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Rápido, bien hecho, poco
ágil y pequeño por dentro
Saab reemplaza su viejo motor de cuatro cilindros
con bloque
de fundición, 1.985 cm³ de cilindrada
y carrera
corta (78 mm) por un nuevo motor de similar cilindrada (1.998 cm³)
pero fabricado enteramente en aluminio (es 15 kg más ligero
y pesa en torno a 120 kg). Las medidas que tiene este nuevo motor
son 86 x 86 mm.
Saab ha desarrollado un único motor 2.0 16V de gasolina
sobre el cual ha realizado tres variantes distintas. Los tres tienen
turbocompresor
e intercooler,
la misma cilindrada e idéntica relación
de compresión (9,5 a 1, alta para un turbo).
La
versión llamada 1.8 t (la cilindrada es 2 litros) tiene 150
CV; el 2.0 t, 175 CV; y el 2.0 T (del Aero), 211 CV. Se distinguen
entre sí porque tienen árboles
de levas con distinto cruce y un turbocompresor diferente y
con distinta presión máxima de alimentación:
el 1.8 t y 2.0 t llevan un turbo Garrett GT20 con una presión
máxima absoluta de 1,5 y 1,7 bar, respectivamente. El 2.0
T Aero lleva un turbocompresor Mitsubishi TD04, algo más
grande, y tiene una presión máxima de 1,85 bares.
El par máximo
en cada caso es 240, 265 ó 300 Nm, siempre a 2.500 rpm, aunque
Saab declara que el 90% del par está disponible por debajo
de 2.000 rpm en los tres motores.
Tienen cuatro válvulas
por cilindro, encendido
directo y el control electrónico propio de Saab (Trionic
8, de 32 bytes capaz de realizar dos millones de cálculos
por segundo). Lleva un volante
motor de doble masa y árboles
de equilibrado. La marca anuncia que los costes de servicio
se han reducido un 30% en relación a los 9-3 anteriores y
ahora lleva un sistema de aviso que adapta los ciclos de cambio
del aceite al tipo de utilización que se le ha dado al motor
(cuanto más exigente, menor es el intervalo de revisión).
Si
comparamos al actual Saab 9-3 de 150 CV con el anterior, hay una
mejora notable en consumo, pierde un poco en velocidad máxima
y se mantiene igual en aceleración. Con relación a
la competencia, el 9-3 de 150 CV tiene un consumo más o menos
normal; es peor que la mayoría de los gasolina con inyección
directa y mejor que la mayoría de los atmosféricos
(tabla
comparativa).
En el caso de la versión Aero de 211 CV, la aceleración
y la velocidad punta es más o menos normal, aunque hay coches
menos potentes que son más rápidos (tabla comparativa
por velocidad
y por aceleración).
El Diesel es el mismo 2.2 TiD de origen Isuzu que tenía
el anterior 9-3 y que tiene el Saab 9-5 2.2 TiD y el Opel
Vectra 2.2 DTi 16V. Es un cuatro cilindros en línea,
con bloque de hierro y culata de aluminio que lleva un árbol
de levas y 16 válvulas, inyección directa, una cilindrada
de 2,2 litros, árboles
de equilibrado, turbocompresor
de geometría variable e intercooler.
Como la última versión del 9-3 TiD, tiene 18,5 a
1 de relación
de compresión, pero más presión de aire
(2,0 bar en vez de 1,9). Aún así, Saab declara la
misma potencia (125 CV a 4.000 rpm) y par máximo (280 Nm
a 1.500 rpm). Según los datos oficiales, el consumo y la
aceleración han empeorado ligeramente, aunque probablemente
más por el aumento de peso que por el rendimiento del motor
(ficha
comparativa del anterior 9-3 TiD y el nuevo).
La caja de cambios es manual de cinco velocidades en todas las
versiones, excepto en el 2.0 T, que tiene de serie una nueva caja
manual de seis velocidades (imagen).
Todos los modelos (excepto el 2.2 TiD) pueden tener opcionalmente
una nueva caja
automática de cinco velocidades con mandos
secuenciales, que Saab llama «Sentronic» y ha sido
desarrollada por la empresa estadounidense Asin
AW (la misma que la del Saab
9-5). En opción se ofrece también un mando secuencial
con dos pequeños botones situados en el volante, uno para
subir de marcha y otro para reducir (imagen).
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