Un deportivo
rápido y de suspensiones muy duras
El
SEAT Ibiza Cupra TDI cuesta 20.860 €. Con motor Diesel, no
hay a la venta ningún modelo similiar en tamaño y
potencia. Con motor de gasolina, hay varios que son semejantes en
prestaciones, aunque tengan una potencia superior; unos cuestan
más que este Ibiza y otros cuestan menos.
De los Diesel, los más cercanos entre los de su tamaño
parecido son menos potentes y costosos, como el SEAT Ibiza TDi FR
y el Škoda
Fabia TDI RS.
Si consideramos coches con motor Diesel más grandes y no
necesariamente con carrocería de tres puertas, los que más
cerca quedan son modelos como el Alfa Romeo 147 JTD 150 CV, el BMW
120d, el BMW 320td Compact, el Opel Astra CDTi 150 CV o el SEAT
León TDI Sport FR. Todos ellos son más caros y más
lentos, aunque tienen otras cualidades que no se encuentran en este
Ibiza.
Si lo que se requiere no es necesariamente un coche Diesel de cierta
potencia, sino un deportivo pequeño sin que importe el ciclo
del motor, las referencias para calibrar a este Ibiza son coches
más potentes, no más rápidos por prestaciones
y generalmente más costosos: el Peugeot
206 RC o el Mini
Cooper S. También los hay con un nivel de prestaciones
y estabilidad semejantes, y un precio menor, como el Renault
Clio RS, el Ibiza
Cupra de gasolina o incluso el Ibiza
FR 1.8, un coche extremadamente rápido para su potencia.
Según
nuestras mediciones, este Ibiza Cupra puede acelerar más
que todos los modelos citados (no hemos medido las prestaciones
del Cupra de gasolina).
Frente a los deportivos pequeños con motor de gasolina,
su consumo es muy bajo y tiene la característica de que su
motor da poca fuerza hasta medio régimen.
Además de que da poca fuerza por debajo 2.000 rpm, lo peculiar
de este motor comprado con el de otros deportivos es que hace un
ruido alto y claramente Diesel, y que —como otros coches turboalimentados—
requiere más tacto al acelerar.
La suspensión es muy dura. Le da una gran
estabilidad en carreteras con el firme en buen estado pero, cuando
la carretera es de firme irregular, pueden ser muy molestas.
El interior no destaca por la anchura disponible pero sí
por el espacio para las piernas de los ocupantes traseros o la altura
libre. En este sentido es preferible a un Peugeot 206 o un Renault
Clio. Un Mini, aunque con unas cotas de altura y espacio para las
piernas semejantes, es algo más estrecho delante y mucho
más detrás.
El equipamiento de serie incluye, entre otros, airbags frontales
y laterales delanteros, ABS, control de estabilidad y tracción
(desconectables), climatizador, espejos eléctricos o llantas
de aleación de 17".
Aunque gasta poco, no tiene sentido comprarse este
coche para ahorrar combustible. Para eso es preferible un Ibiza
FR 130 CV, que cuesta 18.181€ con el control de estabilidad.
No acelera tanto, pero se puede viajar al mismo ritmo en trayectos
largos, con menor consumo y de forma más cómoda.
Si lo que se busca con este Ibiza no es ahorrar,
sino no gastar demasiado, entonces es preferible a los de gasolina.
Por su parte, alguno de ellos, aunque no aceleren tanto, son más
cómodos por suspensión y ruido.
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