Más potencia,
mejores frenos y unas prestaciones superiores
El cambio manual de seis velocidades es básicamente
el mismo que ya llevaba el anterior GT3, aunque se han realizado
pequeños cambios para ganar resistencia, rapidez y precisión.
Las cuatro primeras marchas no varían, pero la relación
de cambio de la 5ª y 6ª velocidad se ha acortado ligeramente
y con ello el desarrollo:
la velocidad a 1.000 rpm en 6ª es ahora de 39,7 km/h y antes
era de 40,8 km/h.
También se han cambiado los sincronizadores
de 3ª, 4ª y 5ª velocidad, ahora fabricados en acero
(antes de latón), lo que proporciona una mayor precisión
en el cambio y una resistencia diez veces superior, según
Porsche.
Como uno de los problemas existentes en el anterior
modelo era la excesiva temperatura que alcanzaba el aceite de la
caja de cambios en conducción a fondo (perdía con
ello su capacidad lubricante), el renovado GT3 lleva un nuevo sistema
de refrigeración por baño de aceite para la caja de
cambios (pensado expresamente para competición). Una bomba
aspira el aceite caliente de la caja de cambios y lo lleva hasta
un radiador externo integrado en el circuito de refrigeración
por agua del motor (imagen).
Una vez enfriado, dicho aceite se pulveriza nuevamente sobre los
piñones del cambio.
El 911 GT3 tiene tracción trasera y lleva
un diferencial
autoblocante con un tarado apto para su uso en competición.
Los técnicos de Porsche han creído conveniente que
el grado de bloqueo sea del 40 por ciento en aceleración
para obtener la mayor motricidad
y del 60 por ciento en retención para limitar al máximo
la tendencia al sobreviraje
en deceleraciones bruscas.
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