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Es un nuevo modelo desarrollado sobre la plataforma del Polo.
En España se comenzará a vender en junio. Un
aspecto interesante de este coche es que tendrá un
precio más bajo que un Lupo y tiene un interior amplio.
En el mercado alemán el precio de la versión
más barata es 8.950 €; en España será
algo más caro porque su equipamiento será más
abundante.
Mide 3,82 m de largo (un Lupo mide 3,53 m) y 1,54 mm de alto,
un dato similar al de algunos coches aceptados como monovolúmenes
(un Mitsubishi Colt de cinco puertas y un Audi A2 miden 1,55
m de alto). El Fox sólo se venderá en Europa
con carrocería de tres puertas. Es poco frecuente encontrar
coches de este tamaño, así de altos y con carrocería
de tres puertas: lo más parecido es el Colt CZ3 (3.810
mm de largo, y 1.520 mm de alto).
Es un coche homologado para cuatro ocupantes y sin la posibilidad
de tener una quinta plaza. Entre los dos asientos traseros
hay un hueco para depositar objetos o para sujetar dos envases
de bebida.
La
gama de motores tiene dos de gasolina y un Diesel. Uno de
los de gasolina es de 1,2 l (tres cilindros 54 CV de potencia)
y el más potente es un 1,4 l (75 CV y cuatro cilindros).
El Diesel también es de tres cilindros, 1,4 l y da
69 CV de potencia. Este motor cumple las normas Euro 4. Estos
motores montados en el Fox no se distinguen por sus prestaciones
ni por un consumo bajo.
Es un coche sencillo por calidad y equipamiento. En este
sentido, está mucho más cerca de un Lupo que
de un Polo y del resto de modelos de Volkswagen. Todo el interior
está recubierto de plásticos duros (en algunos
casos ásperos). El color que predomina en el interior
es el negro. No hay prácticamente detalles de plástico
coloreado o adornos que le den un aspecto fresco.
La calidad de acabado es la habitual en coches económicos
de este tipo, sin concesiones al lujo. En algunas unidades
de la presentación he podido apreciar algunas deficiencias
en el acabado, que probablemente no sean comunes cuando el
proceso de fabricación se normalice.
Los mandos de la climatización quedan bajos y es habitual
separar la vista de la carretera para accionarlos. El indicador
luminoso que indica si el aire acondicionado está conectado
o no es difícil de distinguir en un día soleado.
La distribución de ciertos mandos es distinta de la
de otros Volkswagen, como el mando de conexión de luces,
el regulador de altura de los faros y el botón que
conecta la luneta térmica, que están situados
en los brazos que salen de la columna de dirección.
La instrumentación tampoco tiene similitudes con el
resto de modelos de Volkswagen.
Sólo
habrá una versión de equipamiento. Todavía
no está definido el conjunto de elementos que serán
de serie en España, que en ningún caso será
abundante ni tendrá nada novedoso.
Bien de serie, bien opcionalmente tendrá una banqueta
trasera con un desplazamiento longitudinal de 150 mm. Con
este asiento, el volumen del maletero puede pasar de 260 a
353 l. El desplazamiento del asiento trasero se puede hacer
desde el interior o desde el maletero. Además de desplazarse
hacia adelante, se pueden abatir el respaldo y la banqueta.
El control de estabilidad será opcional; el ABS, los
elevalunas eléctricos y el cierre centralizado será
de serie en todos. No tendrá airbags de cabeza (los
laterales serán opcionales) ni automatismos diversos.
La guantera tiene tapa y hay un cajón debajo del asiento
del conductor (con una superficie de goma muy adherente).
Es un coche espacioso para su tamaño y con una posición
de conducción elevada. El punto H (donde se encuentra
la articulación del fémur con la cadera), va
60 mm más alto que en un Polo. El volante tiene amplios
reglajes de altura y profundidad y se puede conseguir una
distancia correcta para distintas tallas entre el volante,
asiento y pedales.
Es normalmente cómodo de suspensión y no parece
particularmente estable. El freno tiene un tacto peculiar
y es complicado acostumbrarse a él. Como los ocupantes
van sentados en posición alta, se siente más
que en otros coches el movimiento de balanceo de la carrocería.
El motor de 1,4 l de gasolina y 75 CV tiene una suavidad
de funcionamiento muy superior a la del Diesel de 69 CV, pero
no es un motor que dé mucha fuerza para su cilindrada.
El Diesel tiene unas vibraciones grandes especialmente en
las fases de aceleración (se pueden deber al hecho
de que sólo tenga tres cilindros) pero su respuesta
al acelerador es muy buena. |