Buena respuesta con el nuevo motor Diesel de 165 CV
El único motor disponible en la presentación
era el nuevo 2,7 Xdi Diesel de inyección directa, en versiones
manual y automática y con los dos sistemas de tracción
disponibles (conectable o permanente).
A pesar de sentirse en todo momento como un coche pesado, el motor
mueve con soltura al Rexton. En carreteras de doble sentido permite
adelantar con solvencia y en autovía gana velocidad sin problemas
incluso a velocidad por encima de la permitida en España.
El cambio manual es preciso pero los recorridos de la palanca son
largos. En cambios a cuarta velocidad la palanca quedaba en una
posición muy atrasada, al menos desde mi posición
de conducción. El automático que pude probar es el
Mercedes de 5 relaciones. Tiene una rejilla escalonada y permite
seleccionar manualmente las marchas desplazando transversalmente
la palanca desde la posición D.
Los cambios son suaves en ambos modos de funcionamiento, pero se
hacen lentos cuando trabaja en modo automático y tiene un
tiempo de respuesta elevado cuando se ordenan manualmente. En modo
manual cambia a una marcha superior una vez superado ampliamente
el régimen de potencia máxima.
Las suspensiones están más orientadas a su uso en
campo que en carretera. En terreno bacheado absorbe bien las irregularidades,
aunque se perciben ciertos movimientos laterales de la carrocería.
Con unas ruedas más pensadas para su uso en carretera mantenía
una capacidad de tracción suficiente, aunque el ESP se muestra
bastante sensible en esas circunstancias. En varias curvas muy cerradas
tomadas a velocidad adecuadamente reducida, el avisador acústico
anunció su actuación, aunque no fui capaz de percibir
ningún efecto sobre la trayectoria del vehículo.
En
carretera a elevada velocidad es cómodo, aunque mejoraría
con un balanceo algo más limitado. En carreteras con curvas
se produce un cierto cabeceo que impide disponer de una precisión
de trayectoria óptima.
En todo caso no es un coche que genere problemas, resulta cómodo
en casi cualquier circunstancia y permite viajar a cruceros elevados.
El aspecto interior es agradable. Aunque la unión de diferentes
piezas deja separaciones más grandes que en otros modelos
más caros, algunos botones (como los que permiten seleccionar
el modo de tracción) tienen un tacto mejorable y predominan
los plásticos duros, no se perciben ruidos provocados por
el salpicadero en zonas de firme irregular. Sí se escucha
con claridad el ruido del turbocompresor, con un perceptible seseo
que acompaña a todas las maniobras de fuerte aceleración.
La forma del salpicadero es la misma que en el modelo hasta ahora
a la venta, salvo por la instrumentación. La información
que da no varía, pero ahora el velocímetro, con fondo
gris, es el reloj más grande y ocupa la zona central, dejando
a sus lados el cuentarrevoluciones y los indicadores de nivel de
combustible y temperatura del agua.
El recorrido de prueba no transitaba por zonas que ofrecieran una
excesiva dificultad y el terreno se encontraba casi completamente
seco, por lo que no pude constatar diferencias entre los dos sistemas
de tracción.
|