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El deportivo de los todo terreno
Según el tipo de muelles,
el Cayenne tiene dos suspensiones distintas: una los tiene helicoidales
y la lleva de serie el Cayenne S; la otra los tiene neumáticos
y la lleva de serie el Cayenne Turbo (y opcionalmente el S).
Con la suspensión mecánica, el Cayenne
S tiene una altura libre al suelo de 217 mm, una buena altura para
un todo terreno. Con la suspensión neumática se puede
variar la altura un total de 116 mm en seis niveles, bien de forma
automática, o bien manualmente mediante un mando situado
en la consola central. En el nivel normal, la distancia mínima
al suelo es también de 217 mm. Cuando el coche está
completamente parado, se puede bajar 60 mm para facilitar el acceso
o la carga, lo que deja la carrocería a 157 mm del suelo.
A partir de 125 km/h, la altura baja 27 mm con relación
al nivel normal y las suspensiones presentan un punto de dureza
adicional. Al superar 210 km/h, la altura baja automáticamente
11 mm más, es decir, 38 mm con relación al nivel normal.
En ese nivel, la altura sobre el suelo queda en 179 mm y la altura
máxima del coche es 1.661 mm (un BMW X5 4.6is mide 1.566
mm de alto). La reducción de altura mejora la estabilidad
y reduce la resistencia aerodinámica.
Si
se desea una carrocería más alta, para salvar obstáculos
en conducción todo terreno, es posible subirla 26 mm con
relación al nivel normal, siempre que el coche circule a
menos de 80 km/h; la altura libre en ese nivel es 243 mm. Cuando
el terreno es muy agreste, siempre que se circule a menos de 30
km/h, la carrocería puede subir 30 mm más, con lo
que la altura libre es extraordinaria (273 mm), sólo superada
en la actualidad por el Range Rover (281 mm) y el Volkswagen Touareg
(300 mm), ambos también con muelles neumáticos.
Cuando la suspensión neumática está en el
nivel máximo de altura, el ángulo
de ataque es 32,4°, el ángulo de salida es 27,3°
(no mucho), el ángulo ventral 24,7° y la profundidad
máxima de vadeo 555 mm. El recorrido total de suspensión
(o «vaivén de rueda») en el Cayenne es 220 mm
delante y 249 mm detrás (233 mm detrás con suspensión
mecánica), poco comparado con un Range Rover (que tiene 280
mm de recorrido delante y 330 mm detrás).
En el Cayenne Turbo (en opción en el S), los amortiguadores
tienen dureza variable según un sistema continuo que Porsche
llama PASM (Porsche Active Suspension Management). La variación
de dureza la lleva a cabo un control electrónico, que toma
la información de cinco acelerómetros, además
de la selección manual que haga el conductor, mediante unos
mandos situados en la consola central, de un programa «normal,
«confort» o «deportivo».
Con el control de la amortiguación se pueden frenar los
movimientos de la carrocería (balanceo
y cabeceo),
pero no limitar su amplitud. El PASM no es el equivalente de Porsche
al sistema de Mercedes (ABC) que limita los movimientos de carrocería
porque interviene en los muelles neumáticos.
El sistema de muelles neumáticos y la amortiguación
variable es similar a la utilizada en el Volkswagen Touareg, aunque
los ingenieros de Porsche han adoptado un reglaje específico.
Opcionalmente
se ofrece un sistema de desconexión automática de
las barras estabilizadoras
(delantera y trasera) mediante un mando situado en la consola central.
Las estabilizadoras están conectadas mediante un sistema
hidráulico y es posible desconectarlas para ganar recorrido
de suspensión (60 mm en los dos ejes) y confort en caminos
bacheados, siempre que la velocidad sea inferior a 50 km/h. Por
encima de dicha velocidad se vuelven a conectar de forma automática.
El Cayenne comparte el mismo equipo de frenos con el Touareg V10
TDI. Tiene discos
ventilados de 350 mm de diámetro delante y 330 mm detrás,
y pinzas fijas monobloque de aluminio en las cuatro ruedas, las
delanteras de seis pistones y las traseras de cuatro (imagen).
A diferencia de otros Porsche, los discos de freno del Cayenne no
son perforados para impedir que los agujeros se atoren al conducir
sobre superficies como el barro y se puedan dañar las pinzas
de freno. El equipo de frenos está especialmente refrigerado
para aguantar la prueba exclusiva de resistencia de frenada que
hace Porsche: 25 frenadas consecutivas desde el 90 por ciento de
la velocidad máxima.
La dirección del Cayenne es de cremallera y tiene un sistema
de desmultiplicación variable.
Tiene una relación de 16,7 a 1, muy similar a la de un coche
deportivo, y tan sólo 2,65 vueltas de volante entre topes.
El diámetro de giro es de 11,9 metros.
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