Motores turbo en toda la gama y leves cambios de diseño y equipamiento
Saab
ha introducido algunos cambios de diseño y equipamiento en sus modelos
9-3 y 9-5. A partir de ahora, ésta marca sueca sólo tiene
motores turboalimentados (gasolina o Diesel); deja de comercializar
el modelo 9-3 2.0i de 130 CV, que estaba disponible para el 9-3
con carrocería berlina, cupé o cabrio.
El modelo que más ha cambiado es el 9-3 Aero; recibe
en el exterior los elementos aerodinámicos que caracterizan al Saab
9-3 Viggen (faldones laterales, alerón trasero y parachoques), nuevas
llantas de aleación de 17 pulgadas de diámetro, los asientos deportivos
y la decoración interior del Viggen. Lo que no hereda el
Saab 9-3 Aero (2.0 Turbo con 205 CV) del 9-3 Viggen es el motor
2.3 Turbo con 230 CV. Tras estos cambios, el modelo Viggen desaparece
de los mercados europeos y se comercializará exclusivamente en Norteamérica.
Por otro lado, los renovados 9-3 SE también reciben el aspecto que
hasta ahora diferenciaba al 9-3 Aero.
En
los Saab 9-3 se ha sustituido el motor 2,0 Turbo de 154 CV por otro
2,0 Turbo de 150 CV (que ya se utilizaba en los modelos 9-5) y que
tiene pistones y bielas
más robustos, así como un árbol de
levas diferente para accionar las válvulas
de escape. De este motor se ofrece otra variante 2.0 T potenciada
hasta 185 CV, gracias a una mayor presión de sobrealimentación
(de 0,4 a 0,79 bar), incrementando también el par
motor de 240 a 280 Nm. La gama 9-3 se completa con otros dos
motores: el 2.0 TS con 205 CV (presión máxima de soplado 1,0 bar)
que utiliza el 9-3 Aero y el turbodiésel 2.2 TiD de 115 CV.
En la gama Saab 9-5 también se han realizado mejoras
en el motor 2.3 T, que incrementa su potencia de 170 a 185 CV, tras
recibir modificaciones en la centralita electrónica Trionic y en
las válvulas de escape, que ahora son similares a las que utiliza
el Saab 9-5 Aero de 230 CV. El resto de los motores no varían en
el Saab 9-5.
Entre
las novedades de equipamiento de toda la gama Saab sólo hay que
destacar la introducción de una llave más pequeña y con control
remoto integrado y dos nuevas tonalidades de color para la carrocería,
denominadas «Rojo Láser» y «Gris Acero».
El Saab 9-3 recibe puntos de fijación Isofix
en los asientos traseros y al 9-5 por fin le han puesto un filtro
de ventilación interior que retiene algunas partículas nocivas o
malolientes (algo que ya es normal en otros coches más baratos),
así como un nuevo limpiaparabrisas con sensor de lluvia, que se
activa automáticamente cuando detecta agua sobre el parabrisas y
está disponible en opción. Ni el 9-3 ni el 9-5 pueden tener control
de estabilidad, un grave inconveniente para coches de esta categoría
y precio.
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