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| Toyota Prius. Prueba de larga duración. |
Patrocinado por BP Ultimate |
| km77.com ha llevado a cabo una prueba de larga duración
del Toyota Prius. Utilizamos el coche de forma normal por todo
tipo de carreteras y por ciudad. El objetivo no fue ni provocar
un desgaste acelerado ni —por el contrario— evitar
en lo posible el desgaste y buscar el mínimo consumo.
Tampoco fue nuestro objetivo hacer el mayor número de
kilómetros en el menor periodo posible. Actualizamos
los comentarios de la prueba una vez cada 15.000 km (el periodo
de revisión) y siempre que hubo alguna incidencia.
Actualizamos regularmente el historial
de consumo, los gastos
de mantenimiento, el resumen
de incidencias y una versión extractada de los
que nos parece lo mejor
y lo peor del coche hasta ahora.
Realizamos la prueba con carburante BP Ultimate.
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| Prueba comparativa
con un Prius nuevo a los 164.000 km. |
30-10-2007 |
La
prueba de larga duración terminará a los 165.000
km, con la primera revisión después de que expire
la garantía del sistema híbrido (que dura ocho años
o 160.000 km).
Con algo más de 164.000 km, hemos hecho una comparación
entre nuestro Prius y una unidad de prensa que tenía
6.500 km, con el objetivo de comprobar las diferencias de
funcionamiento, manejo y estado general.
Al comparar el funcionamiento, queda claro que el Prius está
concebido y fabricado para funcionar un número de kilómetros
mucho mayor del que hemos hecho. La aceleración de
nuestra unidad es exactamente la misma que la de la unidad
nueva; la diferencia que podemos registrar es despreciable
y a favor del nuestro. Si se pone un coche a lado del otro
y los conductores aceleran al mismo tiempo, aparentemente
ninguno se separa del otro.
Nuestro Prius, con 164.000 km, gasta menos que el nuevo.
Es algo que nos ha resultado chocante, sobre todo porque nuestro
Prius tiene unas ruedas con más agarre (Continental PremiumContact2)
y supuestamente más resistencia a la rodadura que las
Michelin Energy que llevaba el Prius nuevo.
Precisamente
por lo chocante del dato hemos medido varios recorridos de
consumo, siempre con el mismo resultado: el nuevo gasta más.
La diferencia varía según el tipo de recorrido.
En un recorrido por carretera de doble sentido con un desnivel
mediano (más
información sobre este recorrido) y aceleraciones fuertes,
el nuevo ha gastado 6,2 l/100 km y el nuestro, 5,7.
En un recorrido por carretera de sentido único que
comienza y termina en el mismo sitio, con menos cambios de
carga y menos desnivel que en el primer recorrido pero a una
velocidad media más alta (135 km/h en el programador),
el nuevo ha gastado 6,0 l/100 km y el nuestro, 5,7.
En circulación normal por ciudad y alrededores también
queda claro que el nuevo gasta algo más. Con el nuestro
lo normal es bajar de 6 l/100 km y con el nuevo hay que tener
un poco de cuidado para bajar de esa cifra.
Al margen de que las pequeñas diferencias entre unidades
favorezcan a la nuestra, la única explicación
que encontramos es que el nuevo no este perfectamente rodado
con 6.500 km. En nuestra unidad también ocurrió
que el consumo cuando estaba nuevo era algo más alto
(quitando los primeros kilómetros, en los que circulamos despacio para rodar
el motor), pero la diferencia no era tan grande como la que
hay entre esa unidad de pruebas y la nuestra con 164.000
km.
Sea
como fuere, queda claro que el motor y el sistema eléctrico
de nuestra unidad funcionan perfectamente, dado que no ha
habido pérdida de prestaciones, aumento del consumo
de carburante o lubricante (que es prácticamente nulo).
En el manejo, la diferencia más evidente es el tacto
de los frenos. El nuestro tiene menos mordiente y un tacto
más esponjoso. Nos cambiaron las pastillas de freno
delanteras a los 66.500 km cuando les quedaban más
de la mitad. Después de otros 98.000 km, a las pastillas
delanteras les queda un cuarto de vida útil y los discos
delanteros habrá que cambiarlos con el próximo
juego de pastillas. Las pastillas y discos traseros prácticamente
no tienen desgaste.
La segunda diferencia de manejo importante se debe a los
amortiguadores. Nuestra unidad tiene mejor agarre y tacto
de dirección debido a los neumáticos (agarran
más y duran menos), pero va más suelta que la
unidad nueva. Al pasar por ciertas irregularidades, el movimiento
vertical de la carrocería se ve mucho menos amortiguado
y la precisión de la trayectoria en curva también
es menor sobre firme irregular.
Las
dos diferencias de manejo se deben al desgaste de dos elementos
—frenos delanteros y amortiguadores— que han durado
en buen estado mucho más de lo normal.
En el estado general del coche es claramente perceptible
cuál es el nuevo y cuál es el viejo. Lo que resulta muy difícil
es deducir, por el desgaste aparente, que el viejo tiene 164.000
km. El cuero del asiento está más agrietado
(imagen), hay rayas en algunos de los elementos de plástico
del salpicadero, el cuero del volante está más
brillante (imagen) y alguna de las palancas ha perdido el
aspecto mate (imagen).
Las diferencias de estado general son principalmente de acabado,
no hay elementos que funcionen peor. Por ejemplo, el relleno
del asiento no ha cedido y —de hecho— es imposible
saber cual es el nuevo sólo con sentarse en él.
Los elementos que se mueven, como el mismo asiento, los retrovisores,
las puertas o las palancas, lo hacen con la misma firmeza
en las dos unidades.
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| El acelerador se
ha atascado a fondo varias veces. Cambiamos de nuevo el parabrisas.
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17-09-2007 |
A lo largo de la
prueba, el pedal del acelerador se ha quedado enganchado cuando
estaba a fondo en cinco ocasiones. En dos de ellas, esto ha
sucedido unos instantes, antes de volver a su posición
más alta. En las otras tres, el conductor ha tenido
que meter el pie por debajo del pedal para levantarlo.
Hasta la última vez que ha sucedido, estábamos
convencidos de que era a causa de la alfombrilla, que estaba
mal colocada. Cuando lo compramos, no le colocaron las alfombrillas
que corresponden a este coche.
La última vez que ha ocurrido, al levantar el pedal
ha sonado algo que podría ser metálico y que
definitivamente hace pensar que no es la alfombrilla. Hemos
intentado reproducir el fallo pero no lo hemos conseguido.
Ha ocurrido siempre en carretera y en caliente.
Con algo más de 156.000 km, de nuevo hemos tenido
que sustituir el parabrisas (la primera vez fue con 51.000
km, hace algo más de un año). Esta vez, en lugar
de ir a un concesionario oficial, nos dirigimos al servicio
de cambio rápido de lunas que la empresa Carglass tiene
en la calle Benidorm nº 26 de Madrid. Llamamos el miércoles
29 de agosto; como no tenían existencias del parabrisas
del Toyota Prius, nos dijeron que nos avisarían cuando
estuviese. El lunes siguiente nos llamaron y quedamos para
el martes. Llevamos el coche sobre las 10.00 de la mañana
y lo recogimos sobre las 12,30 h. El trato fue amable y nosotros
no tuvimos que hacer ninguna otra gestión porque ellos
se ocuparon de hablar con la compañía de seguros
(hay ciertas compañías de reparación
de lunas que trabajan directamente con compañías
de seguros). Cuando recogimos el coche, en el suelo había
numerosos restos del material sellante de la luna que retiraron.
El parabrisas parece idéntico al original y también
tiene impresa la marca "Toyota".
Tras reparar el parabrisas, uno de los dos ruidos de carrocería
que tenía el Prius ha desaparecido. Era un ruido que
parecía provenir de la base del parabrisas. Hay otro
ruido que permanece, es como si una lámina metálica
vibrara en una frecuencia alta. No suena siempre y, cuando
lo hace, no dura mucho. No parece que haya unas condiciones
que favorezcan la aparición de este ruido; puede aparecer
en frío o en caliente, por carreteras lisas o bacheadas.
