|
El mejor de su clase
 Cuando
en 1996 apareció el primer Boxster con el motor bóxer
de 204 CV, una crítica genalizada fue que le faltaba algo
de fuerza para lo que se espera de un Porsche. Sólo tres
años después se aumentó la cilindrada
de 2,5 a 2,7 litros y la potencia
pasaba de 204 a 220 CV. Un poco antes se presentaba un nuevo modelo
todavía más potente, el Boxster S. Su motor era el
mismo bóxer
de seis cilindros, pero la cilindrada subía hasta 3,2 litros
y la potencia alcanzaba 252 CV.
La primera vez que tuve ocasión de conducir el Boxster S
me pareció todo un «PORSCHE» con mayúsculas.
Ahora que he vuelto a ponerme a sus mandos no hago más que
reconfirmar lo que ya tenía muy claro. Si como deportivo
es un coche excepcional, lo que quizá llama más la
atención es que resulta tan cómodo, dócil y
agradable de conducir que da gusto utilizarlo a diario. Por otro
lado, sorprende lo bien aprovechada que está la carrocería
y el reparto tan inteligente de todos sus elementos. Lleva el motor
en disposición central, lo cual permite equilibrar favorablemente
el reparto de
pesos, y al mismo tiempo, los ingenieros de Porsche han encontrado
el sitio para camuflar perfectamente la capota cuando descapotamos
el coche y para ofrecer dos maleteros (uno delante y otro detrás)
que tienen un volumen de carga total de 260 litros.
Lo
que más me ha gustado del Boxster S es su estabilidad,
rigidez de la
carrocería, la potencia y resistencia de los frenos,
sus prestaciones, el funcionamiento del control
de estabilidad PSM (una nueva opción desde hace pocos
meses), la calidad de acabado, su funcionalidad interior y el agrado
de conducción en cualquier circunstancia. Creo que mejoraría
con un cambio de marchas más rápido, menos ruidos
aerodinámicos a elevada velocidad, una instrumentación
más abundante y más equipamiento de serie (teniendo
en cuenta su precio, tiene demasiadas opciones y además son
muy caras).
El Porsche Boxster S está disponible con cambio manual de
seis velocidades o un cambio
automático Tiptronic S con cinco marchas y mandos
secuenciales situados en el volante. Entre ambas versiones hay
diferencias de prestaciones a favor del manual, capaz de alcanzar
una velocidad máxima de 260 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h
en 5,9 segundos, según los datos del fabricante.
Al finalizar el verano de 2002, la gama Boxster recibirá
su primera remodelación de imagen y, probablemente, algunos
cambios mecánicos.
|