Motor Isuzu de seis cilindros y 176 CV para Saab
El
motor que ha estrenado el 9-5 es de procedencia Isuzu y se fabrica
en Japón. Es un V6 de 3 litros de cilindrada que da 176 CV
de potencia máxima
y 350 Nm de par máximo.
La culata y el bloque son de aluminio. Es un motor
de seis cilindros en V, con un ángulo ligeramente más abierto de
lo ideal para un seis cilindros
en V (66°en vez de 60°), pero más cerrado que el
del V6 de Audi (90°), que necesita un arbol de equilibrado.
Una de las ventajas de esto es que el motor es ligeramente
menos alto. Con ese propósito también ha hecho cilindros bajos y
anchos: 87,5 de diámetro
x 82,0 de carrera,
que da 2.958 cm³; es infrecuente que un motor Diesel tenga
menos carrera que diámetro. Este motor pesa 260 kg.
Tiene una culata de cuatro válvulas por cilindro
con doble árbol de
levas movido por una correa que está garantizada 190.000
km. La alimentación se hace mediante un doble conducto común, con
1.450 bares de presión máxima; es de la marca Denso. El turbocompresor
es marca Garret, de geometría variable, que da una presión
máxima absoluta de 2,3 bares.
Una innovación de este motor es que el sistema de
recirculación de gases
de escape se hace con una válvula eléctrica, no mediante vacío.
De esta manera la respuesta de la válvula es más rápida, lo que
impide que siga entrando gas de escape en la admisión cuando el
conductor pisa rápidamente el acelerador, algo que retrasa la respuesta
del motor al acelerador. Los gases de escape que vuelven a entrar
en el motor están refrigerados mediante un radiador de agua.
No da mucha potencia con relación a su cilindrada,
comparada con motores como el Audi de 2,5 l (180 CV), el BMW de
3,0 (193) o el Mercedes de 2,7 (176). El par máximo 350 Nm
entre 1.800 y 3.000 rpm tampoco es muy grande con relación
a la cilindrada; la presión
media efectiva máxima de este motor es relativamente baja (tabla
comparativa). Según Mats Parsson, director de este proyecto
para Saab, podrían haber obtenido más par, pero no lo han hecho:
«para que el conductor se sienta
en todo momento más a gusto».
Isuzu (que pertenece en un 49 por ciento a GM) trabaja
en este motor desde 1996. Saab ha colaborado en el desarrollo, principalmente
en la gestión electrónica. Saab ha contribuido principalmente en
el control electrónico del motor, a traves de una centralita
de 32 bit, que controla el turbocompresor y la recirculación
de gas, entre otras cosas.
|