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| Comprobación de
amortiguadores y revisión de los 150.000 km. |
22-08-2007 |
Últimamente hemos
notado que en ocasiones la carrocería del Prius tiene
unos movimientos de cabeceo y balanceo mayores que cuando
era nuevo, así que fuimos a comprobar los amortiguadores a
las instalaciones que el concesionario Supra Gamboa tiene
en la calle Antonia Rodríguez Sacristán de Madrid. El resultado
de la comprobación fue que «los amortiguadores delanteros
están al 71 y 73% de efectividad, los traseros al 55 y 56%».
Nos recomendaron cambiar los amortiguadores traseros, con
un presupuesto aproximado de 500 euros.
Sin
embargo, la máquina que usaron para la comprobación no da
como resultado el porcentaje de efectividad de los amortiguadores,
sino un parámetro que da poca información sobre el estado
de desgaste de los amortiguadores (más
información). La mayoría de las máquinas que se emplean
para comprobar amortiguadores son de este tipo. Por otras
comprobaciones que hemos realizado parece que los amortiguadores
de nuestro Prius no están excesivamente desgastados, pero
de momento no hemos conseguido saber con precisión cuál es
el desgaste. Sí que creemos que, aunque ese desgaste sea escaso,
influye en el tacto de conducción (quizá esa diferencia de
tacto también tenga que ver con los neumáticos, diferentes
a los anteriores juegos).
Los neumáticos actuales (Continental Premium Contact 2) tienen
más agarre que los anteriores dos juegos que hemos montado
(Michelin Pilot Primacy), cosa que se percibe sobre todo en
carreteras lentas. Por ahora hay mucha diferencia de desgaste:
los actuales llevan menos de 30.000 km de uso y les queda
un tercio de dibujo útil, por lo que -si el desgaste sigue
a este ritmo- durarán unos 40.000 km, mucho menos que los
dos primeros juegos (66.000 y 60.000 km).
Ya llevamos más de 20.000 km recorridos con la actualización
del navegador instalada y seguimos sin notar grandes diferencias
con respecto a la versión que nuestro Prius tenía
de fábrica; desde luego las diferencias parecen mucho
menores de las que muestran los mapas
de cobertura que hay en la web de Toyota. En general,
no creemos que sea recomendable desembolsar los 159 ¤ que
cuesta.
La revisión de los 150.000 km la hicimos en Compostela Móvil,
concesionario oficial de Toyota en Santigo de Compostela.
Los trabajos que llevaron a cabo no fueron perfectos, pero
fue de las mejores que hemos realizado hasta el momento.
El trato fue inmejorable; nos atendieron inmediatamente,
con amabilidad y cumplieron con los tiempos de revisión. Sin
embargo, el trabajo llevado a cabo pudo ser mejor: no comprobaron
la presión de la rueda de repuesto (a la que le faltaba aire)
y no repararon una bombilla de posición del piloto derecho,
que no lucía.
El proceso de recepción del vehículo fue tan atento y coordinado
que nos llegó a dar la impresión de que sabían que se trataba
del vehículo de pruebas de km77.com. Mientras recepcionaban
el coche y elaboraban la documentación, un mecánico comprobaba
en el elevador -con los puntos de apoyo bien colocados- que
el coche no tuviera ningún daño o desgaste imprevisto. Además,
nos dieron la oportunidad de hablar con el mecánico.
Por teléfono solicitamos el «Servicio Express» (efectúan
la revisión en menos de una hora), pero no nos aseguraron
que pudieran hacerlo porque esa revisión requiere más trabajo
que las anteriores (la sustitución del líquido anticongelante
del motor térmico y del inversor del circuito eléctrico).
Una vez allí, dijeron que tardarían una hora en revisar el
coche y una hora y media si queríamos que lo lavasen.
El tiempo de espera estuvo dentro de lo previsto y nos entregaron
el coche muy limpio por fuera (y seco) y aspirado por dentro.
También lavaron el motor con agua a presión y detergente (ha
quedado muy bien). La carrocería la lavan con una máquina
de rodillos de las que tienen tiras de espuma, en lugar de
hilos de plástico.
Sin
solicitarlo, nos entregaron una comprobación del estado de
los amortiguadores, de la alineación de la dirección y de
la potencia de frenado (todo con maquinaria de la marca «Ryme»).
En este caso el resultado fue de los amortiguadores delanteros
fue un 66 y 65% (izquierdo y derecho, respectivamente) y los
traseros un 59 y 62%. No nos recomendaron cambiarlos: nos
informaron de que un valor por encima del 50% significa que
la suspensión está en buenas condiciones. Es el mismo
tipo de máquina que utilizaron en el taller donde llevamos
a que comprobaran los amortiguadores, así que en este caso
tampoco tenemos datos sobre el estado de desgaste de los amortiguadores.
También nos entregaron una hoja con los resultados obtenidos
por el ordenador que comprueba si el coche tiene fallos memorizados
(no tenía ninguno) y otra con el resultado de la comprobación
de la batería (que está en buenas condiciones).
Dentro del coche, en una bolsa, nos dejaron los dos filtros
que reemplazaron y el sobrante del bote de líquido de frenos
(Dot4). A la salida del concesionario nos pareció que
el nivel de aceite era correcto, pero al volver a controlarlo,
después de que reposara toda la noche, comprobamos
que estaba por encima del máximo (tenía 300cc de más).
El anticongelante del motor térmico también estaba por encima
del máximo (550 cc de más).
El coste total de la factura fue 202,95 ¤, un 21% menos de
lo previsto en la calculadora
de mantenimiento de Toyota (257¤) .
Como en otras ocasiones, dos días después de la revisión
recibimos una llamada del concesionario para saber si estamos
satisfechos con el servicio. En concreto nos preguntaron sobre
el procedimiento de recepción, de elaboración del presupuesto
y el resultado final del servicio. |
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| Actualización
del navegador y revisión de los 135.000 km. |
18-06-2007 |
El vienes 18 de mayo
hicimos el pedido de la actualización del DVD del navegador;
utilizamos la
página web de Toyota. Enseguida nos llegó
una confirmación del pedido y el martes 22 llegó
el DVD con la actualización. El proceso de actualización
fue muy sencillo: sólo hay que expulsar el DVD anterior,
introducir el nuevo y esperar a que el sistema se actualice.
En teoría, la diferencia
de cobertura en España entre la versión
que teníamos y la nueva es importante, pero nosotros
no hemos notado las diferencias prácticas que cabe
esperar; como se puede ver en ese mapa de cobertura, todavía
hay extensas zonas en España en las que no hay información
detallada.
La información que tienen los compradores sobre el
sistema de navegación y sus actualizaciones es muy
escasa; puede llevar a pensar que se está adquiriendo
un sistema con más prestaciones de las que en realidad
tiene (más
información).
La
información de los mapas procede de la empresa Navteq.
La forma en que cada marca de coches hace uso de esta información
y la rapidez de implantación de la misma varía.
Hemos probado coches que también usan los datos de
Navteq, con una información sobre zonas que en el sistema
actualizado del Prius aún no figuran.
En el servicio de la página web de Toyota nos cobraron
por la actualización 131,40 € más un 21%
de impuestos, 159,00 € en total. No es aconsejable
comprarlo a través de Internet, es mejor encargarlo
en un concesionario (más
información).
Hemos pasado la revisión de los 135.000 km en las
instalaciones que el concesionario oficial Toyota «Cumaca
Motor» tiene en la Avenida Velázquez de Málaga.
Ha sido uno de los peores que hemos visitado.
Cuando dejamos el coche, nos entregaron un presupuesto previo
que incluía tres unidades de «bote agua destilada»;
nos informaron de que se usaba para «rellenar los líquidos
lavaparabrisas y anticongelante». Aunque en el momento
de la recepción todavía no podían saber
si hacía falta rellenar esos líquidos, sí
tenían claro que lo iban a cobrar. Lo hicieron, aunque
todos los niveles estaban al máximo.
Mientras esperábamos, nos informaron de que era necesario
cambiar las pastillas de los frenos; les transmitimos nuestra
extrañeza porque ya nos las cambiaron (a medio uso)
cuando el coche tenía 66.000 km. Insisitieron porque
«estaban muy gastadas y había que sustituirlas».
Finalmente no lo hicieron, porque les faltaba el recambio.
