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Para batir récords
Este motor irá siempre en posición
longitudinal y unido a una caja de cambios automática. Ahora
bien, su posición en la berlina es ligeramente distinta a
la que tendrá en el todo terreno.
En la berlina está completamente colgado por delante del
eje delantero (dibujo 1). Tener una masa tan grande por delante
del eje delantero es un inconveniente para ciertas cualidades dinámicas,
porque hace que el coche sea menos ágil que otros (a igualdad
de todos los demás factores). Los técnicos de Volkswagen
habrán tenido que compensarlo para que el coche pueda cambiar
de dirección tan fácilmente como en otros, en los
que el motor está más retrasado (o es más ligero).
Este inconveniente sólo se da en coches con ruedas delanteras
motrices, ya que en los de tracción trasera el motor queda
más o menos centrado sobre el eje delantero.
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En el todo terreno, el motor está ligeramente retrasado
con relación a la berlina (dibujo 2); muy poco, sólo
el último cilindro (mirado en sentido contrario al de marcha)
está sobre el eje delantero. Lo que ha hecho Volkswagen aquí
es lo mismo que otras marcas que han convertido un coche de tracción
trasera en total: meter los semiejes de transmisión por debajo
del cigüeñal. En algunos casos (Ford Sierra 4x4), los
ejes llegaban a ir por dentro del cárter
inferior.
La transmisión del Volkswagen V10 no es simétrica,
como la de los Audi de tracción total. En un Audi de motor
longitudinal están en línea el motor, el cambio y
los tres diferenciales. Es decir, todos los elementos que transmiten
longitudinalmente el movimiento (desde el cigüeñal hasta
el árbol de transmisión) están en la misma
línea y todos los semiejes de las ruedas son simétricos.
En el V10, en cambio, Volkswagen usa la configuración común
en los todo terreno. Después del motor está el cambio,
el diferencial central y, de ahí, sale un eje hacia delante
que lleva la fuerza al eje delantero. Ese eje, junto con el diferencial
delantero, está a la derecha del motor, no centrados.
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