Un deportivo
rápido y de suspensiones muy duras
El funcionamiento de este motor me ha recordado a los utilitarios
de gasolina turboalimentados que había a finales de los ochenta
y principios de los noventa.
Al igual que aquellos, este 1.9 TDI de 160 CV (la variante más
potente de este bloque de 1,9 l) es un motor que por debajo de un
determinado régimen no tiene casi fuerza, en este caso poco
antes de 2.000 rpm; para un coche que da la potencia máxima
a 3.750 rpm y no llega a 4.500 rpm, eso es medio régimen.
Una vez pasado ese punto, si se pisa el pedal a fondo o casi, aumenta
la aceleración de forma muy notable. Este efecto se aprecia
acusadamente al incorporarse desde parado a una carretera o si en
ciudad, circulando por debajo de ese régimen, queremos hacer
una maniobra rápida. En ambos casos la respuesta del coche
es muy débil, sobre todo comparada con la aceleración
que da después.
En carretera, donde rara se circula por debajo de ese régimen
(en sexta a 2.000 rpm va a 99,4 km/h) tiene una capacidad de ganar
velocidad excelente. De hecho, según nuestras mediciones
ha sido más rápido que todos los deportivos pequeños
que hemos probado.
Aunque
da la potencia máxima a 3.750 rpm, llega con fuerza hasta
unas 4.400 rpm. No es necesario llegar hasta ese régimen
para ir deprisa, pero se puede aprovechar cuando es preferible no
cambiar de marcha (por ejemplo, en algunos adelantamientos).
El motor deja de ganar velocidad a poco más de 5.000 rpm,
pero es completamente inútil llegar hasta un régimen
tan alto.
Tiene un ruido de motor elevado y grave cuando se acelera a fondo
en las primeras marchas, que se incrementa a medida que sube el
régimen. Lo que más se oye desde el interior a velocidad
alta es el ruido aerodinámico y el de rodadura.
Los desarrollos de transmisión son muy cortos; en sexta
a 186 km/h el motor gira al régimen de potencia máxima
(3.750 rpm). A velocidad máxima (220 km/h) el motor supuestamente
girará a 4.425 rpm.
Durante el recorrido habitual para medir consumo, y a una velocidad
media de 133 km/h, gastó 7,4 l/100 km. En carretera lenta
y ritmo alto, el consumo máximo que le llegué a medir
fué 12,8 l/100 km.
La
palanca de cambios se puede manejar de forma precisa y suficientemente
rápida.
SEAT anuncia para el Cupra TDI una velocidad máxima de 220
km/h y una aceleración desde 0 a 100 km/h en 7,6 s (0,8 segundos
menos que el Ibiza FR de 130 CV y 1,3 menos que el León TDI
FR 150CV).
Curiosamente, da la potencia máxima a un régimen
bajo: 3.750 rpm. Todas las versiones que utilizan este bloque como
base (de 90;101;105;131 y 150 CV) dan la potencia máxima
a 4.000 rpm. SEAT afirma que el nuevo motor Diesel «supera
a la variante de 150 CV a lo largo de toda la gama de revoluciones».
El par máximo pasa de 320 Nm en el TDI 150 a 330 en este
de 160 CV.
Los 10 CV suplementarios respecto al motor de 150 CV se obtienen
gracias a unos conductos de admisión más grandes hasta
el filtro de aire, cambios en el escape (con objeto de reducir la
contrapresión), en la inyección y en la presión
de soplado del turbo (que pasa de 2,50 a 2,55 bares de presión
máxima absoluta). |