Las pastillas más desgastadas (las delanteras) todavía
están a mitad de uso, pueden recorrer más de
60.000 km antes de que sea recomendable cambiarlas.
Antes
de entregar el coche, deshinchamos uno de los neumáticos
para poder comprobar si corregían la presión.
Corrigieron la presión del neumático desinchado,
pero no nos advirtieron de que perdía aire.
Para que no nos pusieran aceite de más (como
ha ocurrido en todas las revisiones), dijimos que queríamos
3,2 l en lugar de los 3,7 que se debe poner. Fue inutil, nos
pusieron 250 cm³ de más y nos cobraron 4,0 l en
vez de 3,7.
A la hora de recogerlo (se retrasaron media hora con respecto
a la hora pactada) nos entregaron el coche lavado con máquina
de rodillos, cosa que hasta ahora siempre hemos evitado. En
esta ocasión no tuvimos la precaución de advertir
que preferíamos que no lo hicieran. El importe total
fue 89,64 €, ligeramente menor que el previsto en la
calculadora de mantenimiento de Toyota (91 €). |
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| Cambio de neumáticos
y presencia en Motortec. |
16-05-2007 |
El segundo
juego de neumáticos ha durado 60.000 km, 6.000 km menos
que el primero. Los dos eran de la misma marca y modelo (Michelin
Pilot Primacy) y en ambos casos los hemos ido rotando según
las instrucciones del manual (hasta tres rotaciones por juego).
El
uso ha sido muy similar y las condiciones también,
salvo que el primer juego lo hemos utilizado de abril a octubre
y, el segundo, de octubre a abril (un periodo más frío
y mucho más húmedo). Habida cuenta de la diferencia
de duración, cabe pensar que los neumáticos
que tenía el coche de serie no eran iguales que los
de reposición. En los dos casos el desgaste ha sido
uniforme entre los cuatro y en toda la superficie de cada
uno de ellos.
Hemos realizado el cambio con unos 2 mm de dibujo;
es decir, algo antes de llegar a los testigos que indican
que hay que cambiarlos. Hemos aguantado tanto para poder comparar
la duración de este segundo juego, pero en los últimos
viajes con el Prius no estábamos a gusto. Con 2 mm
de dibujo, la estabilidad empezaba a ser inquietante cuando
había mucha agua en la carretera.
Nos parece que lo más recomendable es
cambiarlos con unos 3 mm de dibujo; aguantar hasta los 2 mm
en vez de cambiarlos con 3 mm supone ahorrar 72 € (siempre
y cuando se hayan rotado los neumáticos y el desgaste
sea uniforme). Es una cantidad despreciable con relación
a otros gastos que genera el coche; en algunos de los últimos
viajes, habríamos pagado más de eso por tener
unos neumáticos que fueran mejor sobre agua.
Los nuevos neumáticos que hemos elegido
son unos Continental Premium Contact 2, con las medidas y
especificaciones originales (195/55 R16 87 V). Tenemos buenas
experiencias con los primeros Premium Contact y curiosidad
por ver cómo van los Premium Contact 2. Descartamos
neumáticos más baratos (como Hankook Ventus
Prime K105 o Yokohama C.Drive) y más caros (por ejemplo
Goodyear Eagle NCT5 y los Michelin Pilot Primacy).
Los encargamos en neumáticos-online.com;
el precio total del cambio fue 438,81 € (IVA Incluido).
Para los mismos neumáticos y servicio de montaje (con
equilibrado y cambio de válvula), en las tiendas Aurgi
nos dieron un presupuesto de 531,40 €, en FeuVert 550,24
€ y en Norauto, 565,40 €.
En
general, hemos quedado satisfechos con el servicio de neumáticos-online.com
y del taller al que nos dirigimos, aunque con algunas reservas
(más
comentarios). Para que este servicio de compra por Internet
sea satisfactorio, hay que tener programado el cambio con
cierta antelación porque el plazo de entrega es algo
mayor que en una tienda.
Si el segundo juego de neumáticos no
ha durado tanto como el primero, con las escobillas del limpiaparabrisas
ha ocurrido lo contrario. Las primeras las usamos poco y las
tuvimos que cambiar pronto. Las segundas (compradas en Toyota
por 43,38 €) llevan mucho más uso y siguen barriendo
bien.
El Toyota Prius con el que estamos haciendo
esta prueba de larga duración estuvo expuesto en la
feria Motortec, en el stand de Berton,
los fabricantes del sistema de diagnóstico con el que
monitorizamos el coche. |
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| Revisión
de los 120.000 km. |
16-04-2007 |
Pasamos
la revisión de los 120.000 km en Tauro Motor Car, en
Cordovilla, Navarra. El encargado nos atendió rápidamente
y el trato fue bueno. Les advertimos de que en todas las revisiones
anteriores nos han puesto aceite de más; nos dijeron
que tendrían cuidado con eso, y que efectivamente no
es recomendable llevar el nivel de aceite por encima del máximo.
Cuando les preguntamos si iban a lavar el coche, nos dijeron
que lo hacían siempre y cuando «tuvieran tiempo».
Les pedimos que sólo lo lavaran si iban a hacerlo a
mano o con un lavado automático que no dañara
la pintura del coche (de tiras, no de cepillo). Al final,
no lo lavaron.
Cuando
lo recogimos, el nivel de aceite estaba unos 4 mm por encima
del máximo. Subieron el coche a un elevador, le quitaron
más aceite del necesario y le tuvieron que añadir
otra vez para que quedara en el máximo. Quien movió
el coche para realizar la operación tenía las
manos sucias de grasa y manchó el volante (ya le habían
quitado el protector).
Todo esto hizo que, aunque en principio cumplieron la hora
de entrega que nos habían dicho (las 12:00 h), finalmente
salimos de allí a las 13:00 h.
Lo peor de la revisión fue que levantaron el coche
apoyándolo en dos puntos que no están previstos
para ello y doblaron los perfiles de chapa que recorren la
parte inferior del coche, en el final de su parte delantera
(imagen).
Es la segunda vez que nos doblan estos perfiles (la primera
vez no estamos seguros de dónde ocurrió). Como
ya los hemos desdoblado dos veces (después de la primera
vez ya los enderezamos), la chapa ha empezado a resquebrajarse
(imagen).
El resto de trabajos de la revisión fue correcto,
excepto que no montaron correctamente el amortiguador de la
guantera (hay que desmontarla para sustituir el filtro del
habitáculo). Comprobaron y corrigieron correctamente
las presiones de los neumáticos.
En el informe que normalmente entregan después de
la revisión, había algunas casillas que no rellenaron
correctamente, como la «comprobación del líquido
del embrague». En referencia a las ruedas delanteras,
calificaron como incorrecto el estado, la banda de rodadura,
el desgaste y la presión, cuando lo único «incorrecto»
(entre comillas porque aún está dentro del margen
legal) es el desgaste. En el apartado de comentarios del informe
de mantenimiento, señalaron la necesidad de cambiar
las ruedas delanteras. Esta observación también
la hizo quien recepcionó del coche.
Al pagar, la misma persona que hizo la recepción del
coche nos explicó cada uno de las operaciones realizadas
y los importes. El precio total (161,03 €) fue muy parecido
al que figura en la calculadora
de mantenimiento de Toyota (163,00 €) y al que nos
dijeron que costaría la revisión en el momento
de la recepción. |
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| Revisión
de los 105.000 km. El Prius funciona igual que cuando estaba
nuevo. |
21-02-2007 |
Después de
haber recorrido más de cien mil kilómetros,
no hemos notado síntomas de envejecimiento o desgaste
en el funcionamiento normal del Prius.
Sólo se nota que no es un coche nuevo en cosas como
el brillo de algunos mandos o botones (incluido el cuero del
volante), en que la tapicería del asiento está
menos tensa, en el roce que hay en el enganche de la cortina
del maletero o en algunas picaduras en la pintura en la parte
delantera. No hemos notado holguras o ruidos que hayan aparecido
o aumentado con el paso del tiempo.
Nunca hemos lavado el coche en túneles de rodillos,
por lo que la pintura conserva un aspecto semejante al que
tenía cuando el coche estaba nuevo. Esto también
se debe a que, aunque hemos recorrido más de cien mil
kilómetros, el coche sólo tiene diez meses y
medio.
