| Por lo que cuesta un Cayman hay coches
más rápidos, pero no hay ninguno de su potencia
y precio que sea más capaz de ir rápido por
una carretera de curvas lentas. No es el coche indicado para
quien busque aceleración en recta, sino para quien
la busque en curva.
Está a la venta por 53.478 €. Su precio está
entre el de un Boxster (48.576 €) y el de un Boxster
S (58.432 €). Es más costoso que la mayoría
de modelos de similares características (tabla
comparativa). Cuesta 11.866 € menos que un Cayman
S.
Además de por el precio, se diferencia porque un Cayman
tiene 50 CV menos que un Cayman S, una caja de cinco marchas
en lugar de seis, unos frenos de menor diámetro y unas
ruedas traseras más pequeñas.
La
mayor diferencia entre un Cayman y un Cayman S es la capacidad
de aceleración de cada uno, no su estabilidad. En ese
sentido hay diferencias pero son muy pequeñas.
El Cayman tiene un motor de 2,7 l y 245 CV (más
información). Es un motor con un tacto extraordinario
y una respuesta deliciosa a cada movimiento con el acelerador.
Se diferencia de otros motores atmosféricos que usa
Porsche en que da menos fuerza en todo el margen de revoluciones.
Comparativamente, es mejor a alto régimen que a bajo
régimen; lo mejor del motor está entre 5.000
y 7.000 rpm. En todo caso, el ruido del motor es muy alto.
No le falta potencia para poder mantener una conducción
rápida en ninguna circunstancia. No obstante, si lo
que se busca es un coche que pueda acelerar mucho con un presupuesto
bajo, hay mejores alternativas.
Según nuestras mediciones,
un BMW
130i acelera lo mismo (al menos hasta una velocidad no
muy alta), un Nissan
350Z puede ser más rápido en alguna medición
y no cabe esperar que un Audi
TT 2.0 TFSi sea más lento (los motores turbo suelen
dar más aceleración que un atmosférico
para la misma potencia nominal).
Las mejores cualidades del Cayman salen a relucir en carreteras
lentas, más que en las rápidas. A partir de
un cierto ritmo, cuando la mayor parte de los coches de este
tipo o más potentes comienzan a entrar mal en las curvas
lentas y a calentar en exceso sus frenos, el Cayman aún
puede ir más rápidamente sin problemas.
Desde el punto de vista de las reacciones en curva, el Cayman
tal y como viene de serie es sólo un poco peor que
un Cayman S. El Cayman tiene de serie llantas de 17"
y el Cayman S las tiene de 18". Opcionalmente las ruedas
pueden ser las mismas en ambos modelos (y por lo tanto sus
reacciones en curva equivalentes), pero no los frenos.
Aún
con los frenos más pequeños, el Cayman no frena
peor que el Cayman S cuando están fríos. Su
resistencia al calentamiento no es apreciablemente peor.
En ambas versiones, después de un recorrido por carretera
de montaña con fuertes e intensas frenadas, se puede
notar cómo el pedal se hace un poco esponjoso, pero
los frenos aún conservan una capacidad de frenada notable.
El Cayman S puede llevar frenos cerámicos (PCCB); el
Cayman no.
Opcionalmente puede tener la suspensión activa PASM, esta suspensión tiene dos ajustes manuales de dureza. Según Porsche, en el modo más blando es más cómodo que con la suspensión fija de serie. En la posición más dura, la suspensión del Cayman no me ha parecido tan dura como la del Cayman S equipado con la misma opción.
He notado que con la suspensión en modo más blando, la carrocería tiene ciertos movimientos combinados de cabeceo y balanceo en fuertes apoyos, que pueden restar algo de eficacia y confianza; estos movimientos no se aprecian con la suspensión en el modo más duro.
El Cayman tiene de serie una caja manual de cinco velocidades.
Opcionalmente puede tener una de seis marchas, pero sólo
dentro de un paquete de opciones que incluye la suspensión
PASM. La suspensión PASM sí se puede adquirir
por separado.
La
caja de seis marchas no me parece una opción muy interesante
por tres razones: primero, el desarrollo de la quinta de la
caja de cinco marchas es prácticamente el mismo que
la sexta de la de seis (38,5 km/h cada 1.000 rpm, por 38,7
km/h la de cinco).
Segundo, la caja de cinco marchas tiene las velocidades bien
escalonadas. El salto entre segunda y tercera, que es determinante
en una carretera lenta, es prácticamente igual en las
dos cajas (y con ambas cajas es posible llegar a 160 km/h
en tercera).
Tercero, la caja de seis marchas más la suspensión
PASM cuesta 2.304 €.
En lugar de pagar esa cantidad por la caja de seis marchas,
me parece mejor pagar los 1.664 € de la suspensión
PASM y bien ahorrar el resto del dinero, o bien destinarlo
a cosas como los faros de xenón (que son muy buenos).
Las llantas de 18" tampoco me parece muy necesarias,
salvo para quien piense rodar principalmente en circuito.
El coche va muy bien con las ruedas de serie, a pesar de que
los flancos tienen un aspecto abombado.
Para un uso normal tiene los inconvenientes de otros Porsche,
el motor es muy ruidoso y los pedales y el cambio de marchas
tienen un accionamiento duro. La posición al volante
puede ser cómoda (más
información). Tiene dos maleteros, uno delante
y otro en la parte trasera de la carrocería que le
da buena funcionalidad (más
información sobre la carrocería).
Entre los elementos de equipamiento que lleva de serie están
el control de estabilidad (PSM), seis airbags, asientos tapizados
con Alcantara y piel sintética, aire acondicionado,
radio con lector de CD, llantas de aleación de 17 pulgadas
con diseño de cinco radios dobles, tubo de escape con
diseño trapezoidal y pinzas de freno pintadas de negro.
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