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Cómodo sobre todo
Normalmente, la relación entre tamaño
y espacio interior es peor cuanto más grande es el coche; el
607 es un ejemplo de ello. No tiene más espacio para las piernas
atrás que un 406, y el desplazamiento máximo del asiento
delantero puede ser escaso para las personas más altas. Es
más ancho que la mayoría de sus competidores (tanto
delante como detrás) y la altura es suficiente para personas
de talla normalmente alta.
El maletero tiene 481 litros de capacidad, según
medidas de Peugeot. No es mucho, pero tampoco es de los peores.
Pierde algo de volumen aprovechable por causa del sistema de cierre
de la tapa. Actualmente casi todos los coches modernos tienen una
articulación exterior. El 607, en cambio, sigue con las barras
que se meten dentro del maletero, aunque lo hacen dentro de un espacio
previsto para ello y no aplastan el equipaje. La guantera es grande
(y está refrigerada), y dispone de varios huecos útiles
alrededor del conductor para dejar cosas.
La
instrumentación es más abundante de lo habitual y
está complementada por un buen ordenador de viaje. Cuesta
un poco acostumbrarse a él, porque tiene distintas posibilidades
de configuración, pero si se le dedica un poco de atención
puede ser muy útil. Una de las características que
más me han gustado de él es que puede dar tres informaciones
a la vez (autonomía, velocidad media y consumo medio). Recurre
a iconos para distinguir las informaciones, que no siempre están
muy claros.
Desde el punto de vista de la conducción,
el asiento no está a la altura de lo demás. Cuando
devolví el C5 advertí a la gente de Citroën de
que el asiento de esa unidad «estaba cedido». Por la
parte derecha de la banqueta, hay una zona en la que si se
hace suficiente presión se nota algo puntiagudo. Supuse
que algo así era un fallo de nuestra unidad por ser de las
primeras fabricadas, y no le di importancia. Pero en el 607, que
tiene un asiento igual aunque algo menos blando que el C5, me he
encontrado el mismo saliente. No es fácil notarlo normalmente,
si no se presiona en el punto donde está, pero una persona
que pese mucho lo va a sentir constantemente. Se nota también
cuando hay una fuerte curva a la izquierda, porque casi todo el
peso del cuerpo descansa entonces sobre la zona que esconde ese
saliente. Sería menos grave si el asiento sujetara más,
pero es blando y apenas envuelve el cuerpo. Lo hemos probado con
tapicería de terciopelo, con cuero debe ser aún peor.
La
unidad que hemos probado tenía 15.000 km al recogerla, más
de lo normal en un coche de prensa; el trato que se le da a estos
coches es duro y a veces descuidado. Acaso por esa razón,
tenía algunos desajustes que producían varios ruidos
(conté cuatro distintos, alguno muy molesto) y ciertas superficies
deslucidas (el pomo de la palanca había perdido parte de
la capa cromada que lo recubre).
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