Hemos
vuelto a medir la aceleración de 80 a 120 km/h. El
resultado ha sido idéntico al que medimos a los 15.000
y a los 60.000 km: 8,9 segundos.
En este
gráfico se puede ver que, al margen de los picos
debidos a las distintas condiciones de circulación
y de uso, el consumo se mantiene estable en torno al consumo
medio que llevamos (6,4 l/100 km).
Los neumáticos tienen actualmente 39.000 km desde
que los pusimos nuevos y 23.000 km desde que los rotamos por
última vez. El desgaste sigue siendo uniforme y quedan
aproximadamente 4 mm de dibujo, tanto en los delanteros como
en los traseros.
Para tener un mayor control del coche contamos con un equipo
de diagnosis TDU
Telebox H2001 de Berton.
Este equipo nos permite comprobar distintos valores en marcha
(entre otros muchos, régimen del motor, carga del motor
o temperatura de distintos elementos). También sirve
para verificar códigos de avería.
Para la séptima revisión, que sólo incluye el cambio de aceite
y su filtro y las comprobaciones habituales, elegimos el concesionario
oficial Japan Car de Lejona, en Bilbao. Después de varias
llamadas (no conseguíamos hablar con los encargados de reservar
las citas del taller, porque estaban atendiendo a clientes)
nos dieron fecha para la semana siguiente. La hora de entrega
del coche eran las 15:15, y nos aseguraron que esa misma tarde
nos lo devolverían terminado.
Cuando lo llevamos les hicimos saber que en las demás revisiones
siempre nos ponen aceite de más (más
información), y les rogamos que comprobaran el
nivel antes de entregárnoslo; los encargados tomaron nota
amablemente. En el momento de dejarlo en la revisión, el nivel
del anticongelante del motor estaba en la marca del mínimo.
Por
la tarde nos avisaron de que ya estaba hecha la revisión.
De nuevo el aceite superaba la línea del máximo, ante la incredulidad
de quien nos atendió.
Cuando se lo mostramos, intentó convencernos de que «esa
cantidad por encima del máximo es normal» (en ese momento
eran unos tres milímetros, aunque no sabemos cuanto tiempo
hacía que el motor estaba parado). Los mecánicos ya se habían
marchado.
Al día siguiente extrajimos el aceite que había por encima
del máximo (unos 400 cm³). También añadimos 250
cm³ de anticongelante para dejarlo al máximo; no lo debieron
comprobar en la revisión, puesto que seguía al mínimo.
En el taller sí que comprobaron las presiones de los neumáticos.
El precio total de la revisión fue 79,32 €, algo menos
de lo que prevé la calculadora
de mantenimiento de Toyota (89 €) incluso cuando
en la revisión nos añadieron lavaparabrisas por un importe
total de 4,67 €.
En este servicio técnico nos llamó la atención un cartel
que informa de la posibilidad de actualizar los mapas del
navegador, al precio de 135 € + IVA. Desde el principio
nos hemos encontrado carreteras que no figuran en el mapa,
así que suponemos que esta actualización mejorará la información
que da el navegador. Nos ha extrañado que Toyota no se haya
puesto en contacto con los usuarios para informarles de esta
actualización (al menos, en nuestro caso no lo ha hecho).
Parece una actualización importante, sobre todo en
algunas zonas (mapas
de cobertura).
Hemos visto que también se pueden comprar estas actualizaciones
en la web de Toyota, aquí. |
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| Revisión
de los 90.000 km. De Barcelona a Sevilla con un consumo de 4,86
l/100 km |
14-12-2006 |
Entre las revisiones
de los 75.000 y los 90.000 km hemos decorado el Prius con
los colores de BP Ultimate, que patrocina la prueba. Con esta
decoración hicimos un recorrido entre Barcelona y Sevilla
por carreteras secundarias, con una media de 81,0 km/h y un
consumo de 4,86 l, lo que permitió hacer ese trayecto
sin repostar (reportaje
de este viaje).
Al examinar cómo había quedado la decoración
de vinilo, nos dimos cuenta de que la chapa en los bajos del
coche, cerca de las ruedas delanteras, está doblada.
Alguna de las veces que han subido el coche con un elevador
lo han hecho mal. Puede haber sido en las tiendas Aurgi donde
cambiamos los neumáticos o en cualquiera de los servicios
técnicos de Toyota en donde hemos realizado el mantenimiento.
A
los 82.400 km, 16.000 km después de poner los neumáticos
nuevos, hemos rotado las ruedas según aconseja el manual:
las delanteras pasan atrás en su mismo lado, las traseras
pasan delante cambiando de lado. Cuando las rotamos, las delanteras
tenían un dibujo de 5,5 mm de profundidad y las traseras,
de 7,0 mm.
Para la revisión de los 90.000 km, hemos llevado el
Prius a Autobafer SL. Además del incidente del lubricante
que ocurre siempre (más
información), no nos han cambiado las bujías
(el cambio se debe hacer en esta revisión).
Cuando llamamos para pedir cita, nos pidieron que enviáramos
la documentación del vehículo por fax. No pudimos
hacerlo porque el coche estaba de viaje. Cuando llegamos a
la revisión, nos dijeron que no nos podían cambiar
las bujías porque no tenían el número
de bastidor del coche por adelantado. Si nos hubueran pedido
el número de bastidor, en vez de «la documentación»
se lo habríamos dicho.
En esta revisión nos han vuelto a cambiar el líquido
de frenos. Es chocante que Toyota, que limita el coste de
mantenimiento en cosas como el lubricante (pone mineral, no
sintético, hasta en el motor Diesel de 177 CV), nos
haya cambiado el líquido de frenos del Prius tres veces
en nueve meses, cuando lo normal es una vez cada dos años.
El problema no es tanto el coste del cambio (el líquido
que ponen es un DOT5 más bien barato), sino por el
desperdicio de tirar algo que aún sirve.
Con el lubricante ocurre algo parecido. La próxima
generación del Prius debería tener un sistema
de cálculo de intervalo de servicios, como tienen ya
otros muchos coches. Con los intervalos fijos de 15.000 km
estamos tirando en cada revisión 3,7 l de un lubricante
que está en buenas condiciones. |
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| Revisión
de los 75.000 km. Comentario sobre la resistencia al viento
lateral |
31-10-2006 |
Para realizar la
revisión de los 75.000 km acudimos a la concesión
que Toyota tiene en la avenida Tres Cruces de Valencia, Chuyval
Seido. S.L. Con tal fin, habíamos concertado telefónicamente
una cita mediante la cual solicitamos el servicio Toyota
Express. Según afirma Toyota en su página
web, este servicio «ofrece la oportunidad de realizar
el mantenimiento de su Toyota en menos de una hora».
Nos
dieron cita a las 11:00 de la mañana y nos indicaron
que debíamos ser puntuales. Llegamos a las 10:45 y
el responsable del taller nos atendió rápidamente;
tras el papeleo, nos dijo que podíamos acudir una hora
más tarde. Cuando metieron el coche en el taller les
advertimos que —hasta ahora— en todas las revisiones
habían dejado el nivel de aceite muy por encima del
máximo.
Acudimos a la hora indicada y nos confirmaron que ya habían
terminado la revisión. Al recoger el coche comprobamos
el nivel del aceite y, una vez más, superaba el máximo
(un centímetro por encima de la marca). Así
se lo hicimos saber al responsable, que lo comprobó
y nos pidió disculpas.
El Prius tiene un circuito de refrigeración para el
sistema eléctrico, separado del que tiene el motor
térmico; el manual se refiere al depósito de
ese circuito como «depósito de reserva de inversión».
Cuando recogimos inicialmente el coche (al comprarlo), ese
líquido estaba entre el máximo y el mínimo
(imagen); cuando
acudimos a la revisión de los 75.000 km, el nivel estaba
1 cm por debajo del mínimo. En la revisión no
añadieron líquido; tras indicarlo, nos dijeron
que el nivel era suficiente pero que lo rellenarían.
Preguntamos qué era ese líquido y nos contestaron
que «refrigerante del motor».
