Una versión interesante
El
Opel Vectra con el nuevo motor 1.9 CDi 8V de 120 CV es una buena
alternativa desde el punto de vista de las prestaciones de la sonoridad
y de la respuesta.
Hay otros turbodiésel que son más potentes que este
Vectra y que, sin embargo, no aceleran más, como un Peugeot
407 HDI de 136 CV. Siempre según nuestros datos, el Vectra
es un poco más rápido que un Laguna dCi de 120 CV
y claramente más que un Toyota Avensis 2.0 D4D de 116 CV.
Donde se queda un poco descolgado con respecto a alguno de estos
rivales es en recuperación,
sobre todo desde sexta velocidad.
Este motor da la potencia máxima a tan sólo 3.500
rpm, un dato llamativo por bajo (el motor 2.0 16V de 136 CV del
Mazda6 también la da a 3.500 rpm). Esta característica
pasa completamente desapercibida, dado que tiene una gran capacidad
para girar por encima de este régimen sin notar ninguna pérdida
de potencia.
Más bien al contrario, es capaz de llegar hasta 4.500 sin
mucho esfuerzo (para ser un Diesel); cuando hemos medido la aceleración
máxima hemos obtenido los mejores resultados apurando el
motor hasta este punto. Puede llegar hasta 5.100 rpm, pero apurar
tanto no compensa para nada.
Por
la fuerza que da a un régimen bajo, me parece que es un motor
suficientemente agradable de conducir el cuidad (aunque sale peor
de un semáforo que una versión de gasolina); un Ford
Mondeo TDCi de 130 CV o un Toyota Avensis D4D son más incómodos
de utilizar al salir desde parado.
El equilibrio alcanzado en todos los aspectos es bueno. Es un coche
muy silencioso (por aerodinámica y motor) en carretera. En
ciudad se puede escuchar el sonido de su motor un poco más
que —por ejemplo— en un Peugeot 407 HDI, aunque la diferencia
no es grande. Claramente más ruidosos, pero también
más rápidos de prestaciones, son los coches que todavía
usan el motor TDI de 131 CV del grupo Volkswagen.
Las prestaciones y la suavidad del Vectra con este nuevo motor
son iguales que las del DTi de 125 CV que tuvo el Vectra actual
desde su lanzamiento (prueba
de este coche). El único aspecto donde el moderno puede
ser mejor es en consumo en carreteras rápidas pues tiene
una sexta velocidad que favorece una velocidad alta con un régimen
de giro bajo (no hemos podido medir el consumo en las mismas condiciones).
El consumo medido es parecido al de otros coches Diesel de un tamaño
semajante. En un recorrido por todo tipo de carreteras, incluídos
desplazamientos por ciudad, y haciendo una conducción suave
casi siempre gastó 6,5 litros de media (no es ni mucho, ni
poco).
Otras
razones por lo que el Vectra puede ser una buena compra son, el
buen aspecto interior de los plásticos y guarnecidos, como
hemos comentado en otras ocasiones, por tamaño interior teniendo
en cuenta su longitud o por la extensísima lista de equipamiento
opcional que puede tener.
Algunos de estos elementos son raros de encontrar en coches de
24.000 € y otros pueden ser muy interesantes: como los sensores
de presión de neumáticos (204 €), la posibilidad
de montar asientos traseros calefactados (558 €), controles
de radio en las plazas traseras (151 €), parasol eléctrico
para la luna trasera (253 €), suspensión de altura constante
(algo a tener en cuenta para quien arrastre una caravana, 301 €)
o luces delanteras adaptativas (1.229 €).
Se vende con niveles de equipamiento Comfort (23.800 €) y
Elegance (25.880 €). La versión más económica
no tiene un precio bajo ni su equipamiento de serie es extenso.
Por ejemplo, un Ford Mondeo 4p Ambiente 2.0 TDCi 115cv o un Nissan
Primera 4p 1.9dCi (120 CV) Visia son más baratos. Más
información en esta
tabla.
La versión de 150 CV (y 16 válvulas) es 1.400 €
más cara que la de 120. Pagar esta diferencia de precio puede
compensar si los deplazamientos se hacen habitualmente por carreteras
lentas, con fuertes desniveles y poco espacio para adelantar. Sin
embargo, si el conductor prefiere una buenas luces antes que las
mejores prestaciones posibles (y rueda habitualmente por carreteras
no iluminadas), puede ser interesante invertir ese dinero en las
luces adaptativas más
información.
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