estabilidad, y tiene un precio superior a los demás (tabla
comparativa).
La versión que hemos probado tenía equipamiento Highline
y una opción llamada «tren de rodaje deportivo»,
con la que la suspensión es más dura. De esta manera,
la estabilidad del Touran me parece sobresaliente, mejor que la
del Fiat Multipla (al que consideraba el mejor hasta ahora) y que
la de otros competidores como el Citroën Picasso, el Opel Zafira
o el Renault Scénic. Además de la estabilidad intrínseca
del Touran, todas las versiones tienen control de estabilidad de
serie que corrige errores del conductor, dentro de lo posible.
La contrapartida de una suspensión así es que el
Touran puede resultar incómodo, sobre todo en las plazas
traseras. Tiene la ventaja de que limita mucho los movimientos de
la carrocería en curvas o en frenadas, pero deja sentir los
baches y ondulaciones de la carretera más que en otros monovolúmenes.
Las
prestaciones del Touran con este motor son semejantes a las de turismos
normales con motor Diesel en torno a 115 CV.
El motor responde perfectamente en toda circunstancia y proporciona
una buena aceleración aunque el coche esté cargado.
Si se valoran mucho las prestaciones, la pequeña diferencia
que hay con relación a otros monovolúmenes puede ser
importante.
El consumo es bueno dadas sus prestaciones, gasta más o
menos lo mismo que modelos menos potentes. No es un motor ruidoso
ni que vibre mucho, pero los hay mejores en este sentido.
No es particularmente espacioso para su tamaño. Es de los
mejores en anchura y no está mal en altura, pero le falta
espacio longitudinal atrás. No es un problema grande porque
los asientos traseros son móviles y porque —por la
forma y posición de los asientos— los pasajeros van
más incorporados que tumbados. No obstante, en monovolúmenes
menores hay más espacio. Tiene asientos individuales; una
buena alternativa, para quien no use las tres plazas traseras, es
quitar el asiento central y alejar los laterales de las puertas.
Las plazas traseras opcionales son útiles en trayectos cortos.
Para viajes resultan incómodas porque los asientos van muy
cerca del suelo y porque no sujetan bien el cuerpo.
El
maletero es inmenso y tiene varios elementos que lo hacen muy útil,
como huecos para dejar cosas pequeñas, argollas y fijaciones
para redes y otros elementos de separación.
Tiene un equipamiento de serie acorde con su precio y abundantes
opciones; entre ellas hay unos asientos traseros que lo convierten
en un siete plazas. Es el más costoso pero, en este caso,
la diferencia de calidad con sus competidores no es tan clara como
en otros modelos de Volkswagen. El acabado del Touran me parece
corriente, salvo por algún buen detalle.
Con este motor, hay dos versiones por equipamiento, Trendline y
Highline. La diferencia de precio entre ambas es 1.910€. La
diferencia de equipamiento de serie y opcional se puede ver en esta
tabla. También hay diferencias en la decoración, en
cosas como las llantas, la tapicería o las barras portaequipajes.
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