Rápidamente volvieron a meter nuestro Prius en el
taller. Tras esperar casi tres cuartos de hora porque el mecánico
encargado de sacar el aceite sobrante estaba probando otro
coche fuera de las instalaciones, tardaron cinco minutos en
devolvernos el Prius con todo aparentemente correcto. Nos
pidieron varias veces disculpas por la tardanza. Al final,
salimos del taller dos horas después de haber dejado
el coche.
Según la calculadora de mantenimiento de Toyota, el
precio de esta revisión es 79 € (cambio de aceite
motor, filtro del mismo y revisión de algunos elementos).
A nosotros nos han cobrado 68,15 €, 10,85 € menos,
y eso que han repuesto el líquido del limpiaparabrisas
(según la factura, 1 l con un coste de 2,60 €).
Cuando
nos entregaron la factura, no nos explicaron los trabajos
y comprobaciones que habían llevado a cabo, algo que sí
ha sucedido en otros talleres. El trato fue correcto en todo
momento.
Tras abandonar el taller revisamos la presión de la
rueda trasera derecha, que habíamos dejado con menos
presión que las otras. En este caso sí la habían
revisado y corregido.
Tras estos 75.000, tenemos ya la firme convicción
del que el Prius es excesivamente sensible al viento lateral.
Juzgar si un coche es sensible al viento lateral es difícil,
porque no es posible hacer experimentos repetibles que permitan
comparar coches distintos (salvo en las instalaciones apropiadas).
En un viaje normal, es imposible cuantificar la fuerza del
viento de forma exacta, mediante una manga u otros indicios
de que hay viento. El movimiento depende de la fuerza del
viento y también la brusquedad con que se aplica esa
fuerza (por ejemplo, al adelantar a un camión).
No obstante, después de las experiencias que hemos
acumulado en todo este periodo, hemos podido comprobar que
efectivamente el viento afecta al Prius más de lo normal.
Es algo que sucede con otros coches que tienen un coeficiente
aerodinámico Cx muy bajo. En el Prius se da la circunstancia,
además, de que la vía trasera es relativamente
estrecha y que no es un coche pesado para sus dimensiones.
Si el viento es fuerte y empuja súbitamente al Prius,
la reacción es algo más brusca de lo normal.
Pese a todo, hasta ahora no nos ha ocurrido que, por uno de
estos movimientos, haya tenido que entrar en funcionamiento
el control de estabilidad. |
|
| Nos cambian las
pastillas delanteras cuando aún no estaban gastadas |
09-10-2006 |
Desde
que el coche tenía unos 50.000 km, podíamos
oír un ruido al frenar. No era ni fuerte ni constante,
muchas veces intentábamos reproducirlo para oírlo
mejor y no era posible. No extrañaba que fueran las
pastillas, ya que en un coche normal, con una conducción
como la que hemos hecho, duran más. Del Prius, en el
que no siempre actúan los frenos cuando se pisa el
pedal, nos esperábamos mucha mayor duración.
Sin embargo, el manual del coche advierte que: «Los
indicadores de desgaste de las pastillas de los frenos de
disco emitirán un ruido de advertencia cuando las pastillas
de los frenos se desgasten y sea necesario cambiarlas»
(un poco más adelante dice «deje de conducir
si oye este ruido»).
Eso contrastaba con el hecho de que a las pastillas delanteras
les quedaban unos 11 mm de grosor en total, de los que unos
6 eran de material frenante (imagen).
Cuando decidimos el cambio de neumáticos, el ruido seguía
sin ser constante. Sólo se oía claramente en el momento de
parar, si la frenada era más bien fuerte y no siempre. No
obstante, había veces que el ruido era muy intenso (y estridente);
ante la posibilidad de estar dañando el disco, decimos llevarlo
al taller.
Fuimos a Hersamotor (Avenida Valdelaparra 3 de Alcobendas,
Madrid). El trato fue correcto. Inicialmente nos dijeron que
-si íbamos a primera hora de la mañana- lo probarían y si
eran las pastillas las cambiarían en una hora. Cuando llegamos,
no lo pudieron probar. Lo dejamos a las ocho y media y nos
llamaron a las once, confirmándonos que habían comprobado
que el problema era que las pastillas estaban gastadas y que
ya las habían cambiado.
Efectivamente, después de que pusieran unas pastillas nuevas
el coche dejó de hacer ruido de frenos. Sin embargo, el cambio
ha sido prematuro (imagen
de una de las pastillas sustituidas): una pastilla nueva mide
16,5 mm de grosor, de los que 11 son de material frenante;
la vida útil del material frenante termina cuando le quedan
2 milímetros, momento en el que empieza a sonar el testigo
de desgaste. Es decir, el ruido que oíamos no era producido
por los testigos de desgaste, y no deberían haber sustituido
las pastillas para corregirlo. Todavía les quedaba más de
la tercera parte de su vida útil: de haber seguido haciendo
el mismo uso de los frenos que hasta entonces, esas pastillas
nos habrían durado hasta aproximadamente los 108.000 km.
El cambio nos costó en total 100,53 ¤, incluidas las pastillas
y 0,7 horas de mano de obra. |
|
| Cambio de neumáticos
tras 66.000 km. |
09-10-2006 |
Hemos cambiado los
cuatro neumáticos después de que el Prius llegara
a 66.000 km. Nos parece una duración muy satisfactoria.
Los
neumáticos no estaban agotados, quedaba algo de goma
hasta llegar a los testigos de desgaste y el dibujo era uniforme
en las cuatro ruedas (imagen).
Si el desgaste ha sido tan uniforme, se debe a que hemos rotado
los neumáticos como indica el manual en cuatro ocasiones.
Es importante hacerlo con esta frecuencia porque, si los
neumáticos delanteros se desgastan mucho, ya no se
pueden colocar en el eje trasero. Los neumáticos menos
gastados tienen que estar en el eje trasero (en cualquier
coche); si los delanteros se llegan a desgastar mucho, lo
más recomendable es comprar dos nuevos y pasar los
traseros hacia delante.
La profundidad del dibujo, antes del cambio, era 2 mm; había
al menos medio milímetro antes de llegar a los testigos
de desgaste (imagen).
Es posible que hubieran aguantado casi hasta los 70.000 km,
pero pensamos que no tiene sentido hacerlo. El objetivo no
es hacer que los neumáticos duren, sino circular con
seguridad. Hasta ahora, el Prius solo ha circulado en primavera
y verano; ahora aumentan las posibilidades rodar sobre mojado.
Tampoco tiene sentido retrasar el cambio por motivos económicos:
habida cuenta de lo que cuestan los neumáticos, el
medio milímetro que aún se podía aprovechar
valía unos 40 €.
Hemos escogido la misma marca y modelo de neumáticos
que tenía el coche de serie (Michelin Pilot Primacy
195/55 R16 87V). No lo hemos hecho porque estemos particularmente
satisfechos con estas ruedas, sino para comparar el rendimiento
entre las de serie y las de reposición.
Consultamos el precio de los neumáticos en cuatro
establecimientos. En FeuVert nos dijeron que «no tenemos
esa medida». En Servirueda nos pidieron por cada neumático
(con equilibrado, válvula nueva y montaje) 156 €
y en Norauto, 153 €. Finalmente los cambiamos en Tiendas
Aurgi (Avenida de Valdelaparra 67, en Alcobendas, Madrid)
por 125 €, incluidos el equilibrado y las válvulas.
Ciertamente, la medida de ruedas que tiene el Prius es inusual
y no es fácil encontrarla de un día para otro.
El servicio fue poco satisfactorio, aunque nos caben dudas
de que se pueda conseguir algo mejor. Al dejar el coche nos
dijeron que estaban trabajando en uno, el siguiente era el
nuestro. Nos dijeron que estaría listo «en una
hora u hora y media» y tardaron dos horas y media. Los
contrapesos de equilibrado son muy gruesos, lo que provoca
que los tapacubos no queden perfectamente ajustados a la rueda.
No consultaron la presión de hinchado que hay que
poner; pusieron 2,2 kg/cm² en todas, cuando en el Prius
las ruedas delanteras van más hinchadas que las traseras
(entre 2,4 y 2,6 las delanteras y entre 2,3 y 2,5 las traseras,
según la velocidad a la que se circule). El apriete
de las tuercas de las ruedas fue excesivo (esto es mejor mirarlo
en el momento y en un lugar cómodo, no esperar a que
sea necesario). Las tuercas estaban apretadas, como mínimo,
a 120 Nm; el manual del coche recomienda 103 Nm.
