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Más seguro y costoso que otros GTi, pero no más eficaz
Junto con la estabilidad,
lo que más me ha gustado del Lupo GTI es su caja de cambios
de seis marchas. Destaca por su rapidez, precisión y perfecto
escalonamiento de los desarrollos.
Un conductor experimentado puede cambiar con el Lupo desde 1ª
hasta 6ª velocidad sin necesidad de levantar el pie del acelerador,
el recorrido de la palanca es corto y el manejo es suave y preciso.
El escalonamiento del cambio es sobresaliente, como en un coche
de carreras. Está muy cerrado entre marcha y marcha y permite
aprovechar al máximo la potencia del motor (más
información). Esto, además de una mayor eficacia
en aceleración y recuperación,
también aporta un sonido especialmente «racing»
al subir de marchas.
El
nuevo cambio de seis marchas que lleva el Lupo GTI tiene un desarrollo
final ligeramente más corto (31,7 km/h en 6ª a 1.000
rpm) que el anterior cambio de 5 velocidades (32,2 km/h a 1.000
rpm en 5ª). Dicho cambio ha supuesto una décima de segundo
menos en la aceleración de 0 a 100 km/h declarada por Volkswagen
(8,2 s el de 6 marchas y 8,3 s el anterior) pero también
un consumo medio homologado 0,3 litros/100 km superior (7,3 en lugar
de 7,0 l/100 km).
En su tónica deportiva, la dirección asistida del
Lupo GTI tiene un tacto muy agradable y resulta también rápida
y precisa. El diámetro de giro (10,4 m) es algo limitado
para un coche de sólo 3,5 m de longitud. La disposición
de la caja de cambios de seis marchas provoca que dicho modelo gire
un poco más hacia la izquierda que hacia la derecha (1,45
vueltas de volante a la izquierda y 1,4 vueltas a la derecha, desde
el centro). Esto le ocurría también al antiguo Peugeot
306 GTi de 6 marchas.
Lo que encuentro mejorable es la resistencia de los frenos. Su
capacidad de frenada es buena: tiene buen mordiente y el Lupo GTI
ha frenado en nuestras mediciones en unas distancias cortas, aunque
no espectaculares (56 m desde 120 km/h). El problema es que su resistencia
al sobrecalentamiento es limitada. Aguanta correctamente el
uso exigente, pero cuando se intenta sacar el máximo partido
a los frenos, acaban fatigándose.
Tiene
discos ventilados
delante y discos macizos detrás (256 y 232 mm, respectivamente).
Aparentemente están bien dimensionados para el peso del coche.
El resto de los modelos similares tienen discos de mayor diámetro,
pero también pesan en torno a 150 kg más que el Lupo.
Los discos ventilados delanteros están aligerados mediante
agujeros realizados en la campana del disco. El problema de sobrecalentamiento
puede ser falta de refrigeración, al estar muy bien carenada
la parte frontal e impedir un mayor flujo de aire hacia los frenos.
Por otro lado, el tacto de frenada no es muy bueno. No porque no
tenga buen mordiente sino porque el recorrido inicial del pedal
es muy grande hasta que envía presión al circuito.
Esto hace que el pedal baje mucho, tanto que dificulta la maniobra
del punta-tacón
al quedar por debajo del acelerador. El funcionamiento del ABS
es eficaz en cualquier condición
Las pinzas de freno están pintadas en rojo, pero son flotantes
y no aportan nada especial a la frenada, más que un toque
de color.
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