Un motor Diesel
agradable y con buenas prestaciones
El motor de 69 CV y 1.248 cm3 es suficiente para mover el coche con
cierta agilidad y, además, resulta agradable por su respuesta.
No es un motor ruidoso y desde el interior no se aprecia un sonido
claramente Diesel. Esta versión es claramente más silenciosa
que el anterior 1.7 DTI de 75 CV (prueba
de este coche).
Este motor es el mismo que lleva el Fiat
Punto 1.3 Multijet. Tiene un par de 170 Nm a 1.750 rpm, 10 Nm
menos que el del Fiat, un valor que consigue a un regimen más
bajo de lo habitual.
A
pesar de este menor par y de su mayor peso (el Opel pesa 80 kg más
que el Fiat) hemos obtenidos unos valores similares en recuperaciones
(aunque siempre ligeramente a favor del Corsa) y apreciablemente
mejores en la aceleración de 80 a 120 km/h, donde el Fiat
tardó 13,2 s frente a 11,8 s del Corsa.
La potencia máxima se obtiene a 4.000 rpm, aunque el motor
sigue estirando con fuerza por encima 4.500 rpm.
Circulando por autovía permite mantener velocidades próximas
a 140 km/h incluso si hay repechos importantes, sin tener que recurrir
al cambio de marchas.
Esto se debe en parte a que tiene un desarrollo ligeramente corto.
En quinta marcha hace 39,6 km/h cada 1.000 rpm, es decir, a 4.000
rpm (que es el régimen de potencia máxima) el Corsa
rodaría a 158 km/h, mientras que la velocidad oficial declarada
por Opel es 165 km/h.
Por ciudad, podemos ir en marchas largas aprovechando la capacidad
que tiene de recuperar desde pocas vueltas.
A diferencia de otros motores Diesel, en este no le cuesta salir
desde parado (sobre todo si está el aire acondicionado conectado).
El consumo durante nuestro recorrido por carretera de sentido
único a una media real de 138 km/h fue de 6,7 litros cada
100 km. Puede parecer un dato elevado pero hay que considerar que,
para poder mantener la media, debido al tráfico, tuve que
llevar el motor en un regimen de giro más alto de lo habitual.
La
suspensión se caracteriza porque es blanda, aunque la carrocería
ni balancea ni oscila en exceso. Me ha parecido un coche con unas
reacciones fáciles de controlar por que son progresivas,
aunque en carreteras con curvas afrontadas a buen ritmo es menos
ágil que otros utilitarios (como, por ejemplo, un Ford Fiesta).
Nuestro Corsa tenía la opción de control de estabilidad
(418 euros). Su funcionamiento me ha parecido bueno.
Los frenos tenían un tacto bueno y permitían dosificar
adecuadamente la frenada; a pesar de esta sensación, los
datos que hemos medido han sido discretos.
El error del cuenta kilómetros después de recorrer
300 km era nulo.
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