Cuando fuimos a pagar no nos cobraron lo mismo que nos presupuestaron.
Argumentaron que habían cambiado las ofertas justo
mientras llegaba nuestro pedido, lo que provocó un
ligero incremento de los precios (finalmente 503,96 €,
en lugar de 500).
Las ruedas que pusieron eran recientes; tres están
fabricadas a mediados de julio de 2006 y una a mediados de
agosto de 2006. Las que traía el coche cuando lo compramos
(finales de marzo de 2006) estaban fabricadas a finales de
octubre de 2005. No hay diferencia aparente entre las ruedas
nuevas y las de reposición. |
|
| Cuarta revisión.
Nos cobran el filtro de aire y no lo cambian. |
25-09-2006 |
Acudimos
al concesionario Fergomotor, en la calle Santa Eugenia nº
6 de Madrid. Inicialmente, este servicio técnico nos
dejó una impresión muy buena por el trato y
la formalidad.
Dejamos el coche el lunes 25 de septiembre a las 10:15, según
lo convenido. Nos dijeron que pasáramos a recogerlo
el mismo día a las 13:15 y que, en caso de no estar
listo a esa hora, nos advertirían ellos mismos (no
hacía falta llamar para ver si estaba).
Antes de dejar el coche hicimos las advertencias que hacemos
siempre: una, que preferíamos que no lavaran el coche
a que lo hicieran en un túnel con rodillos; la otra,
que no dejaran el aceite por encima del máximo. Sin
decir nosotros nada, nos preguntaron si queríamos que
añadieran líquido del limpiaparabrisas en caso
de que faltara.
Cuando recogimos el coche (tardaron unos minutos, pero nos
lo entregaron recién lavado a mano), el recepcionista
nos explicó detalladamente qué es lo que le
habían hecho al coche y los conceptos de la factura.
Entre las operaciones por las que preguntamos especificamente,
además de por el aceite, fue por las presiones de los
neumáticos, ya que deliberadamente habíamos
dejado una rueda más baja que las otras (trasera derecha).
La revisión de la presión de los neumáticos
es parte de la revisión y aparecía en el papel
que nos dieron como «revisado» y «corregido»
en las cuatro ruedas.
En el mismo concesionario pudimos comprobar que, como hasta
ahora, el aceite estaba por encima del máximo. En este
caso, a diferencia de otras revisiones, nos habían
cobrado 4,0 l, no los 3,7 l que entran en el motor y que nos
han cobrado en otras ocasiones.
El
recepcionista nos preguntó que si queríamos
que sacaran parte del aceite. Dijimos que sí y lo hicieron
al momento.
Al llegar a la redacción, comprobamos que la rueda
que estaba baja de presión seguía más
baja que las otras (1,9 bar, en lugar de los 2,4 que debe
tener). Nos entró la duda de qué más
no habrían comprobado, miramos el filtro de aire y
estaba sin cambiar.
Acudimos esa misma tarde al servicio técnico donde
verificaron que efectivamente el filtro era el viejo y nos
pusieron uno nuevo. Preguntamos por el filtro de polen y nos
dijeron, después de comprobarlo, que ese sí
lo habían cambiado. La explicación que nos dieron
fue que ha cambiado el periodo de sustitución del filtro
de aire en el Prius. Quien hizo la factura lo sabía
y por eso lo incluyó, pero quien hizo la revisión
del coche no lo sabía y no lo cambió.
Si efectivamente fue eso lo que ocurrió no lo podemos
saber, pero sí nos consta que los periodos para reemplazar
el filtro de aire en el Prius han cambiado en España.
La explicación que nos dieron es coherente con ese
hecho. Por eso y por la actitud de quien nos dio las explicaciones,
la impresión que nos queda es que ha sido un error.
También reconocieron que una de las ruedas estaba
baja; es decir, implícitamente, que no lo habían
comprobado aunque parte del trabajo por el que han cobrado
consistía en hacerlo. Sobre eso no nos dieron ninguna
explicación (tampoco se la pedimos).
El importe de la revisión ha sido 146,60 €; según
el calculador
de mantenimiento de Toyota deberían ser 151 €.
Dentro de la factura que nos han cobrado figuran algunas cosas
que no están en el calculador de mantenimiento (y que
nos debían cobrar, como el liquido para el limpiaparabrisas).
En el calculador hay errores: dentro de lo que está
presupuestado para la revisión de los 60.000 km aparecen
cosas como «reemplazar el aceite de la caja de transferencia»
o «reemplazar aceite del diferencial trasero»
(el Prius no tiene ninguna de las dos cosas). |
|
| 50.000 km en un
viaje por Europa. Se rompe el parabrisas. Tercera revisión.
|
25-08-2006 |
Después
de alcanzar 50.000 km (imagen),
las conclusiones más claras para nosotros son dos:
por una parte, que el coche es funcionalmente igual a cuando
era nuevo.
Hasta ahora, no hay ningún aspecto que haya empeorado
con los kilómetros, no hemos notado diferencias en
prestaciones o en consumo, ni hay ningún elemento que
haya dado problemas. Hay un ruido en los frenos y otro en
la parte interior de la carrocería; cuando los hayamos
observado mejor, trataremos de que los eliminen.
Por otra parte, después de pasar tres revisiones y
visitar otros servicios técnicos por otros motivos,
no hemos encontrado uno plenamente satisfactorio.
Por lo visto hasta ahora, la diferencia que hay entre el
Prius y otros coches no la hay entre la la red de Toyota y
la de otros fabricantes.
Hemos pasado la revisión de los 45.000 km en el concesionario
Team's Motor de Barcelona. Teníamos cita a las once
y, por distintas razones, no nos atendieron hasta las once
y veinte.
Como siempre, pedimos que no lavaran el coche con rodillos
y la contestación fue «¿hay que lavarlo?».
En los carteles del taller, donde aparecen los «Compromisos
de Toyota», uno de los puntos es entregar los coches
limpios.
El importe de la revisión ha sido 96,53 €, que
no coincide con los 91,0 que salen en el calculador
de mantenimiento de Toyota a pesar de que no hay ningún
cargo extra. En este concesionario, la revisión ha
costado 16,41 € más de lo que costó la
revisión de los 15.000 km.
Como en las dos ocasiones anteriores, dejaron el nivel de
aceite por encima del máximo. Cuando fuimos a buscarlo,
miramos el nivel antes de arrancarlo y —mientras sacábamos
la varilla— el encargado pasó por detrás
y nos dijo «está caliente. No dará el
nivel correcto». El nivel estaba unos 7 mm por encima
del máximo, sobre lo que el encargado comentó:
«no puede estar mal, lo metemos con la máquina».
Cuando preguntamos si habían cambiado el filtro, el
encargado sugirió que el nivel estaba por encima del
máximo porque el motor de gasolina no había
arrancado y no había entrado aceite en el filtro (antes
había dicho que el motor estaba caliente).
No
nos sorprendió que, al día siguiente y después
de circular normalmente con el coche, el nivel de aceite siguiera
exactamente en el mismo sitio. Volvimos al concesionario para
que sacaran lo que sobraba y lo dejaron algo por debajo del
máximo.
Ante el riesgo de que se volvieran a pasar del máximo,
y dado que el coche no gasta nada de aceite, preferimos que
se quedara así.
Después del la revisión de los 45.000 km una
china lanzada causó una grieta en el parabrisas, que
impedía repararlo. Dado que el cambio del parabrisas
requería al menos dos días, el coche hizo de
esa manera un viaje por el este de Europa de unos 6.000 km.
Todo el viaje ha transcurrido por autopistas en buen estado,
salvo unos 300 km por Eslovenia donde la autopista era muy
ondulada, 800 km por carreteras secundarias y unos 300 km
por ciudad (principalmente Praga y Budapest).
El coche llevaba a cuatro personas y una cantidad de equipaje
tal, que no era posible cerrar la cortinilla que lo cubre.
