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Cómodo, suave y silencioso
Para
quien un buen viaje dependa principalmente de las prestaciones o
el consumo, hay berlinas Diesel más recomendables que el 406 HDi
2.2 En cambio, no conozco ninguna semejante que sea mejor en confort,
en un sentido amplio. Si, en un viaje largo, llegar antes depende
de que el conductor no se canse, el 406 llegará antes que algunos
competidores más rápidos.
Dinámicamente casi todo está enfocado hacia el confort, lo cual
puede ser un inconveniente para quien quiera un coche muy estable
sobre todo, a causa de la suavidad de la suspensión.
A diferencia de otros Diesel, éste no parece que tenga más potencia
de la anuncia Peugeot (133 CV). Su consumo es normal, resulta difícil
que pase de 10 litros si se conduce con cuidado, y casi imposible
que pase de 12 (incluso sin cuidado).
La
carrocería tiene buena presencia interiormente, no es muy amplia
y está bien equipada. También por el puesto de conducción es un
coche agradable en viajes.
Con relación a otras berlinas Diesel de éste tamaño y potencia,
el 406 es una buena opción. Otros modelos comparables por tamaño,
precio y potencia son el Volkswagen
Passat TDI 130, Opel
Vectra 2.2 DTI, Rover
75 2.0 CDT, Alfa
Romeo 2.4 JTD, Lancia
Lybra 2.4 JTD y BMW
320d.
El problema para el 406 y todas estas berlinas es que el Ford Mondeo
2.0 115 los ha dejado descolocados. Dado que las prestaciones del
Mondeo son buenas para su potencia (está al mismo nivel que el 406),
resulta mucho más ventajoso por relación valor precio. No es igual
de cómodo ni de silencioso, pero sí más estable y amplio. La gran
diferencia, no obstante, es que el Mondeo (sin asiento eléctrico
ni programador de velocidad, pero con airbag de cabeza) cuesta 892.000
pesetas menos que el 406.
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