Las diferencias con el Ibiza sólo en el maletero
La habitabilidad es un elemento clave en el Córdoba.
Sin embargo, tras medir el interior es evidente que la ganancia
de espacio respecto al Ibiza se ha conseguido sólo en el
maletero. Las plazas traseras son igual de estrechas que en el Ibiza
(sólo para acomodar dos pasajeros adultos) y tiene el mismo
espacio para las piernas, justo para personas de talla media y escaso
para pasajeros a partir de 1,80 m de altura. Llevan de serie cuatro
reposacabezas regulables en inclinación y cuatro cinturones
de seguridad de tres puntos. Esto hace poco recomendable la plaza
central trasera, que además tiene en el suelo un túnel
central muy voluminoso que resta mucho espacio para los pies.
El maletero tiene una buena boca de acceso, un plano
de carga algo alto (a unos 75 cm) y mucho espacio (485 litros).
Es largo, no demasiado ancho (condicionado por los pasos de rueda)
y suficientemente alto. Aunque su forma aparente es irregular, se
puede configurar perfectamente un imaginario cajón de carga
de 960 x 950 x 500 mm. He medido una longitud máxima de 970
mm, una anchura entre 950 y 1470 mm y una altura entre 540 y 610
mm. Los asientos se abaten desde el interior en partes desiguales
(60/40) y, aunque se abate respaldo y banqueta, no queda un espacio
de carga completamente plano (hay un escalón de unos 7 cm
a la altura del respaldo abatido). Todos llevan bajo el piso del
maletero una rueda de repuesto de buen tamaño con llanta
de chapa.
La
presentación y el ajuste de los elementos interiores de los
Córdoba que he conducido me ha parecido buena en líneas
generales. Como en el Ibiza o en el Volkswagen Polo, en el Córdoba
se utilizan plásticos diferentes según la versión.
Los «Signa» tienen la parte superior del salpicadero
y las puertas realizados en plástico mullido («Slush»),
mientras que en los «Stella» y «Sport» son
de plástico duro las mismas piezas. Este plástico
mullido es también de serie en el 1.9 TDI 130 CV Sport y
en todos los coches que llevan la opción de tapicería
de cuero, aunque dicho plástico tiene un tacto muy áspero
y parece difícil de limpiar.
El puesto de conducción es muy cómodo gracias al
nuevo reglaje en altura y distancia del volante, al reglaje en altura
del asiento y a la correcta colocación de los mandos que
habitualmente se accionan. Los asientos de las versiones Sport y
Signa recogen mejor el cuerpo, aunque la sujeción lateral
en las versiones Stella me parece correcto. El Córdoba 1.9
TDI 130 CV no tiene en la instrumentación las piezas decorativas
pintadas en el mismo color de la carrocería, ni el indicador
de temperatura de aceite, ni el voltímetro, algo que sí
lleva el Ibiza 1.9 TDI 130 CV. La visibilidad hacia atrás
es correcta, aunque algo más limitada que en el Ibiza al
tener una parte trasera muy alta y una luna trasera algo pequeña.
Los
niveles de equipamiento «Stella», «Sport»
y «Signa» del Córdoba son similares a los utilizados
en el Ibiza, aunque llevan algunos elementos más de serie
que son opcionales en las correspondientes versiones de los Ibiza.
El Córdoba llevan ABS y doble airbag frontal desde las versiones
«Stella», los «Sport» tienen airbags laterales
delante (con bolsas que han pasado de 9 a 13 litros de capacidad)
y un equipo de radio con lector de CD's y ocho altavoces, mientras
que los «Signa» llevan llantas de aleación de
15" de diámetro (con nuevo diseño de siete radios
dobles y neumáticos 195/55 R 15 85 V). Desde septiembre de
2002, todos los Ibiza, y ahora los Córdoba, llevan de serie
un sistema de cierre automático de puertas cuando el coche
supera 15 km/h.
Como ocurre en otros modelos, opcionalmente se ofrece
un sistema de desconexión del airbag del acompañante
(de serie en «Signa») girando con la llave de contacto
una cerradura situada en la guantera. Al desconectarlo se desactiva
también automáticamente el airbag lateral delantero
del pasajero (de tenerlo).
Entre los elementos opcionales están el navegador
con pantalla monocroma, tapicería de piel, faros de xenón,
techo solar eléctrico, limpiaparabrisas automático
con sensor de lluvia, control
de estabilidad (ESP) o retrovisores exteriores con plegado eléctrico.
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