El ritmo de viaje por Alemania ha sido muy alto, prácticamente
al límite de las posibilidades del coche (la velocidad
máxima según el velocímetro es 182 km/h,
a partir de ahí no acelera ni cuesta abajo). El consumo
ha sido más o menos el normal; con un depósito,
en algunas ocasiones hemos gastado 7,0 l/100 km y otras 5,7,
depende de las condiciones. Lo normal era un consumo ligeramente
superior a 6,0 l/100 km.
Tras
el viaje fuimos a reparar el parabrisas al servicio ténico
A.E. Llorente de la calle Bravo Murillo 64, en Madrid. Según
lo convenido anteriormente por teléfono, dejamos el
coche el jueves 17 de agosto a las ocho de la mañana.
Después de que el perito del seguro hubiera verificado
la rotura, nos comunicaron que no nos podían cambiar
el parabrisas porque «el encargado de pegarlos no viene
hasta mañana».
Quedaron en llamarnos a lo largo del viernes 18, cosa que
hicieron a las doce y media para informarnos de que no acudiéramos
hasta las dos y media, para dar tiempo a que se secara el
pegamento del parabrisas.
A las dos y media fuimos y nos encontramos que el coche tenía
dos trozos de cinta adhesiva, chapuceramente colocados sobre
el parabrisas y el techo (imagen).
Nos advierten de que no ha dado tiempo a secarse y que no
debemos «ni lavar el coche en un lavadero de rodillos
ni cerrar la puerta muy fuerte». Como el aspecto del
coche con la cinta, las explicaciones de quien nos atendió
inspiraban poca confianza, volvimos para preguntar si podíamos
circular con el coche así. En esta segunda ocasión
nos advirtieron de que «no saliéramos a carretera».
Después de salir del concesionario, se cayó
el espejo retrovisor interior al intentar ajustarlo; estaba
mal colocado (además de muy sucio). Metimos el coche
en el aparcamiento tan pronto como fue posible y no volvimos
a moverlo hasta el día siguiente, por si acaso. |
|
| Sacamos el aceite
sobrante, rotamos las ruedas y pinchamos |
02-07-2006 |
Después
de la revisión de los 30.000 km nos dejaron el aceite
por encima del máximo, pero más aún que
después de la revisión de los 15.000 y que cuando
recogimos el coche nuevo. El nivel en la varilla estaba 1
cm por encima del límite máximo. Para estar
seguros de cuánto aceite tenía el coche, lo
vaciamos por el cárter y vaciamos también el
filtro.
De este modo, extraímos 4.250 cm³. El manual
señala que la cantidad de aceite que debe llevar el
motor es 3.700 cm³ y que es perjudicial para el motor
y para el sistema híbrido que tenga más de esa
cantidad.
Hay que tener en cuenta, además, que el hecho de que
el motor y motor del filtro de aceite no esuvieran completamente
secos indica que el exceso de aceite es aún mayor.
Para dejar el nivel en la marca del máximo de la varilla,
hemos tenido que poner poco más de 3.500 cm³, en lugar
de los 3.700 cm³ requeridos.
La primera rotación de ruedas la hicimos a los 11.000
km, cuando había 1 mm de diferencia entre las delanteras
y las traseras (6 y 7 mm, respectivamente). Con 32.000 km,
las delanteras volvían a estar más desgastadas
(4,5 mm en el centro y 4,0 en el surco exterior, por 5,0 y
4,6 mm en las traseras). Hemos vuelto a rotarlas como indica
el manual (las delanteras pasan atrás en su lado, las
traseras pasan adelante cambiando de lado).
Justo después de rotar las ruedas, pinchamos. Algo
metálico entró en la rueda (imagen),
de manera que no dejaba escapar el aire y permitía
seguir rodando; gracias a ello, no utilizamos la rueda de
repuesto. Desmontamos la rueda pinchada (trasera izquierda)
en el aparcamiento de la redacción y la llevamos a
reparar.
La persona que la reparó examinó brevemente
la pieza metálica que se clavó (imagen)
y dijo con autoridad: «un tornillo de cuarto de vuelta
del cubrecárter de un Audi». También dijo
con autoridad que la reparación no nos daría
ningún problema. Esperemos que, al menos en lo segundo,
esté en lo cierto. |
|
| Viaje por Alemania,
comparación con un Civic Hybrid y revisión de
30.000 km |
23-06-2006 |
Durante
este periodo hemos hecho un viaje por Alemania que hemos aprovechado
para circular a la velocidad máxima del coche.
Durante un trayecto largo hemos ido a 181 km/h de marcador
(poco más de 170 km/h reales). A esa velocidad hay
una limitación que impide seguir acelerando, aunque
las condiciones lo permitan.
El consumo en esas condiciones era 7,3 l/100 km. También
cruzamos Francia por la noche a una velocidad alta, lo que
ha subido el consumo en general y —especialmente—
el de autopista.
En este periodo también hemos circulado por España
en unas condiciones difíciles para el coche: una carretera
de la red secundaria, sin ningún tipo de aviso, se
convirtió en un camino de tierra. Hicimos algo más
de 20 km en esas condiciones, a no más de 40 km/h.
Hemos tenido ocasión de comparar directamente nuestro
Prius con un Honda Civic Hybrid. En general, el Prius nos
parece un producto más logrado, aunque hay algunos
aspectos en los que el Civic es superior (prueba
del Civic Hybrid).
Uno de ellos es que en el Civic es mucho más difícil
que en el Prius perder la reserva de batería que interviene
cuando el conductor acelera mucho. Al subir puertos de montaña
y encarar rampas fuertes en autovía, el Prius era más
rápido, hasta que la asistencia de la batería
se terminaba.
Hemos observado, además, que la asistencia de la batería
en el Prius depende de la temperatura del sistema. La primera
vez que subimos una rampa del seis por ciento en la comparación
con el Civic, la asistencia que dio la batería fue
suficiente para que el Prius fuera claramente más rápido.
La segunda vez, el ventilador de la batería del Prius
se puso a funcionar como nunca habíamos visto hasta
ese momento, y el impulso del sistema eléctrico era
mucho menor (costaba más adelantar al Civic).
Hemos
llevado a cabo la revisión de los 30.000 km en el servicio
Blanco Vehículos de Zaragoza, que ya conocíamos.
El trato ha sido correcto, igual que cuando hemos llevado
otros vehículos de forma particular.
Entregamos el coche el viernes 16 de junio a las 9:45 de
la mañana, según habíamos convenido por
teléfono dos semanas antes. Nos dijeron que estaría
listo a las 17:30 de ese mismo día y, finalmente, lo
estuvo una hora antes.
Según la calculadora
de tarifas de mantenimiento de Toyota, el coste de la
revisión debería haber sido 122 €. Sin
embargo, nos han cobrado 149,27 €.
Parte de la diferencia se debe a que han cambiado el filtro
de aire, cuya sustitución no está programada
hasta los 60.000 km. No nos importa que lo hayan cambiado,
sobre todo después de que el coche circulara por un
camino de tierra, pero hubiéramos preferido que nos
consultaran antes o que, después, nos dieran alguna
explicación.
Tampoco nos han gustado que, con la factura de la revisión,
nos han dado una lista de las cosas que había que cambiar
o revisar, y absolutamente ninguna estaba marcada. No sabemos
si no lo han revisado o si no lo han marcado.
El coche llegó sucio a la revisión, tras un
viaje de 1.000 km. En esta ocasión tampoco lo lavaron.
Aunque no lo pedimos, preferimos que no lo laven porque nunca
ha pasado por túnel de rodillos, ni queremos que pase.
Lo lavamos siempre con manguera para ver cuánto aguanta
la pintura si se tiene un poco de cuidado con ella. |
|
| 15.000 km. Primera
revisión |
09-05-2006 |
El
4 de abril de 2006 llamamos a varios concesionarios de distintas
provincias para concertar la revisión de los primeros
15.000 km. La fecha en la que podían recibirnos variaba
entre un día y dos semanas. Finalmente concertamos
cita para el día 9 de abril en Mingorauto, un servicio
de Toyota en Segovia.
Esta primera revisión consiste en sustituir el aceite
del motor y su filtro e inspeccionar el filtro de aire, las
pastillas y discos de los frenos y los neumáticos,
luces, escobillas del limpiaparabrisas y líquido del
lavaparabrisas.
