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Gana en prestaciones, sobre todo
De un motor con 320 CV es normal esperar unas elevadas
prestaciones.
Por eso, lo que más me ha llamado la atención del
motor Porsche es su impresionante capacidad de recuperación
y su poderoso empuje desde poco más de 1.000 rpm (curva
de par y potencia). El motor de 3,6 litros (antes 3,4 litros)
tiene un sistema de distribución variable (denominado VarioCam
Plus) similar al utilizado en el 911 GT3 y 911
Turbo. Lo curioso es que dicho sistema de distribución
variable hace cambiar el tono de su característico sonido
ronco y "metálico" conforme sube de vueltas. Se
aprecia un cambio de sonido a 3.500 rpm, a 4.200 y a 5.300, hasta
llegar a la zona roja a 7.000 rpm y al corte de inyección
a 7.300 rpm. El "bramido" del motor es muy bonito, pero
la sonoridad interior es alta cuando rodamos a elevada velocidad.
Podemos ir a 60 km/h en 6ª marcha y ganar velocidad sin necesidad
de reducir. Sólo hace falta acelerar, y el motor responde
sin el menor tirón y gana velocidad con una facilidad excepcional.
Su capacidad de aceleración y de recuperación
es tan buena, que en cualquier marcha o régimen se siente
su potencia. Acelera y recupera todavía mejor que el BMW
M3 (343 CV). Este 911 emplea menos tiempo para pasar de 80 a
120 km/h saliendo desde cuarta velocidad, que un Toyota
Celica Sport VVTL-i (192 CV) saliendo desde segunda. (Más
información sobre cómo es el motor Porsche 3.6
de 320 CV)
Aunque
no llega al empuje del 911 Turbo (con 100 CV más), el Carrera
impresiona por su respuesta. Es muy enérgico y contundente
al acelerar, y sube de vueltas con una rapidez excepcional. El buen
aprovechamiento de su potencial se debe también en buena
medida al correcto escalonamiento
de los desarrollos del cambio. El salto entre sus seis marchas
es corto y su accionamiento preciso. Sin embargo, el recorrido de
la palanca es un poco largo; los anteriores Carrera (tipo 993) tenían
un recorrido más corto y se cambiaba todavía más
rápido que en los actuales (tipo 996). Para soportar el incremento
de par del motor
(de 350 a 370 Nm), Porsche ha reforzado el diferencial
y también algunos elementos del cambio. Los desarrollos
de transmisión son los mismos. (Diagrama
de aceleración por marchas)
En los nuevos 911 Carrera 3.6 de 320 CV no se ha podido emplear
el anterior cambio automático Tiptronic S de cinco marchas
(opcional) que utilizaban los Carrera 3.4 de 300 CV, de forma que
se ha adaptado directamente una evolución del cambio automático
Tiptronic S que utiliza el 911 Turbo (420 CV), aunque con un grupo
más corto, modificaciones en el convertidor de par y un mapa
diferente de la gestión electrónica.
El consumo que hemos medido del motor bóxer de 320 CV llama
la atención: en conducción suave por carretera y ciudad
porque no ha sido muy alto (10,6 litros/100 km) y en conducción
a fondo porque es capaz de gastar hasta 26 litros/100 km. En un
uso habitual para este coche, a ritmo ágil por carretera
y ciudad, el consumo medio ha sido de 15,6 litros/100 km, mientras
que el consumo medido en autopista, manteniendo una velocidad de
crucero elevada, se sitúa entre 15 y 17 litros/100 km. El
consumo mixto homologado por Porsche es de 11,1 l/100 km (11,8 l/100
km en el anterior Carrera de 300 CV). La autonomía
es muy limitada y los 64 litros del depósito de combustible
parecen escasos para un coche que, en el uso habitual, apenas es
capaz de superar los 400 km sin parar a repostar.
El
consumo medio indicado por el ordenador de viaje es erróneo.
En los datos que hemos medido ha marcado entre 0,7 y 1,6 litros/100
km de menos. Tanto el cuentakilómetros como el velocímetro
digital marcan por exceso. Cada 10 km indicados por el cuentakilómetros
se recorren 9,8 km reales. El velocímetro es también optimista:
a 60, 80, 100, 120, 140, 160, 200 y 230 km/h de marcador se rueda
respectivamente a 55, 74, 94, 114, 133, 153, 193 y 221 km/h reales.
Un detalle que me ha llamado la atención es el consumo de
aceite. Según el manual de mantenimiento, es normal que gaste
hasta 1,5 litros cada 1.000 km, una cantidad alta. Afortunadamente,
para medir el nivel de lubricante tiene un cómodo indicador
digital en la instrumentación y también una varilla
de medida en el vano motor (el Porsche 911 Turbo carecía
de varilla).
Otro dato curioso es que el 911 Carrera tiene un circuito de refrigeración
con nada menos que 22,5 litros de líquido refrigerante. Esto
se debe a que el motor está detrás y los radiadores
se encuentran delante, lo que hace su circuito muy largo. Precisamente,
los cambios de diseño realizados en el paragolpes han buscado
también mejorar las tomas de refrigeración para el
motor y los frenos.
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