Un motor Diesel de 1,9 l y 212 CV
Es
un prototipo que muestra una técnica de turboalimentación
que aún no está en ningún coche del mercado.
Consiste en emplear dos turbocompresores que pueden funcionar individualmente
o en serie. Uno de ellos es un turbocompresor pequeño que
genera una presión muy alta; como tiene muy poca inercia,
hace que el motor pueda generar mucha fuerza desde un régimen
muy bajo (da 400 Nm desde 1.400 rpm).
Cuando el motor funciona en un régimen alto, el aire lo
comprime un turbocompresor grande de baja presión, capaz
de dar un caudal que no puede dar el pequeño. Con este turbocompresor
el caudal de aire es lo suficientemente grande para que el motor
alcance una potencia máxima muy alta (212 CV). La potencia
específica es 112 CV/litro, no hay muchos motores de gasolina
que lleguen a tanto y es más de lo que consigue cualquier
Diesel del mercado (78 CV/l da el Mercedes
C30 CDI AMG y 91 el futuro BMW 535d).
En regímenes intermedios, actúan los dos turbocompresores
en serie: primero se comprime el aire en el grande y luego en el
pequeño. La proporción en que trabajan conjuntamente
los dos turbocompresores es variable. Al usar los dos conjuntamente,
el motor puede dar mucha fuerza en un margen de régimen amplio
(mantiene los 400 Nm de par hasta 3.600 rpm).
Según
Opel, este sistema de sobrealimentación se puede utilizar
bien para conseguir una potencia máxima muy alta, o bien
para mejorar el margen en el que el rendimiento del motor es bueno.
Con este motor, el prototipo Opel Vectra OPC podría acelerar
de 0 a 100 en 6,5 s (más que cualquier Vectra y lo mismo
que un BMW 330i), con un consumo medio de 6,0 l/100 km (una décima
más que un Vectra 2.0 DTi de 101 CV). La velocidad máxima
está limitada a 250 CV. Cumple la norma de emisiones de Euro
4, y necesita para ellos un filtro de partículas (sin mantenimiento).
Opel ha fabricado casi todos los prototipos «OPC» (de
«Opel Perfomance Center) que ha presentado. Es posible que
fabrique algo semejante a este Vectra, aunque no está decidido.
|