Suavidad, calidad y poca aceleración
Es un coche muy satisfactorio por la suavidad de
su motor y el poco ruido que hace, incluso cuando va alto de vueltas.
Parece muy equilibrado desde el punto de vista de las vibraciones;
no me recuerda ni a un cuatro cilindros en línea ni a un
seis en línea, sino a algo intermedio entre estos dos. El
sonido que emite me parece bonito.
No es bueno desde el punto de vista de la respuesta al acelerador
y las prestaciones. Tiene 137 CV de potencia y, en nuestras mediciones
de aceleración, ha sido prácticamente igual de rápido
que un Ford Mondeo 1.8 SCi 130 CV 6 vel, que un Mazda 6 1.8 16v
(120 CV) o que un Opel Vectra 4p 1.8 16V 122 CV, aunque son un poco
menos pesados que el Legacy (1.395; 1.345 y 1.395 kilos respectivamente,
frente a los 1.425 kilos del Subaru), también son menos potentes.
En recuperación (capacidad para ganar velocidad desde marchas
largas) es algo más lento que estos rivales, sobre todo en
la medición desde quinta velocidad. Ha tardado 22,4 segundos
en ganar velocidad en cuarta desde 80 hasta 120 km/h. Un Renault
Laguna 1.6 16V 107 CV lo hace en 22,8 segundos. Los desarrollos
de transmisión son largos (si no se conecta la reductora);
en quinta es 38,1 km/h cada 1000 rpm con lo cual en esta marcha
inicia la maniobra del 80 – 120 km/h a tan sólo 2.100
rpm; de ahí que sea así de lento en esta medición.
En un coche que tiene reductora, estos desarrollos largos son un
acierto, porque permiten ir en autopista a con un régimen
del motor bajo.
La
reductora que tiene el familiar (el Sedan no) hace una reducción
pequeña (1,45 a 1), que deja la quinta con un desarrollo
de 26,3 km/h cada 1000 rpm. Con el grupo corto a régimen
de potencia máxima el coche rodaría a 147 kilómetros
por hora. La tercera y la cuarta con la reductora equivalen a la
segunda y la tercera sin ella.
La reductora puede ser útil para ir por carreteras muy lentas
y con muchos desniveles o —por ejemplo— para tirar de
una caravana o un remolque por ese tipo de carreteras. Lo que no
hace la reductora es aumentar la aceleración del coche; es
decir, acelera lo mismo con o sin conectarla (siempre que la medición
sea suficientemente representativa).
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