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Más seguro y costoso que otros GTi, pero no más eficaz
El motor 1.6 16V de 125 CV tiene un funcionamiento
enérgico, ayudado por el excelente escalonamiento del cambio
de seis velocidades. No es especialmente brillante a bajo régimen,
a pesar de tener un sistema de distribución
variable que modifica el calado del árbol
de levas de admisión,
pero la relación
cerrada de los cambios permiten al Lupo GTI recuperar velocidad
con mucha rapidez; tanto que es más rápido en recuperaciones
que un Renault Clio Sport 2.0 16V (169 CV).
A partir de 4.500 rpm es donde se muestra más brioso, el
sonido que desprende su doble escape posterior se torna más
agudo y sube de vueltas muy rápido y redondo hasta tocar
la zona roja del cuentavueltas a 6.800 rpm (curva
de potencia). El corte de inyección
se produce a 7.100 rpm. Para soportar mejor el mayor esfuerzo que
se supone en este modelo GTI, el motor lleva un radiador de aceite.
No alcanza la velocidad máxima con facilidad. A partir de
200 km/h en el velocímetro, necesitamos mucha carretera para
incrementar la velocidad. La máxima que llega a indicar son
215 km/h (205 km/h reales).
Las
aceleraciones que hemos medido del Lupo GTI con el Correvit
han sido brillantes. En las mediciones de adelantamiento ha sido
casi tan rápido como el Fiat Punto HGT (131 CV) y más
que el Peugeot 206 GTi (135 CV), MG ZR 160 (161 CV) y Opel Corsa
GSi 1.8 16V (125 CV). El secreto de semejantes prestaciones se debe,
en parte, al excelente escalonamiento del cambio con relación
cerrada (31,7 km/h a 1.000 rpm en 6ª) y a la favorable relación
entre peso y potencia del Lupo GTI (7,82 kg/CV) frente a modelos
como el Punto HGT (8,51 kg/CV), Corsa GSi (9,24 kg/CV) o 206 GTi
(8,33 kg/CV).
Para reducir peso, el Lupo GTI tiene las aletas delanteras, el
capó, las puertas y los pequeños amortiguadores que
sujetan el capó y la tapa del maletero fabricados en aluminio.
Hasta la rueda de repuesto se ha sustituido por un kit de reparación
antipinchazos (bote de líquido sellante y un compresor de
aire eléctrico). En el lugar donde debería ir la supuesta
rueda de repuesto se ha colocado la batería, mejorando también
así el reparto de pesos (como el «Lupo Cup» de
carreras).
El consumo que hemos medido me parece bajo en líneas generales:
7,9 l/100 km en una conducción tranquila por carretera y
ciudad y 12,8 l/100 km en conducción a fondo por carreteras
rápidas y de montaña. El consumo medio homologado
en el Lupo GTI es 7,3 l/100 km, menor que el de casi todos los modelos
similares (excepto el Mini Cooper con 6,7 l/100 km).
El error del cuentakilómetros es despreciable y el velocímetro
tiene un error por exceso que varía según la velocidad
y está en torno al 5 por ciento.
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