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Ventaja sólo de tracción
El Golf 4Motion tiene el sistema de tracción total
que llevan otros coches del Grupo Volkswagen con motor transversal
(Audi A3 quattro, Audi TT quattro o Seat
León 4). En un sistema de tracción total
conectable automáticamente, mediante un embrague
multidisco.
Desde el punto de vista de la tracción, el resultado
de este sistema es positivo. Es capaz de arrancar sobre una superficie
muy deslizante, incluso cuesta arriba. En carretera, prácticamente
no se nota que es un tracción total, salvo al acelerar mucho a la
salida de una curva. En esas condiciones un Golf de tracción delantera
tiende a subvirar antes que el 4Motion; no obstante el control
de estabilidad limita o impide ese subviraje en cualquier caso.
Por tanto, la tracción total sirve en ese caso para
salir más rápido de la curva, pero no aumenta la velocidad de paso
por ella.
Si las condiciones de adherencia son extremadamente
bajas (hielo, nieve o tierra suelta), el tracción total reacciona
al acelerar en curva como si fuera un tracción trasera. Si el control
de estabilidad está desconectado, al acelerar en curva o arrancar
bruscamente, sobrevira.
La
tracción total (ni ésta ni ninguna) no hace al coche menos sensible
al aquaplaning y apenas afecta a las reacciones del coche sobre
suelo seco, salvo que la alineación de las ruedas u otros factores
cambien. Alguno de estos factores debe cambiar con relación al León
4, porque el Golf es menos sobrevirador tanto al acelerar como al
retener en curva. También es más blando de suspensión.
Tras conducir en la misma carretera lenta distintas
versiones del Golf 4Motion, he notado que los gasolina son menos
subviradores que los Diesel. Por tanto, son también más aptos para
ir rápido en estas condiciones.
Publicaremos un artículo de técnica dedicado a este
sistema más adelante. Hay información sobre él en la página
de Haldex.
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