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Gran maletero y excelente relación
entre precio y equipamiento
El
Mégane con carrocería de cuatro puertas comienza a
venderse en España a partir de la segunda semana de septiembre
desde 15.365 €, que corresponde a la versión 1.4 16V
con nivel de equipamiento «Pack Authentique».
Los motores que puede tener son los mismos que el resto de la gama
Mégane. En gasolina está el 1.4 16V de 98 CV; el 1.6
16V de 113 CV y el 2.0 16V de 134 CV. En Diesel, el 1.5 dCi en su
versión de 82 CV y la nueva versión del 1.9 dCi de
120 CV, con 300 Nm de par máximo (en lugar de 270 como tenía
el primer Mégane
II 1.9 dCi de 120 CV que probamos).
Las versiones más potentes con motor de gasolina y Diesel
tienen una caja de cambios manual de seis velocidades; el 1.6 16V
de 113 CV es el único que puede tener cambio automático
(y es de cuatro velocidades).
El Renault Mégane Sedán con motor 1.6 de 113 CV es
un coche con una excelente relación entre equipamiento (de
serie u opcional) y precio, como muestra esta tabla
comparativa
En
el Sedán las puertas traseras son más largas que en
la versión de cinco puertas, porque la batalla aumenta 61
mm (mide 2.686 mm en total). También es distinta la longitud
del voladizo trasero, que aumenta 228 mm.
La longitud queda, por tanto, en 4.498 mm; aunque por poco, está
más cerca del actual Laguna (4.576 mm) que del anterior Mégane
de cuatro puertas (4.400). Es también más grande que
coches como el Alfa Romeo 156 (4.430), el BMW Serie 3 (4.471), y
no mucho más pequeño que un Volvo S40 (4.520) o un
Mercedes Clase C (4.526).
La habitabilidad del Sedán es semejante a la del Berlina
de cinco puertas en la mitad delantera, pero como la batalla es
más larga que en el Mégane Berlina, el espacio para
las piernas de los ocupantes de las plazas traseras es mayor (unos
8 centímetros y uno de los mejores de su categoría)
y como también es distinta la longitud del voladizo trasero
(228 mm más grande que el Berlina) el volumen del maletero
pasa a ser 520 l.
El volumen de maletero (520 litros, idéntico al del Mégane
Grand Tour) es el mayor entre los coches de su tamaño con
carrocería de cuatro puertas (tabla
comparativa).
Con relación a este volumen tan grande, la boca de carga
resulta estrecha, como sucede en muchos coches con este tipo de
carrocería. La bisagras de la tapa del maletero son de tipo
pantógrafo, que son las que quedan completamente por fuera
del maletero y no le roban espacio al cerrarla.
A
pesar de estos cambios en el interior y en la carrocería,
las reacciones en carretera de la versión Sedán me
han parecido semajantes a la del Mégane Berlina (de tres
o cinco puertas).
El respaldo en las plazas traseras está dos grados más
tendido que en las versiones de tres o cinco puertas.
Tiene el equipamiento ya presente en las dos versiones de portón,
como automatismos para las cerraduras, los limpiaparabrisas o las
luces, control de velocidad activo y navegador de pantalla grande.
Le faltan algunos elementos del Scénic, como el freno de
estacionamiento automático, que es muy útil.
Por el contrario, puede tener un accesorio muy interesante para
quien use las plazas traseras y que no lleva el Mégane de
cinco puertas: unas cortinillas integradas en las puertas (como
las del Laguna) y una cortina trasera para tapar la luneta. En la
bandeja que hay detrás de los asientos traseros hay un cajón
con tapa.
Renault fabrica esta versión del Mégane en Bursa
(Turquía).
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