Además, desde que nos entregaron el Prius tenía
el volante ligeramente girado a la izquierda al circular en
recta, así que aprovechamos esta primera revisión
para pedir que lo corrigieran.
Entregamos el coche sobre las once de la mañana, tal
y como estaba previsto. En principio nos iban a devolver el
coche ese mismo día pero, en el momento de dejarlo,
el encargado nos advirtió de que probablemente estaría
al día siguiente.
Nos advirtió de que, si fuera necesario alinear la
dirección, no entraría en garantía. No
sabía exactamente lo que cuesta alinearla: «veintitantos
ó treinta euros».
Al día siguiente sobre las 13:00, sin noticias del
taller, llamamos y nos comunicaron que ya estaba. Cuando lo
recogimos, el encargado nos dijo que nos lo entregaban sin
lavar porque en ese momento no funcionaba la máquina.
La factura
fue finalmente de 126,52 €.
Si no hubiéramos encargado alinear la dirección,
la factura hubiera sido de 80,12 €: algo mayor de lo
que prevé la calculadora
de tarifas de mantenimiento de Toyota (69 €).
Cuando llevamos el coche a la revisión, el aceite
seguía en el mismo nivel que cuando nos lo entregaron
nuevo: por encima del máximo (imagen);
aparentemente, en estos primeros 15.000 km no ha consumido
absolutamente nada de aceite. Después de recogerlo
hemos comprobado que el aceite nuevo vuelve a estar por encima
del máximo (imagen).
El manual dice que si se sobrepasa el punto del máximo,
el sistema híbrido podría sufrir daños.
Si la dirección estaba ligeramente torcida es porque
el coche ha salido mal de fábrica o porque ha recibido
algún golpe durante el transporte. El hecho de que
un tapacubos estuviera rajado cuando nos entregaron el coche
nos inclina a pensar lo segundo. Según el concesionario,
habría que haberlo advertido inmediatamente (cosa que
fue imposible, ya que salimos de viaje con él en cuanto
nos lo entregaron).
La alineación ha costado 46,40 € y, aparentemente,
ha quedado bien. Es posible que ahora esté ligeramente
girada a la derecha, pero es tan poco que preferimos que se
quede así a que lo sigan tocando. Hasta ahora, el coche
ni tiraba hacia un lado en recta ni ha desgastado desigualmente
los neumáticos.
Hemos comprobado que revisaron las presiones de los neumáticos.
También han manchado el montante central izquierdo en
su cara interior (imagen),
probablemente de grasa. |
|
| La entrega |
07-04-2006 |
La
entrega del Prius fue en las instalaciones del concesionario
Supra Gamboa en la calle Antonia Rodríguez Sacristán
de Madrid.
El comercial que nos hizo la entrega, distinto del que nos
vendió el coche, conocía bien el funcionamiento
básico del Prius y la explicación que nos dio
sobre su funcionamiento fue satisfactoria.
No sabía tanto como para explicarnos el funcionamiento
de los mandos por voz («hay que hablar en inglés
o en alemán»). Tampoco sabía exactamente
si al coche había que hacerle rodaje (el manual no
dice nada sobre ello), pero nos aconsejó una conducción
suave durante unos 2.000 km.
Nos regalaron (sin pedirlo) los triángulos de emergencia
y unas alfombrillas, dos para la parte delantera y una para
la trasera. No son las específicas del modelo, previstas
para que se puedan fijar al suelo, pero es de agradecer en
todo caso. Se les olvidó quitar los plásticos
que van en los dos montantes
delanteros (detalle).
Cuando recogimos el coche, tenía 4 km y poca gasolina
(imagen), pero
no estaba encendido el testigo de reserva; la autonomía
era suficiente para llegar a una gasolinera lejana. El indicador
marcaba que la batería estaba a media carga.
El gancho que
sirve para remolcar el coche estaba evidentemente usado (detalle,
detalle) y el
comercial no supo darnos una explicación de por qué.
Aún dentro de las instalaciones de Supra Gamboa pero
ya fuera de donde nos entregaron el coche, comprobamos que
el elemento de plástico que está bajo la parte
derecha del paragolpes trasero estaba suelto (imagen).
Por las manchas en la carrocería (imagen)
y la tierra depositada dentro de ese elemento de plástico,
da la impresión de que el coche ha podido rodar con
ese elemento desprendido. Volvimos a llevar el coche a donde
lo habíamos recogido y otra persona (no el comercial)
se lo llevó y, media hora después, volvió
con ese elemento fijado.
Consultamos a esta misma persona por qué podía
haber sido usado el gancho de remolque y, supongo que para
tranquilizarnos, aventuró una explicación poco
tranquilizadora: «quizá durante el transporte,
porque no todo el mundo sabe cómo funciona este coche».
El Prius sólo se puede remolcar del gancho si el cambio
está en la posición «N», confiamos
en que eso sí lo supiera quien lo remolcó. La
tapa de la rosca para la argolla de remolcar estaba colocada
en su sitio pero no sujeta por su tira de plástico,
como debe estar.
Después de repostar por primera vez, comprobamos que
la presión de las ruedas y todos los niveles estaban
más o menos bien (imagen,
imagen), salvo
el de lubricante del motor que estaba unos tres o cuatro milímetros
por encima del máximo. El motor no estaba limpio y
tenía indicios de que lo había secado (un trozo
de papel enganchado). En la tapa de balancines y en un soporte
del motor hay rastros de algo que podrían ser manchas
de líquido o corrosión (imagen)
y en la tapa del lubricante hay marcas de que se ha mojado
con un líquido distinto del lubricante (imagen).
Unas dos horas después perdimos el tapacubos de la
rueda trasera derecha, con el coche en marcha. Como era el
tapacubos que estaba junto a la pieza de plástico que
hubo que fijar, pensamos que podían haberlo quitado
y no lo habían fijado adecuadamente. Si el tapacubos
no estaba mal colocado, entonces es que era defectuoso, porque
la llanta no tiene ningún golpe que pueda haberlo desprendido
(imagen).
Después de una semana de uso y poco más de
4.000 km, nos hemos dado cuenta de que el tapacubos de la
rueda izquierda (imagen)
está rajado. Ni el tapacubos ni la llanta tienen señales
(golpes o arañazos), sólo hay una fisura que
recorre uno de los radios. |
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| Proceso de compra |
07-04-2006 |
Nos
hemos dirigido a siete concesionarios de cinco provincias
(Guadalajara, Madrid, Pontevedra, Vizcaya y Zaragoza). En
todos los casos nos hemos mostrado decididos a comprar el
coche desde un principio (no nos han tenido que convencer
para comprarlo).
Lo queríamos con todo el equipamiento disponible pero,
cuando lo compramos, no estaba disponible el sistema de aparcamiento
IPA. El coche que queríamos, por tanto, era un Prius
2006 con pintura metalizada, navegador y tapicería
de cuero, cuyo precio de tarifa era en el momento de la compra
29.850 €.
El precio que nos han dado estaba entre 29.000 y 30.300 €.
La diferencia de precio no se debe sólo al coche, sino
también a los gastos de matriculación y entrega;
casi todos cobran 350 €, en el concesionario Fertota
de Pontevedra cobran 450 €. En casi todos los concesionarios
donde lo hemos preguntado, se mostraban dispuestos a bajar
el precio hasta dejarlo cerca de la oferta de otro concesionario.
En los distintos concesionarios donde preguntamos nos informaron
de que, en ese momento, había disponibles dos unidades
con ese equipamiento, una de color verde y otra plateada.
Cualquiera de los dos se podía entregar en un plazo
de dos semanas; si hubiéramos querido otro color, habría
tardado más.
Dado que la diferencia de precio no era determinante, nos
decidimos finalmente por comprarlo en el concesionario de
Supra Gamboa en la calle General Ricardos de Madrid, por cómo
nos han atendido en esta y en otras ocasiones. Elegimos la
unidad plateada y hemos pagado 29.179 €.
En general, los comerciales tenían información
suficiente del Prius. Es relativamente frecuente que los comerciales
digan que el precio del coche es inferior a lo que debería,
bien porque «está subvencionado por el Gobierno»
o bien porque «Toyota pierde dinero con este coche».
Comentario sobre el seguro. |
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